El modelo de copropiedad inmobiliaria, una fórmula que permite adquirir una vivienda turística de forma fraccionada, empieza a ganar terreno en Ibiza: una compañía especializada en este tipo de operaciones acaba de reforzar su capacidad financiera para expandirse a nuevos destinos, entre ellos la isla.
-
‘Casas cápsula inteligentes’ en Ibiza: de China llega la opción futurista que promete vivienda desde 70.000 euros
-
Las ‘viviendas cápsula inteligentes’ en Ibiza: dónde se pueden instalar en la isla
Se trata de la proptech Vivla, considerada una de las firmas líderes en Europa en copropiedad de segundas residencias. Según ha informado, amplía hasta 55 millones de euros su capacidad de financiación para la adquisición de viviendas, gracias a una operación de financiación alternativa respaldada por fondos internacionales.
Esta operación ha sido estructurada y liderada por Fasanara Capital, fondo de inversión con sede en Londres y más de 5.500 millones de dólares en activos bajo gestión, que ha aportado la financiación senior, mientras que Extension Fund ha participado en el tramo junior.
La financiación se articula como una línea de crédito respaldada por activos inmobiliarios, lo que, según la compañía, le permite avanzar en su estrategia de crecimiento a largo plazo y acelerar la incorporación de nuevas propiedades a su cartera.

Un modelo basado en la copropiedad
El sistema de Vivla se apoya en el modelo de copropiedad inmobiliaria aplicada a viviendas turísticas, que consiste en que varias personas son propietarias de un mismo inmueble, cada una con una fracción determinada.
En este esquema, los copropietarios comparten tanto el uso de la vivienda como los gastos asociados y, en su caso, los ingresos derivados de su explotación.
En la práctica, la compañía adquiere un activo inmobiliario que se estructura a través de una sociedad. Esa propiedad se divide en ocho participaciones, que posteriormente se venden a distintos clientes, que pasan a ser copropietarios del inmueble.
“Queremos ser para la propiedad vacacional lo que el leasing ha sido para los vehículos”, ha explicado Carlos Gómez, uno de los fundadores de la empresa.
Ibiza, entre los destinos clave
En los últimos meses, Vivla ha registrado un impulso comercial en destinos considerados prime, como Ibiza, Baqueira y Cantabria, además de su desembarco en Madrid, concretamente en los barrios de Salamanca y Justicia, donde ha incorporado a clientes latinoamericanos.

Actualmente, la compañía cuenta con 70 activos en doce destinos y se ha fijado como objetivo alcanzar los 125 activos en 2026, con planes de expansión hacia Baleares, Canarias y la Costa del Sol. A medio plazo, prevé superar las 750 familias propietarias, aumentando así la escala y la liquidez de su modelo.
En Ibiza es el segundo destino con más viviendas bajo este sistema gestionadas por Vivla, solo superado por Baqueira.
En total, hay ocho opciones, siete de ellas en construcción: Casa Tarida, Casa Tarida II, Casa Tarida III, Casa Luma, Casa Wave Poolside, Casa Wave Seaside y Casa Onada. Mientras que la restante se encuentra como “reventa”: Casa Ribes.
Los valores para adquirir una fracción van desde los 160.000 (con tres habitaciones y 100 metros cuadrados) a los 310.000 euros (con cuatro dormitorios y 274 metros cuadrados).
En Formentera, poseen una única vivienda de lujo vacacional, Casa Saona, que ya fue vendida por completa.
Nueva financiación y crecimiento
Esta operación de deuda se suma a la ronda de capital de ocho millones de euros cerrada por Vivla en julio de 2025, ampliada posteriormente con un millón adicional suscrito por propietarios de viviendas de la propia compañía en diciembre.
En conjunto, Vivla ha movilizado 64 millones de euros en financiación a lo largo de 2025.

Según la empresa, esta estructura financiera le permite contar con una capacidad anual de adquisición de viviendas superior a los 200 millones de euros, con un plazo medio de rotación de activos de aproximadamente tres meses, un dato que la compañía destaca como clave para mejorar la eficiencia en el uso del capital.
Para los fundadores, Carlos Gómez y Carlos Floria, esta nueva inyección refuerza el posicionamiento de la copropiedad vacacional “como una categoría inmobiliaria madura” y dota a la empresa de mayor músculo para consolidar su expansión.
Una fórmula emergente en el mercado turístico
La llegada de este modelo se produce en un contexto de fuerte tensión en el mercado inmobiliario balear, donde el acceso a la vivienda —tanto en compra como en alquiler— se ha convertido en uno de los principales retos estructurales.
La copropiedad se presenta como una alternativa orientada principalmente al mercado de segunda residencia y vivienda vacacional, con especial presencia en enclaves de alto valor turístico.
Aunque todavía se trata de un modelo emergente y de nicho, su implantación en Ibiza marca un nuevo paso en la diversificación de fórmulas para acceder a la vivienda turística en la isla, en un escenario cada vez más marcado por la innovación financiera y la fragmentación de la propiedad.
Sigue leyendo:
-
Multazo a Airbnb: 64 millones por anunciar viviendas turísticas sin licencia
-
El Govern desmonta la denuncia del PSOE sobre el tanteo y retracto en la compra de viviendas
-
Las viviendas públicas que se proyectan en Ibiza por el Plan de Choque anunciado por Prohens
-
Plan de Choque de Viviendas Públicas: 228 millones de euros para construir más de 1.200 pisos en 2026
-
Comprar en Ibiza, cada vez más difícil: la vivienda usada roza los 7.600 euros el metro cuadrado













