El Aeropuerto de Ibiza cerró abril con 671.579 pasajeros, un 3,1% más que en el mismo mes del año pasado, y gestionó 6.530 vuelos entre despegues y aterrizajes, un 5,1% más, según los datos difundidos este lunes por Aena. El repunte vuelve a situar la presión aérea sobre la isla en el centro del debate, en un momento marcado por los proyectos de ampliación del aeródromo y por la discusión política sobre la capacidad de Baleares para influir en su planificación.
La mayoría de los pasajeros de abril correspondió a rutas internacionales, con 354.103 viajeros, aunque este segmento cayó un 1,8% respecto al mismo mes de 2025. En cambio, el tráfico nacional creció con fuerza, hasta 316.027 pasajeros, un 9,1% más. El dato confirma que el aeropuerto mantiene un volumen elevado incluso antes del tramo más intenso de la temporada turística.
En el acumulado del año, entre enero y abril, el aeropuerto ibicenco registró 1.374.237 pasajeros, un 0,8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. También aumentaron las operaciones: se contabilizaron 14.797 movimientos, un 1,9% más. La evolución enlaza con lo que ya venía mostrando la programación aérea para 2026, con más plazas disponibles pese a una ligera reducción de vuelos previstos entre abril y octubre, debido al uso de aviones de mayor capacidad.
Más pasajeros, más debate sobre capacidad
El crecimiento de abril se enmarca en el debate sobre el futuro del aeropuerto. En marzo, Aena hizo públicos los pliegos con las prescripciones técnicas para redacar la mayor reforma de Es Codolar.
El proyecto se basa en estimaciones de un continuo crecimiento de pasajeros. Prevé pasar de 17 a 32 puertas de embarque, ampliar la fachada de la terminal 60 metros al suroeste y construir un nuevo dique al noreste de 170 metros, según la información publicada por este diario. La actuación, valorada en 229,7 millones de euros, está pendiente de la aprobación final del plan estatal de inversiones aeroportuarias, prevista para septiembre de 2026.
El GEN-GOB ha pedido al Consell y al Govern que rechacen la ampliación y ha advertido de que el aeropuerto se encuentra junto al Parque Natural de Ses Salines, un espacio protegido que, según la entidad, ya soporta impactos derivados de la proximidad de la infraestructura. La organización también ha vinculado el proyecto con problemas como la falta de vivienda, la escasez de agua y la saturación territorial.
Aena defiende gestión centralizada
El aumento del tráfico también se cruza con el debate sobre la cogestión aeroportuaria. Aena ha cerrado la puerta a cualquier cesión o fórmula de cogobernanza con las comunidades autónomas y ha defendido que el modelo centralizado es incompatible con una transferencia de capacidad decisoria a Baleares, según explicó su presidente, Maurici Lucena, en la última junta general de accionistas.
Mientras tanto, el proyecto de cogestión aeroportuaria fue aprobado en el Parlament y ahora buscará el aval del Congreso de los Diputados.








