Un hombre de origen marroquí ha aceptado una condena de tres años de prisión y una multa de 20 millones de euros tras ser acusado de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas en Ibiza.
Según se expuso durante el procedimiento judicial, el acusado fue detenido cuando intentaba deshacerse de la droga, descargando varios paquetes que contenían sustancias estupefacientes. La cantidad intervenida permitía preparar hasta 13.000 dosis, según las estimaciones presentadas durante el caso.
Tras reconocer los hechos, el acusado alcanzó un acuerdo que fija la pena en tres años de cárcel, además de la multa económica correspondiente.
El Ministerio Fiscal ha planteado además la posibilidad de sustituir la pena de prisión por la expulsión de España durante siete años, una medida contemplada en la legislación para ciudadanos extranjeros condenados por determinados delitos.
El caso forma parte de las actuaciones judiciales relacionadas con el tráfico de drogas en Ibiza, uno de los delitos que más procedimientos genera cada año en los tribunales de la isla.












