El Consell Insular de Formentera ha salido al paso de las críticas del conseller no adscrito y diputado autonómico, Llorenç Córdoba Marí, sobre el presupuesto de 2026, rechazando de forma contundente sus afirmaciones y negando la existencia de “subidas escondidas” o recortes a entidades sociales. Sin embargo, en su respuesta oficial no aclara algunos de los cambios señalados por el ex presidente insular, que no fueron anunciados en las notas de prensa ni figuraban en el primer borrador de las cuentas.
Desde el gobierno insular se acusa a Córdoba de no haber presentado ninguna propuesta ni aportación durante el proceso de negociación presupuestaria, pese a haber sido requerido en varias ocasiones, y se subraya que todas las modificaciones del presupuesto fueron remitidas a todos los consejeros, incluido el no adscrito. El Consell contrapone esta actitud con la del resto de fuerzas políticas, que sí participaron en la negociación para permitir la aprobación de las cuentas.
Un presupuesto con más inversión, pero con cambios no explicados
El Consell destaca como uno de los principales ejes del presupuesto el incremento del 44,7% en el capítulo de inversiones, una apuesta que, según el gobierno, tendrá un impacto directo en infraestructuras, servicios públicos y proyectos estratégicos para la isla. También defiende que las subvenciones nominativas no se reducen, sino que aumentan en 183.700 euros, hasta alcanzar 1.010.200 euros, un 22% más que el ejercicio anterior.
No obstante, en su respuesta no se detalla por qué determinados incrementos denunciados por Córdoba —como el aumento de las dotaciones a los grupos políticos— no fueron comunicados públicamente, ni se explica por qué estas partidas no figuraban en el primer borrador del presupuesto, presentado antes de la negociación política que permitió su aprobación.
Retribuciones, asistencias y dedicaciones
El Consell niega que existan “subidas escondidas” y sostiene que todas las retribuciones institucionales, asistencias a plenos y comisiones y asignaciones a grupos políticos son públicas, transparentes y regladas, y se aplican por igual a todos los consejeros, incluido el propio conseller no adscrito.
En este marco, confirma que las asistencias han pasado de 200 a 270 euros por sesión y de 120 a 165 euros en determinados casos, y que la asignación a los grupos políticos se sitúa ahora en 1.000 euros mensuales por grupo, con un componente variable por consejero que se ha duplicado hasta los 400 euros mensuales. El gobierno insular justifica estos incrementos como una actualización para alinearlos con otras administraciones similares.
Sin embargo, en su comunicado no se hace referencia a uno de los puntos señalados por Córdoba: el cambio de dedicaciones parciales del 75% a dedicación exclusiva en algunos cargos de la oposición, una modificación con impacto económico que tampoco fue explicada públicamente durante la presentación inicial del presupuesto.
Subida salarial y reproche político
Sobre el incremento del 4% en las retribuciones del presidente y los conselleres, el Consell insiste en que se debe exclusivamente a la aplicación acumulada de las subidas salariales aprobadas para todo el personal de la institución, recordando que los cargos públicos no aplicaron incrementos el año anterior.
El gobierno insular también recuerda que Córdoba se benefició de estas mismas condiciones económicas cuando ejercía como oposición, y cuestiona su cambio de discurso en función de su posición actual. “No se puede ser cómplice de lo que no se ha querido construir”, señalan, acusándolo de no ejercer una oposición responsable.













