Las auxiliares técnicas educativas (ATE) de Baleares retomarán las movilizaciones en septiembre al considerar que sus reivindicaciones han quedado «en el aire» tras la reunión mantenida este viernes con el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera. La presidenta del comité de empresa, Antonia Cardona, advirtió de que la negociación se prevé «a largo plazo» y que el departamento autonómico no ha concretado plazos ni cuantías en los puntos centrales del pliego.
Una negociación que se alarga
Cardona trasladó al conseller las principales peticiones del colectivo: la recalificación profesional al nivel 3, la adscripción a los centros educativos y los contratos de doce meses para poder participar en las reuniones previas al inicio de curso con el resto del personal y las familias. La representante recordó que su tarea «ha cambiado mucho» en los últimos años y que las necesidades en las aulas son cada vez «más potentes».
El trabajo de las ATE, según describió, ha dejado de ser meramente asistencial —centrado en el desplazamiento de alumnos en silla de ruedas— para volverse «muy educativo», con una creciente atención a menores con trastorno del espectro autista o con distintos síndromes.
La precariedad de los contratos
La portavoz cargó contra el modelo de contratación vigente. «A día de hoy, la mayoría de ATE están contratadas a diez meses y empiezan a trabajar el mismo día que comienzan las clases», apuntó. A ello sumó la figura de los contratos por circunstancias, que duran nueve meses, lo que provoca que el personal se incorpore con el curso ya iniciado y lo abandone antes de que termine.
«Estos contratos son precarios totalmente, porque ahora hay eventos de final de curso o acampadas y las ATE no estarán», denunció.
El plus de peligrosidad, al Presupuesto
En cuanto a las respuestas recibidas, la Conselleria habría admitido que es «de recibo» reconocer el plus de peligrosidad, aunque su abono no se estudiará hasta la tramitación de los Presupuestos de 2027. No se concretaron cuantías. Sobre la contratación durante todo el año, el departamento se mostró contrario, mientras que sí accedió a analizar la propuesta de adscripción a centro.
Sin acceso a concursos de traslado
Cardona puso el acento en que las ATE son el «único colectivo» que no puede participar en concursos de traslado como el resto del personal educativo y solo se les permite cambiar de zona escolar. Esa limitación, sostuvo, «les cierra la puerta a tener estabilidad» porque pueden ser reubicadas en cualquier momento.
La rebaja de jornada para las profesionales mayores de 55 años, otra de las demandas, recibió una respuesta negativa: la Administración alegó que resulta «complicado» porque a estos menores «no se les puede dejar solos en ningún momento». Los sindicatos replicaron que ese descanso puede cubrirse con otra profesional, dada la intensidad de las jornadas.
Próxima cita en octubre
La Conselleria ha emplazado al comité a una nueva reunión en octubre. Cardona vinculó cualquier avance al calendario electoral —las autonómicas se celebran en 2027— y mostró su escepticismo: «Son muchos años de reuniones y tiempo perdido». Recordó que la calificación profesional de nivel 3 y la contratación a doce meses ya habían sido aceptadas en su día por el Govern para acabar descartándose después.












