El Viernes de Dolores 2026 se celebra este 27 de marzo y marca un momento simbólico dentro del calendario religioso cristiano. Aunque no forma parte oficialmente de los días centrales de la Semana Santa, esta jornada se ha consolidado como el inicio oficioso de una de las celebraciones más importantes del año en España.
Ubicado en los últimos días de la Cuaresma, el Viernes de Dolores se celebra siempre dos días antes del Domingo de Ramos —que este año cae el 29 de marzo— y da paso a las primeras procesiones en distintas ciudades. Para muchos ciudadanos, además, coincide con el comienzo de las vacaciones de Semana Santa.
Esta fecha tiene lugar durante la quinta semana de la Cuaresma y se sitúa justo después del Jueves de Pasión, una referencia litúrgica que forma parte de las tradiciones religiosas desde su instauración en el siglo XV.
Una festividad dedicada a la Virgen María
El sentido principal del Viernes de Dolores está vinculado a la figura de la Virgen María. La jornada está dedicada a recordar el sufrimiento de la madre de Jesucristo, motivo por el cual también se la conoce con distintas advocaciones como Nuestra Señora de los Dolores, Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias o La Dolorosa.
A lo largo de este día, los fieles conmemoran los siete dolores de la Virgen María, todos ellos relacionados con la vida, la pasión y la muerte de Jesucristo. Esta reflexión espiritual se convierte en el eje central de una jornada cargada de simbolismo religioso.
Aunque en algunos lugares el Viernes de Dolores tiene carácter no lectivo, su significado trasciende lo institucional y se integra en la tradición popular como el verdadero arranque de la Pascua.
Cambios en el calendario litúrgico y su impacto
La celebración del Viernes de Dolores también ha estado sujeta a cambios históricos. En 1959, el Concilio Vaticano II propuso eliminar la duplicidad de festividades relacionadas con la Virgen de los Dolores, ya que existía otra conmemoración el 15 de septiembre.
Sin embargo, desde el Vaticano se permitió que cada localidad mantuviera sus tradiciones propias. Esto ha hecho que el Viernes de Dolores continúe celebrándose en muchas ciudades en la fecha previa al Domingo de Ramos, respetando el calendario litúrgico local.
Este equilibrio entre normativa y tradición ha permitido conservar una jornada profundamente arraigada en la cultura religiosa española.
El inicio de las procesiones en toda España
Uno de los aspectos más visibles del Viernes de Dolores es el comienzo de las procesiones. Aunque los días más intensos llegarán con la Semana Santa, esta jornada ya activa la actividad en calles y parroquias.
En Madrid, por ejemplo, se celebran varias procesiones que recorren distintos barrios de la ciudad. A las 19:30 horas tiene lugar la procesión del Cristo del Perdón desde la Parroquia de San Ramón Nonato, con un recorrido que atraviesa calles como Melquiades Biencinto o Martínez de la Riva.
A las 20:00 horas se celebra la procesión del Cristo del Pozo y Nuestra Señora de los Dolores, que parte desde la Parroquia de San Raimundo de Peñafort y recorre varias calles del entorno hasta el encuentro entre ambas imágenes.
También entre las 20:00 y las 22:00 horas tiene lugar la procesión del Viernes de Dolores en Villaverde, con salida desde la Parroquia María Madre del Amor Hermoso y un recorrido por distintas vías del barrio.
Sevilla, epicentro de la tradición cofrade
Si hay una ciudad donde el Viernes de Dolores adquiere una dimensión especial es Sevilla. Allí, varias hermandades realizan sus estaciones de penitencia, anticipando el intenso calendario de la Semana Santa.
Entre ellas se encuentra la Hermandad de Jesús de la Bendición y Santa María de la Esperanza, que inicia su recorrido a las 17:00 horas desde la Parroquia de Jesús Obrero y se prolonga hasta la madrugada.
También destaca la Hermandad de Nazarenos de Jesús de Nazaret en Pino Montano, con salida a las 17:45 horas y un amplio itinerario por el barrio.

Otras cofradías como la del Santo Cristo de la Misión, la de Pasión y Muerte o la del Cristo de la Corona completan una jornada en la que las calles sevillanas comienzan a llenarse de pasos, nazarenos y público.
Estos recorridos, que se extienden durante horas, reflejan la importancia cultural y religiosa del Viernes de Dolores en Andalucía.
Un día entre tradición, fe y cultura popular
Más allá de su significado religioso, el Viernes de Dolores se ha convertido en una fecha clave del calendario cultural español. Su celebración combina elementos litúrgicos con tradiciones populares que varían según la región.
Para muchos, este día supone el inicio de una semana marcada por procesiones, encuentros familiares y una intensa actividad en calles y plazas. La anticipación del Domingo de Ramos y de los días centrales de la Semana Santa convierte esta jornada en un momento de transición entre la Cuaresma y la Pascua.
Al mismo tiempo, el Viernes de Dolores mantiene su esencia espiritual, centrada en el recuerdo del sufrimiento de la Virgen María y en la preparación para los acontecimientos que culminan con la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
En definitiva, se trata de una fecha que combina tradición, religión y cultura, y que año tras año marca el inicio de una de las celebraciones más arraigadas en España.













