Ibiza atraviesa un momento de transformación dentro de su escena electrónica y pocas voces conocen tan de cerca esa evolución como Igor Marijuan. DJ, comunicador y una de las figuras más respetadas del circuito clubbing de la isla, el artista participó recientemente en el videopodcast “¿Dónde está el after?”, de Los40, donde dejó varias reflexiones sobre el presente y el futuro de la cultura nocturna ibicenca.
Durante la conversación con José Manuel Duro, Marijuan analizó cómo ha cambiado la industria en los últimos años y puso el foco en un debate cada vez más visible dentro de la isla: el crecimiento del modelo VIP frente a la pérdida progresiva de espacio para la pista de baile tradicional.
El artista explicó que muchos clubes se ven obligados a ampliar las zonas reservadas debido al enorme coste que supone contratar a determinados DJs internacionales. Según señaló, algunos headliners manejan cachés tan elevados que las discotecas ya no pueden sostener esos gastos únicamente mediante la venta de entradas.
Para Marijuan, esa dinámica está alterando el equilibrio natural de la experiencia clubbing. Aunque reconoce que el VIP forma parte del negocio actual, considera que la pista sigue siendo el verdadero corazón de cualquier fiesta. En ese sentido, defendió que incluso quienes consumen la experiencia desde áreas exclusivas necesitan ver una pista viva y conectada para que la energía funcione realmente.
“Ibiza necesita proteger su cultura nocturna”
Uno de los puntos más destacados de la entrevista llegó cuando Marijuan propuso que Ibiza incorpore una figura similar al “night mayor” o alcalde de la noche, modelo que ya existe en ciudades como Berlín y otras capitales europeas vinculadas a la cultura electrónica: “A Ibiza le vendría muy bien tener, como tienen en Berlín, un alcalde de la noche”, afirmó.
El DJ considera que la isla necesita una visión más profesional y cultural de todo lo relacionado con la industria nocturna, especialmente en un contexto donde la música electrónica forma parte central de la identidad internacional de Ibiza.
Durante la charla también criticó ciertos discursos que cuestionan o demonizan la música durante el día, algo históricamente ligado a la esencia de la isla. Para Marijuan, el baile y la música no deberían entenderse únicamente desde el conflicto o la polémica, sino como parte de una cultura que lleva décadas definiendo Ibiza.
La dificultad de apostar por propuestas diferentes
Marijuan reconoció además que desarrollar proyectos musicales verdaderamente arriesgados o centrados en el descubrimiento artístico es cada vez más complicado económicamente.
El artista defendió la importancia de crear fiestas donde el público pueda sorprenderse, descubrir música nueva y vivir experiencias distintas a las fórmulas más repetidas del circuito internacional. Sin embargo, admitió que ese tipo de propuestas no siempre resultan rentables dentro de la industria actual.
Sus palabras reflejan una preocupación cada vez más extendida entre artistas, promotores y profesionales de la escena electrónica: cómo mantener viva la autenticidad cultural de Ibiza mientras la industria continúa creciendo y profesionalizándose a gran velocidad.
Los afters, entre la magia y el negocio
La conversación también abordó otro de los elementos históricos del imaginario ibicenco: los afters.
Marijuan recordó algunas de las experiencias más especiales vividas tras largas noches de música, muchas veces en lugares improvisados o alejados de los formatos convencionales. Para él, la combinación de buena música, sonido de calidad y luz natural transforma completamente la experiencia de baile y genera una energía diferente a la de la noche tradicional.
No obstante, también reconoció que alrededor de los afters se ha desarrollado una potente industria promocional y de marketing. Según explicó, algunos eventos se utilizan hoy como herramientas estratégicas de visibilidad vinculadas a grandes artistas y momentos exclusivos.
Al mismo tiempo, quiso dejar claro que existe una diferencia entre la cultura histórica de los afters y determinadas fiestas ilegales que actualmente son perseguidas por las autoridades y que no cuentan con el apoyo de la industria profesional de la isla.
El recuerdo de Space Ibiza y una época irrepetible
En otro momento de la entrevista, Igor Marijuan recordó con especial cariño su etapa como residente de Space Ibiza, uno de los clubes más emblemáticos de la historia de la música electrónica.
El artista habló de sus primeras experiencias pinchando en la sala durante la época de “We Love”, rodeado de vinilos house y frente a una pista que ya entonces formaba parte de la leyenda de Ibiza.
Sobre el cierre definitivo de Space, Marijuan considera que el final llegó de forma natural tras años de transformación dentro de la isla y del propio modelo de clubbing: “Creo que fue un poco de muerte natural”, afirmó, antes de reconocer que en los últimos años “no era muy bonito lo que se veía por las mañanas en las discotecas”.
Más allá de la nostalgia, sus palabras dejaron una reflexión clara: Ibiza sigue siendo uno de los epicentros mundiales de la música electrónica, pero preservar la conexión real entre música, pista y comunidad será clave para el futuro de la isla.





