La ministra de Sanidad, Mónica García, ha celebrado este martes el inicio de la reforma de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, una iniciativa que considera una “muy buena noticia” al abrir nuevas vías de negociación para mejorar el desarrollo profesional del colectivo sanitario.
En declaraciones a los medios antes de comparecer en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, García subrayó que el objetivo del Ministerio desde su llegada al Gobierno ha sido “sacar del cajón legislaciones obsoletas”, entre ellas el Estatuto Marco y la propia ley de profesiones sanitarias.
Según explicó, el proceso de negociación del Estatuto Marco ha alcanzado sus “límites legales y competenciales” respecto a las reivindicaciones de los profesionales, que calificó de “legítimas”. Por ello, la apertura del trámite de consulta pública de esta reforma pretende “abrir otras vías de mejora” y dar respuesta a demandas que, en algunos casos, llevan más de 20 años sin resolverse.
La ministra recordó que esta actualización normativa forma parte de los acuerdos alcanzados recientemente con el Foro de la Profesión Médica. Durante su intervención en el Congreso, detalló que la reforma abordará aspectos clave que no estaban contemplados en el Estatuto Marco, como la clasificación profesional y el desarrollo de itinerarios formativos, incluyendo áreas de capacitación, diplomas acreditativos y especialidades. “Todo eso está pendiente desde hace más de 23 años”, insistió.
Tensión con el comité de huelga médica
En paralelo, García se refirió a la huelga médica convocada a nivel nacional —con movilizaciones una semana al mes hasta junio— y defendió que el diálogo con los representantes del sector ha sido constante.
“No es cierto que no haya habido acercamiento. A más acuerdos y más medidas, hay una parte del Comité de Huelga que ha decidido aumentar el conflicto”, afirmó. En este sentido, la ministra reiteró que el Estatuto Marco es un proceso ya “cerrado” y que ahora el foco debe trasladarse a otros niveles de gestión.
García señaló directamente a las comunidades autónomas como responsables de aplicar las mejoras planteadas por el Ministerio. “Las CCAA tienen la llave para materializar estos avances. Necesitamos que se hagan cargo de sus competencias, y eso implica mejorar las condiciones laborales de los profesionales”, concluyó.
La reforma de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se presenta así como el próximo eje de cambio en el sistema sanitario, en un contexto marcado por las reivindicaciones del colectivo médico y la necesidad de actualizar un marco normativo que arrastra décadas sin modificaciones sustanciales.













