El impacto del conflicto en Oriente Próximo ya se deja sentir en el transporte marítimo entre la península y Baleares. La naviera Trasmed ha confirmado que los precios de los fletes para transportistas han aumentado en torno a un 15% desde el inicio de la guerra en Irán y la región, impulsados por el fuerte encarecimiento del combustible.
Así lo ha señalado el director de Relaciones Institucionales de la compañía, Miguel Pardo, antes de participar en una reunión con el vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Antoni Costa, junto a representantes de otras navieras como Baleària, GNV y Transmapi.
Pardo ha advertido de que la situación es altamente inestable y que resulta difícil prever la evolución de los precios en las próximas semanas. “La volatilidad es máxima”, ha afirmado, aludiendo a las fluctuaciones del mercado energético, que condicionan directamente los costes del transporte marítimo.
Combustible al alza e incertidumbre en el sector
El directivo ha explicado que el precio del combustible “ya se ha doblado” respecto a los niveles previos al conflicto, lo que ha obligado a las navieras a trasladar parte de este incremento a los transportistas. Por el momento, este encarecimiento no se ha repercutido en los pasajeros, aunque no descarta que pueda ocurrir si la situación se prolonga.
“Nadie tiene reservas infinitas, y menos a bajo precio”, ha advertido, sugiriendo que, en un escenario prolongado de tensión, los precios podrían terminar afectando también al usuario final.
Desde el sector reconocen una “incertidumbre absoluta”, comparable en algunos aspectos a la vivida con la guerra en Ucrania, aunque con un grado de imprevisibilidad mayor. “No sabemos por dónde va a ir”, ha señalado Pardo.
Reclamaciones al Govern y al Estado
Durante el encuentro con el Ejecutivo balear, las navieras han trasladado la necesidad de adoptar medidas que permitan mitigar el impacto del aumento de costes. Entre las posibles soluciones, se plantea que la Administración actúe sobre otros factores económicos para compensar la subida del combustible.
“Si unos costes suben, otros deberían bajar”, ha apuntado el representante de Trasmed, quien ha pedido “sensibilidad” y mayor flexibilidad por parte de las administraciones públicas.
No obstante, también ha reconocido que el margen de actuación de los gobiernos es limitado, al tratarse de un conflicto de alcance global con efectos directos en los mercados energéticos.
Un escenario incierto para el transporte marítimo
El combustible procedente del Golfo Pérsico, clave para el funcionamiento del transporte marítimo, se encuentra en el centro de esta crisis. El sector confía en que el conflicto sea más breve que el de Ucrania, aunque admite que, a día de hoy, el impacto en los precios es incluso superior.
A corto plazo, la evolución de la guerra marcará el rumbo de los costes logísticos y, en consecuencia, del transporte de mercancías y pasajeros entre la península y Baleares, en un contexto de máxima incertidumbre para empresas y usuarios.
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