La Federación de Baloncesto de Puerto Rico confirmó el fallecimiento de José «Piculín» Ortiz en la madrugada de este martes. El exdeportista se encontraba hospitalizado desde el pasado 1 de mayo en el Hospital Ashford de San Juan, donde fue ingresado por complicaciones derivadas de una enfermedad oncológica que padecía desde hace varios años. Al momento de su deceso, Ortiz contaba con 62 años de edad.
El pívot, de 2,08 metros de estatura, desarrolló una carrera profesional que lo llevó a competir en las ligas más importantes del mundo, incluyendo la ACB española y la NBA. Su fallecimiento ha generado reacciones en diversos organismos deportivos internacionales, que han resaltado su papel como referente del deporte en su país natal y en los clubes europeos donde intervino.
Hitos deportivos y reconocimientos internacionales
José Ortiz es reconocido principalmente por su longevidad y éxito en competiciones internacionales con la selección de Puerto Rico. Participó en cuatro ediciones de los Juegos Olímpicos (1988, 1992, 1996 y 2004) y en cuatro Campeonatos Mundiales de la FIBA.
Su logro más destacado con el equipo nacional ocurrió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde lideró la victoria de Puerto Rico sobre Estados Unidos por 92-73, siendo este el primer triunfo de una selección sobre un equipo estadounidense compuesto por jugadores de la NBA en una cita olímpica.

A nivel de clubes, Ortiz obtuvo el título de la Copa del Rey en 1991 con el FC Barcelona y fue subcampeón de la Copa de Europa ese mismo año. Sus estadísticas en la liga ACB reflejaron su dominio en la zona, especialmente durante su etapa inicial en el CAI Zaragoza, donde promedió más de 17 puntos por partido.
Estos méritos le permitieron ser incluido en el Salón de la Fama de la FIBA (Hall of Fame), consolidando su estatus como uno de los mejores jugadores en la historia de la federación internacional.
Trayectoria profesional en España y Estados Unidos
La carrera de Ortiz en España comenzó en la temporada 1987-88 con el CAI Zaragoza, donde su rendimiento captó la atención de los observadores de la NBA. En 1988 se incorporó a los Utah Jazz, equipo con el que disputó dos temporadas antes de regresar al baloncesto europeo.
En 1990, se unió al Real Madrid para cubrir la posición de pívot tras el fallecimiento de Fernando Martín, aunque su estancia en el club blanco fue breve y finalizó al concluir dicha temporada.
Posteriormente, firmó con el FC Barcelona, donde jugó durante dos temporadas bajo la dirección de Aíto García Reneses. Tras su paso por el conjunto azulgrana, continuó su trayectoria en la ACB con el Andorra (1992-93) y el Unicaja Málaga (1993-94).
Su carrera también incluyó experiencias en la liga de Grecia, con el Aris de Salónica, y múltiples etapas en la liga profesional de Puerto Rico, donde se retiró definitivamente en el año 2006 con los Capitanes de Arecibo.
Evolución de su estado de salud y problemas personales
Tras retirarse del baloncesto profesional, la salud de Ortiz experimentó diversas complicaciones. En los últimos años, fue diagnosticado con un cáncer colorrectal que requirió tratamientos médicos constantes. Esta patología avanzó de forma progresiva, provocando un deterioro físico que lo llevó a ser hospitalizado de urgencia a principios de este mes de mayo, permaneciendo bajo observación médica hasta su fallecimiento.
Además de sus problemas oncológicos, Ortiz enfrentó periodos de inestabilidad personal tras dejar las canchas, relacionados con el consumo de sustancias y dificultades legales.
Sin embargo, en la etapa final de su vida, se dedicó a actividades de servicio público y emprendimiento en su comunidad, intentando mantener un vínculo con el baloncesto a través de la gestión de proyectos locales y el apoyo a jóvenes talentos en Puerto Rico.
La despedida al gran referente del baloncesto
El fallecimiento de José Ortiz cierra un capítulo importante para el baloncesto de Puerto Rico y para los seguidores de la Liga ACB. Su capacidad para competir al máximo nivel en diferentes continentes y su rol de liderazgo en la selección nacional lo posicionan como un referente histórico del deporte.
Las instituciones deportivas de su país han anunciado actos de homenaje para reconocer su contribución al desarrollo del baloncesto puertorriqueño.








