AVAT quiere tener voz en el futuro Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT) de Ibiza. La Asociación de Viviendas de Alquiler Turístico de Ibiza y Formentera defiende que la nueva planificación turística debe dar encaje a la vivienda turística unifamiliar reglada, un modelo que, según su presidente, José Antonio Llano, aporta riqueza a la isla, atrae turismo familiar y no debe confundirse con los pisos turísticos ilegales.
Llano ha explicado en una entrevista con La Voz de Ibiza que la asociación participa en el proceso de elaboración del PIAT y que su objetivo es que el documento recoja “una pequeña demanda” del sector: ordenar la oferta de viviendas unifamiliares que ya existen y que buscan una vía legal para alquilarse turísticamente.
“Ahora se está elaborando el PIAT, el Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos, en el que nosotros apostamos por la vivienda turística unifamiliar como un modelo de negocio que aporta mayor riqueza a la sociedad y que apuesta por el turismo familiar”, ha señalado Llano.
El presidente de AVAT ha querido dejar claro que la asociación no plantea un crecimiento ilimitado ni una expansión sin control. Al contrario, admite que Ibiza ha alcanzado un punto en el que debe medir muy bien cualquier aumento de plazas.
“La isla ha llegado ya a un punto en el que no se puede crecer”, ha afirmado. Sin embargo, sostiene que existe un desajuste entre la oferta reglada disponible y la demanda real de vivienda turística, especialmente en el caso de inmuebles unifamiliares que quedaron fuera del mercado legal por las moratorias aprobadas en los últimos años.
Ordenar lo que ya existe
El planteamiento de AVAT pasa por no crear un crecimiento “loco” ni “desmesurado”, sino buscar fórmulas para ordenar una realidad que ya existe. Llano sostiene que hay viviendas unifamiliares que, aunque no han podido incorporarse al mercado reglado, terminan encontrando vías contractuales para alquilarse.
“Existe mucha vivienda unifamiliar que en su día quedó fuera de poder entrar al mercado reglado por las moratorias existentes”, ha explicado. Por eso, defiende que el PIAT debería estudiar cómo permitir que parte de esa oferta pueda pasar al mercado regulado, con control administrativo y garantías.
“No queremos un crecimiento desmesurado ni un crecimiento loco, sino que viviendas que existen a día de hoy encuentren una manera legal y contractual de alquilarse”, ha resumido.
Según Llano, la alternativa a no ordenar esa realidad puede ser contraproducente: si la demanda existe y la oferta reglada no se ajusta, parte del mercado puede desplazarse hacia fórmulas menos controladas. Por eso, AVAT quiere que el PIAT diferencie entre vivienda turística unifamiliar con vocación reglada y oferta ilegal.
Plazas legales y plazas reales
La asociación también quiere que el debate sobre el PIAT parta de datos reales. AVAT calcula que Ibiza cuenta actualmente con unas 18.500 plazas legales de vivienda turística, pero estima que solo unas 15.500 están realmente operando en el mercado.
Llano ha explicado que el sector llegó a partir de unas 21.000 plazas, pero esa cifra se ha reducido por bajas y ajustes administrativos. Además, una parte de las plazas que siguen figurando como legales ya no se comercializan turísticamente.
“Legalmente son 18.500, pero nosotros estimamos que están alrededor de unas 15.500 las que están realmente operando como vivienda turística”, ha indicado.
Según el presidente de AVAT, algunas viviendas han pasado al mercado residencial, otras han dejado de alquilarse por decisión de sus propietarios y otras se han vendido sin que sus nuevos dueños continúen con la actividad turística.
Diferenciar vivienda unifamiliar y pisos turísticos
AVAT también quiere que el PIAT mantenga una distinción clara entre la vivienda turística unifamiliar reglada y los pisos turísticos. Llano ha reiterado que los pisos turísticos no pueden obtener licencia turística y que la asociación apoya la lucha del Consell contra el intrusismo.
“Los pisos turísticos no pueden tener licencia turística porque son uno de los motivos, no el principal, del problema de vivienda que tenemos en la isla”, ha afirmado.
El presidente de AVAT ha recordado que la asociación ha apoyado el acuerdo del Consell con Airbnb y las medidas contra la oferta ilegal. “La lucha contra el intrusismo es vital”, ha señalado.
Su reivindicación, insiste, no pasa por abrir la puerta a los pisos turísticos ni por relajar el control sobre la oferta irregular, sino por dar seguridad jurídica a la vivienda unifamiliar reglada y ordenar aquella que pueda incorporarse legalmente al sistema.
Un modelo que “aporta riqueza”
En el fondo del debate, AVAT quiere que el PIAT reconozca la aportación económica y social de la vivienda turística unifamiliar. Llano defiende que este modelo reparte mejor el gasto turístico y beneficia a comercios, restaurantes, empresas de mantenimiento, limpieza, jardinería, reformas y otros servicios locales.
La asociación sostiene que la vivienda turística reglada atrae turismo familiar y genera una economía distribuida, frente a modelos más concentrados. Por eso, pide no situarla en el mismo plano que el intrusismo ni convertirla en el centro del problema de vivienda.
“Apostamos por la vivienda turística unifamiliar como un modelo de negocio que aporta mayor riqueza a la sociedad”, ha insistido Llano.
AVAT espera ahora que el futuro PIAT recoja esa visión y permita equilibrar la oferta y la demanda de vivienda turística sin aumentar la presión de forma descontrolada. Para la asociación, la clave está en ordenar, controlar y distinguir entre quienes cumplen la normativa y quienes operan fuera de ella.











