El influencer argentino Lucas Lavall ha elegido Ibiza como escenario de una de sus últimas parodias en redes sociales. En su nuevo vídeo, el creador recorre la Catedral de Santa María de las Nieves, situada en lo alto de Dalt Vila, para someterla a una peculiar “inspección de obra”.
Con su habitual tono irónico, Lavall examina el edificio como si fuera un maestro de obra revisando una construcción llena de fallos. Tras observar la fachada y los elementos del templo, lanza su veredicto con humor: según su diagnóstico, la única solución sería tirarlo abajo y volver a construirlo desde cero.
Una reforma tan absurda como divertida
La broma continúa con el supuesto proyecto de reconstrucción que plantea el influencer. Según explica en el vídeo, el nuevo edificio se levantaría utilizando ladrillo hueco y hierro del 8, además de un techo a dos aguas cubierto con chapa.
Ver esta publicación en Instagram
En su imaginaria reforma apenas salvaría una parte del monumento original: el reloj. Ese elemento, según propone entre risas, serviría para instalar la cabina de un DJ, lo que permitiría transformar el lugar en una nueva discoteca para la isla.
Un presupuesto imposible
La parodia culmina con el cálculo del supuesto coste de la obra. El creador asegura que el proyecto tendría un precio de 94 millones de guaraníes, aunque añade que el pago incluiría también una mesa VIP en Ushuaïa Ibiza y un cajón de cervezas.
Todo el relato está narrado imitando acento paraguayo, uno de los rasgos que caracterizan al personaje que Lavall interpreta en muchos de sus vídeos.
Una parada en Can Mario
Durante su recorrido por la isla, el influencer también visitó Can Mario, un restaurante argentino de Ibiza, donde aplicó el mismo estilo humorístico de “inspección de obra”.
En ese caso, su propuesta de reforma consistía en retirar toda la fachada del local y decorarla con personajes argentinos, una idea que encaja con el tono absurdo que caracteriza sus contenidos.
Ver esta publicación en Instagram
El formato que lo hizo viral
Los vídeos de Lucas Lavall siguen siempre una premisa similar: recorrer distintas ciudades y analizar edificios conocidos como si fueran obras mal ejecutadas que necesitan una reforma urgente.
El creador comenzó a experimentar con este formato hace unos seis meses, una propuesta que rápidamente empezó a circular con fuerza en redes sociales. En medio de cálculos ficticios y diagnósticos improvisados, el influencer resume su método con una frase que ya se ha convertido en su sello personal: “Viga acá, viga allá, ladrillo hueco y revoque… y listo, a precio amigo”.












