La zona de Can Misses, en Ibiza, vive días de creciente inquietud ante la presencia de nuevos asentamientos precarios y el inminente desalojo de otro núcleo cercano previsto para este miércoles junto al estadio Palladium.
El foco de preocupación se sitúa en un paso de aguas ubicado en las inmediaciones del propio estadio de Can Misses, muy próximo al asentamiento que será desalojado, en un terreno del Consell Insular. Allí ya se han instalado varias personas en condiciones muy precarias, en un espacio no habilitado para vivir, sin servicios básicos y con dificultades incluso para el acceso al agua o la electricidad.
Actualmente, en este punto residen al menos siete personas, según relatan los vecinos, que aseguran que algunas proceden de desalojos anteriores, como el de sa Joveria.
“Llevamos 11 años viviendo aquí con tranquilidad, pero desde hace más de un año empezaron los problemas”, explica una residente de la zona. “Primero empezaron a instalarse en sitios que no son adecuados, como debajo de la carretera. Esto no es un lugar para vivir”.
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Un entorno precario y sin servicios
El lugar, concebido como infraestructura hidráulica, se ha convertido en un punto improvisado de asentamiento a escasos metros de otras zonas donde ya se han producido desalojos recientes. Los vecinos describen una situación de creciente deterioro.
“Tenemos insalubridad y falta de seguridad. Vivimos solos y tenemos miedo”, señala la misma vecina, que denuncia además la presencia constante de personas que llaman a su puerta en busca de ayuda. “Nos piden si pueden dejar caravanas o quedarse. Es una situación muy difícil”.
Los vecinos aseguran que han trasladado su preocupación a las administraciones sin obtener una respuesta efectiva. En concreto, relatan que el pasado 24 de septiembre pasado enviaron un correo al Consell Insular solicitando la limpieza y desbroce de la zona, además de haber contactado previamente con la policía. “Pedimos que al menos limpiaran y desbrozaran, pero no hubo una actuación suficiente”, lamentan.
A esto se suma la falta de iluminación: “Antes había farolas encendidas que nos daban algo de seguridad, ahora ni eso”.
Miedo a un efecto rebote tras el desalojo
La principal preocupación de los residentes es lo que pueda ocurrir en las próximas horas. Este miércoles está previsto el desalojo del asentamiento de caravanas y chabolas situado junto al estadio Palladium Can Misses, a escasa distancia de este paso de aguas, donde han llegado a vivir cerca de un centenar de trabajadores desde el pasado verano ante la imposibilidad de acceder a una vivienda en la isla.
Los vecinos temen que, tras ese desalojo, se produzca un desplazamiento inmediato hacia zonas cercanas como este punto.
“Van desalojando de un sitio, pero luego se trasladan a otro. Esto no se soluciona, se mueve”, advierten. “Mañana desalojan y pasado pueden estar aquí”.
Un fenómeno difícil de controlar
Desde el propio Ayuntamiento de Ibiza han reconocido previamente la dificultad de abordar el problema. Según han señalado fuentes municipales, no es posible cuantificar con precisión el número de asentamientos en la isla, precisamente por el carácter itinerante de estas situaciones.
La movilidad constante de las personas afectadas —que cambian de ubicación tras cada intervención— complica el seguimiento y la planificación de soluciones a medio plazo.












