Un caso sin precedentes ha encendido las alarmas en Estados Unidos y ha puesto bajo escrutinio el uso de información clasificada en un nuevo terreno: los mercados de predicción. Un soldado norteamericano ha sido imputado tras haber utilizado datos confidenciales vinculados a una operación militar para realizar apuestas que le reportaron más de 400.000 dólares en ganancias.
La acusación, presentada ante un tribunal federal de Manhattan, apunta directamente a la utilización indebida de información sensible en un contexto en el que plataformas como Polymarket han ganado protagonismo como espacios donde se anticipan eventos globales. El caso no solo plantea implicaciones penales, sino también interrogantes sobre los límites legales de este tipo de mercados.
Un militar acusado de aprovechar información confidencial
El protagonista del caso es Gannon Ken Van Dyke, un soldado estadounidense de 38 años que ha sido imputado por varios delitos graves. Según el Departamento de Justicia (DOJ), enfrenta cargos de fraude bursátil, fraude electrónico, uso ilícito de información gubernamental confidencial y transacción monetaria ilegal.
De ser declarado culpable, podría enfrentarse a penas que en conjunto alcanzarían los 40 años de prisión, lo que refleja la gravedad de los hechos atribuidos.
De acuerdo con la acusación, Van Dyke tuvo acceso a información clasificada en el marco de su participación en la operación militar denominada Absolute Resolve, una misión que culminó con la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas durante la madrugada del 3 de enero.
El soldado había firmado acuerdos de confidencialidad que le obligaban a no divulgar ni utilizar este tipo de información, lo que agrava su situación judicial.
Apuestas millonarias en mercados de predicción
El eje del caso reside en el uso de esa información para realizar apuestas en Polymarket, una plataforma que permite a los usuarios invertir dinero en función de la probabilidad de que ocurran determinados eventos.
Van Dyke creó su cuenta el 26 de diciembre de 2025 y, en el plazo de un mes, realizó 13 apuestas relacionadas con la situación en Venezuela. Todas ellas apuntaban en la misma dirección: que fuerzas estadounidenses estarían en el país antes del 31 de enero, que Nicolás Maduro sería destituido o perdería el poder en ese plazo, que Estados Unidos invadiría Venezuela o que el presidente Donald Trump invocaría poderes de guerra contra el país.
En total, el militar invirtió unos 33.000 dólares. Tras el anuncio oficial del éxito de la operación el 3 de enero, varios de esos contratos se resolvieron a favor de quienes habían apostado por el “sí”. Como resultado, Van Dyke obtuvo cerca de 410.000 dólares.
Este episodio pone de relieve cómo la información privilegiada puede trasladarse a nuevos entornos financieros, más allá de los mercados tradicionales.
Movimientos posteriores y попытas de ocultar el rastro
Las acciones del soldado tras obtener las ganancias han sido interpretadas como indicios de que era consciente de la ilegalidad de su conducta. El mismo día del anuncio de la operación, transfirió la mayor parte del dinero a una billetera de criptomonedas en el extranjero.
Además, abrió una nueva cuenta en un bróker en línea para depositar los fondos, lo que sugiere un intento de diversificar y ocultar el origen del dinero.
Pocos días después, cuando comenzaron a detectarse comportamientos anómalos en las apuestas relacionadas con Venezuela, Van Dyke intentó borrar su rastro digital. El 6 de enero solicitó a Polymarket la eliminación de su cuenta, alegando falsamente la pérdida de acceso a su correo electrónico.
Ese mismo día, modificó el email vinculado a su cuenta de criptomonedas por otro creado previamente bajo una identidad distinta. Sin embargo, estas maniobras no lograron impedir que las autoridades lo identificaran.
El auge de los mercados de predicción bajo sospecha
El caso se produce en un contexto de creciente popularidad de plataformas como Polymarket, que han ganado notoriedad por el volumen de dinero que mueven y por su capacidad para anticipar eventos políticos y económicos.
Durante las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024, este tipo de mercados captó atención global al ofrecer previsiones que en algunos casos se aproximaron a los resultados finales.
Sin embargo, en los últimos meses han surgido dudas sobre su funcionamiento, especialmente en relación con apuestas vinculadas a operaciones militares estadounidenses. Las ganancias registradas por usuarios anónimos tras determinados eventos han generado sospechas sobre posibles usos indebidos de información privilegiada.
El caso de Van Dyke refuerza estas preocupaciones y abre el debate sobre la regulación de estos espacios.
Reacción institucional y debate legal
El fiscal general interino Todd Blanche subrayó al anunciar los cargos que “el acceso generalizado a los mercados de predicción es un fenómeno relativamente reciente”, pero recordó que “las leyes federales que protegen la información de seguridad nacional se aplican plenamente”.
Esta declaración pone el foco en un vacío legal emergente: el uso de información clasificada no para filtrarla a medios o venderla a terceros, sino para obtener beneficios económicos en plataformas que operan dentro de un marco legal.
Por su parte, el presidente Donald Trump, preguntado por el caso, restó importancia al fenómeno de las apuestas, afirmando: “El mundo entero, desafortunadamente, se ha vuelto una especie de casino. Y en todo el mundo están haciendo esto de las apuestas, yo nunca estuve de acuerdo, no me gusta, conceptualmente, pero es lo que es”.
Cabe destacar que, semanas antes, la Casa Blanca había prohibido a sus empleados participar en este tipo de plataformas.












