Apagar el teléfono durante quince días y comprobar qué queda al otro lado. Ese ha sido el experimento personal del influencer Jesús Villegas, conocido como Yisas, con más de 100.000 seguidores en Instagram, que ha pasado dos semanas en Formentera sin móvil para medir en su propia piel los efectos emocionales y neurológicos de la desconexión digital. El resultado, según ha admitido, ha sido demoledor en los primeros días y revelador en los últimos: las redes sociales ya no le producen calma, sino ansiedad.
El creador de contenido ha repasado la experiencia en una entrevista en Ràdio Illa, en la que ha desgranado el proceso, las renuncias y los hábitos que se lleva de vuelta.
De la culpa al «mono» de los primeros días
Villegas sitúa el origen del experimento en una incomodidad que arrastraba desde hacía tiempo. Reconoce que se veía a sí mismo como «parte de la culpa de generar adicción a los jóvenes y al móvil y a las redes sociales«, y que esa contradicción entre lo que producía profesionalmente y lo que le pasaba por dentro le empujó a actuar. «Algo tenía que hacer», resume.
El arranque resultó más duro de lo que esperaba. «Los tres o cuatro primeros días fueron los peores. Estímulos automáticos, ansiedad… terrible», confiesa. Habla de gestos involuntarios, de la mano buscando un teléfono que no estaba, y compara esa sensación con el patrón clásico de cualquier otra dependencia. No es algo menor: calcula que dedica entre ocho y nueve horas diarias al móvil.
Ver esta publicación en Instagram
Un regalo por los 30 años y un problema colectivo
La elección de Formentera no fue casual. El influencer ya había estado en la isla durante la temporada alta del año pasado, pero esta vez quería algo distinto, lejos del ruido. Lo planteó, dice, como un punto y aparte vital. «En ningún momento era un castigo, era un regalo para mis 30 años», subraya.
Uno de los puntos que más insiste en remarcar es que el problema no es exclusivo de su gremio. Cuando mira a su alrededor, ve cifras parecidas a las suyas en personas que no se dedican a las redes. «Mi entorno, que no se dedica a crear contenido, tiene las mismas horas», apunta. Una constatación que, a su juicio, obliga a replantear el vínculo colectivo con las pantallas.
Pepita y lo que aparece sin pantalla
Si los primeros días fueron de mono, los siguientes los describe a través de la gente. Villegas se detiene especialmente en el carácter de los habitantes de Formentera: «La gente es bondadosa y agradable, no les importa dedicarte media hora o una hora para hablar de nada». En ese capítulo humano destaca a su anfitriona, Pepita, a la que define como «espléndida».
El influencer asegura que sin teléfono las relaciones se volvieron más fluidas, casi sin esfuerzo. «Todo fue muy natural y muy orgánico y creo que esto es lo bonito», afirma. Cree, además, que con el móvil encima la película habría sido otra: «La persona que era antes iba al objetivo y no perdía el tiempo a conocer gente».
TikTok ya no calma: estresa, y la lectura vuelve
La conclusión más llamativa tiene que ver con el cambio de reacción ante las aplicaciones. Antes del viaje, abrir TikTok le producía cierta sensación de calma, una respuesta típicamente adictiva. Después de los quince días desenchufado, esa misma app, asegura, ahora le genera ansiedad y se ha convertido en un factor estresante. Un giro que él mismo interpreta como prueba del enganche previo.
Ver esta publicación en Instagram
De vuelta a la rutina, ha incorporado algunos cambios. Ha recuperado la lectura y ha puesto límites al uso del teléfono justo antes de dormir y nada más despertarse, los dos momentos en los que reconoce que la inercia pesa más. «Ha cambiado bastante», resume. Tanto, que ya tiene previsto regresar a Formentera este verano para prolongar una relación con la desconexión digital que, dice, ha llegado para quedarse.
Ver esta publicación en Instagram
Sigue leyendo:
-
El misterio del robo en el hotel Wellington: la pieza que no encaja y el giro que rodea a la influencer Martha Hermoso
-
El ‘chollo’ del alquiler para temporeros en Ibiza: una influencer argentina ofrece pisos y desata la polémica
-
De jets privados y una Cybertruck a una detención: así era la ostentosa vida del influencer Javier Arias ‘Stunt’
-
Un influencer visita la Catedral de Ibiza y propone derribarla para hacer una discoteca










