El Congreso de los Diputados afronta este jueves una votación decisiva para una reivindicación histórica de Formentera: contar con un senador propio y dejar de compartir circunscripción electoral con Ibiza. La Cámara baja debate y vota la reforma del artículo 69.3 de la Constitución, impulsada por el Parlamento balear, en un pleno que se presenta como determinante para el futuro de la iniciativa.
La reforma requiere una mayoría cualificada de tres quintos, lo que sitúa al Partido Popular como actor clave. Sin su apoyo, la modificación constitucional no saldría adelante. Con él, en cambio, el camino quedaría prácticamente despejado.
Hasta ahora, los populares se han abstenido en las votaciones previas durante la tramitación, pero en esta fase final han elevado el tono y han condicionado su respaldo a una cuestión concreta: el topónimo Ibiza. El PP ha presentado una enmienda para que en la Constitución figure la denominación en castellano, “Ibiza”, en lugar de “Eivissa”, tal y como propuso el Parlamento de Baleares.
El topónimo Ibiza
Este punto, de carácter simbólico, se ha convertido en el principal escollo político de la reforma. Mientras el PSOE y los grupos que apoyan la iniciativa defienden mantener el texto original, el PP sostiene que su voto depende de que se acepte esta modificación.
Así, unos y otros se señalan mutuamente ante un posible bloqueo: los socialistas acusan a los populares de poner en riesgo una demanda histórica por una cuestión nominal, mientras que el PP responsabiliza al PSOE de no facilitar un acuerdo.
Más allá de este pulso, el contenido de la reforma es concreto: añadir a Formentera como circunscripción propia en el Senado, equiparándola a otras islas como las del archipiélago canario. De este modo, Ibiza y Formentera dejarían de compartir senador, como ocurre en la actualidad.
El texto también prevé que la creación efectiva de esta nueva circunscripción no se materialice hasta la celebración de las próximas elecciones generales, una vez entre en vigor la reforma constitucional.
Lectura única en el Congreso
Durante la tramitación, el Congreso ha optado por acelerar el proceso mediante el procedimiento de lectura única, evitando su paso por comisión. Además, la Mesa ha vetado enmiendas que pretendían ampliar el alcance de la reforma a otros aspectos constitucionales, con el objetivo de ceñir el debate exclusivamente al caso de Formentera.
El resultado de la votación de este jueves será determinante. Si la reforma obtiene el respaldo necesario, su tramitación continuará en el Senado y quedará prácticamente encarrilada. En caso contrario, la iniciativa volvería a quedar en el camino, como ya ocurrió en legislaturas anteriores.
En definitiva, Formentera se juega este jueves dar un paso histórico en su representación en el Senado, en una decisión que, más allá del consenso general sobre el fondo, queda condicionada por un pulso político en torno al nombre de Ibiza.












