La Feria de Abril de Sevilla vivió uno de esos momentos que paralizan una plaza entera. La actuación de Roca Rey, marcada por la entrega absoluta y el riesgo constante, terminó en una cogida de extrema gravedad que dejó una escena de máxima tensión en La Maestranza. El diestro peruano fue prendido por el quinto toro de la tarde en el instante decisivo, cuando se disponía a culminar su faena.
El suceso se produjo en el decimotercer festejo del ciclo sevillano, en una corrida en la que el peligro fue creciendo hasta desembocar en un desenlace dramático que obligó a trasladar al torero con urgencia a la enfermería.
Una faena de máxima exigencia antes del percance
La tarde había ido tomando temperatura a medida que avanzaba la corrida. El quinto toro, de la ganadería de Victoriano del Río y Toros de Cortés, se presentó como un animal duro, exigente y con una embestida imprevisible, que obligó a Roca Rey a emplearse a fondo desde el primer momento.
El torero peruano respondió con una actuación de valor extremo, consciente de que cualquier duda podía ser castigada por el animal. La plaza percibió esa tensión creciente, especialmente en los compases finales de la faena, donde el diestro apostó todo en busca del triunfo.
Los últimos muletazos, rematados con circulares invertidos, levantaron al público de sus asientos. La Maestranza, completamente entregada, acompañaba una actuación que parecía encaminada al éxito, con el ambiente cargado de emoción y expectación.
El momento de la cogida de Roca Rey
Fue en el instante de entrar a matar cuando se produjo el percance. Roca Rey se lanzó “a tumba abierta” en el volapié, buscando asegurar el triunfo, pero el toro, en un movimiento inesperado, se adelantó y lo sorprendió.
El animal lo prendió con violencia, levantándolo en peso y zarandeándolo en una escena descrita como “unos segundos muy angustiosos”. La cogida fue especialmente dura, con derrotes secos dirigidos al muslo, zona donde el torero resultó corneado.
Jueves taurino, Roca Rey fue cogido al entrar a matar a su segundo toro en Sevilla.
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— PacoZeaCom (@PacoZeaCom) April 23, 2026
El impacto dejó al diestro tendido en la arena, generando un silencio inmediato en la plaza. Las cuadrillas acudieron con rapidez para auxiliarlo y trasladarlo de urgencia a la enfermería, en medio de la preocupación generalizada.
Traslado urgente y operación en la enfermería
Roca Rey fue conducido rápidamente al quirófano de la plaza, donde fue intervenido tras ingresar con una cornada en el muslo derecho. La gravedad del momento obligó a activar todos los protocolos médicos en un escenario que ya había vivido recientemente otro percance grave, el de Morante de la Puebla.
Mientras tanto, en el ruedo, la faena fue reconocida con la concesión de las dos orejas, que le fueron llevadas a la enfermería, símbolo del triunfo que el torero había buscado hasta el último instante.
La intervención médica se produjo con carácter urgente, reflejando la seriedad de la cogida y la necesidad de actuar con rapidez tras el impacto del toro.
Un toro determinante en el desarrollo de la corrida
El quinto toro, protagonista del percance, había marcado un punto de inflexión en la tarde. Hasta ese momento, la corrida no había ofrecido un comportamiento destacado por parte de los animales.

Los toros anteriores, descritos como faltos de bravura, no habían permitido el lucimiento de los diestros. Sin embargo, este quinto ejemplar cambió el guion con una embestida fiera, de ritmos cambiantes y gran complejidad, lo que elevó la exigencia del enfrentamiento.
Nombrado “Soleares”, el toro fue descrito como un animal de remontada casta, con múltiples aristas y una acometida imprevisible que terminó siendo decisiva en el desenlace de la faena.
Una tarde marcada por la tensión en Sevilla
El ambiente en La Maestranza reflejó desde el inicio la dificultad de la corrida. La falta de respuesta de algunos toros contrastó con la intensidad del quinto, que obligó a Roca Rey a asumir un riesgo máximo.
La reacción del público tras la cogida fue inmediata: silencio, preocupación y expectación mientras el torero era trasladado. La plaza, que minutos antes vibraba con la faena, quedó sobrecogida por la gravedad del momento.
Este tipo de episodios, aunque inherentes al mundo del toreo, evidencian el nivel de riesgo al que se enfrentan los diestros en cada actuación, especialmente en plazas de máxima exigencia como Sevilla.
El contexto de la Feria de Abril
El percance de Roca Rey se produjo en su última tarde dentro de la Feria de Abril, uno de los ciclos más importantes del calendario taurino. La corrida, correspondiente al decimotercer festejo, reunía a toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés, con ejemplares de cinco años en los últimos turnos.
La presencia de toros cinqueños en los últimos lugares del orden de lidia añadía un plus de dificultad a la tarde, que terminó marcada por el dramatismo del quinto.
Además, el incidente se suma a otros episodios recientes en la plaza, como la grave cornada sufrida por Morante de la Puebla, lo que subraya la dureza de esta edición de la feria.












