Cáritas Diocesana de Ibiza y Formentera presentó este martes su memoria de actividades correspondiente a 2025, un documento que retrata la magnitud de la acción social desplegada por la entidad en un contexto marcado, un año más, por el encarecimiento de la vivienda y sus efectos sobre los colectivos más vulnerables de las pitiusas.
El acto estuvo presidido por el obispo de Ibiza, Monseñor Vicent Ribas, y contó con las intervenciones del director de Cáritas Diocesana, Joan Torres, y del coordinador de la entidad, Gustavo Gómez.
Según los datos recogidos en la memoria, Cáritas acompañó a lo largo del año a un total de 3.000 personas pertenecientes a 2.106 hogares distintos, a través del conjunto de sus programas asistenciales.
La entidad gestionó un presupuesto de 1.959.208 euros, de los que el 55,4% —1.085.402 euros— procedió de ayudas públicas, mientras que el 44,6% restante, 873.806 euros, se cubrió con aportaciones privadas y fondos propios.

Alimentos, comedor y acogida
La atención a necesidades básicas continúa siendo uno de los pilares de la actividad de Cáritas en las islas. A lo largo de 2025 se distribuyeron 83.000 kilos de alimentos, valorados en cerca de 300.000 euros, a una media de 280 familias cada mes, a través tanto de la estructura diocesana como de las distintas Cáritas parroquiales repartidas por la isla.
El centro de día y comedor social sirvió 30.000 menús y aproximadamente 20.000 desayunos, atendiendo a 195 personas en situación de calle o exclusión severa dentro de itinerarios individualizados orientados a la reinserción social.
El Centro de Acogida Nazaret, destinado a mujeres víctimas de malos tratos, embarazadas sin hogar y menores acompañados de sus madres, registró 6.173 pernoctaciones a lo largo del año, con el paso de 42 personas por sus instalaciones —17 de ellas menores de edad y dos mujeres embarazadas en el momento de su llegada—.
Educación, empleo e inserción
En el ámbito educativo y de infancia, el centro socioeducativo Betania, ubicado en el barrio ibicenco de Cas Serres, atendió a 473 beneficiarios entre cursos para adultos, actividades de ocio responsable y refuerzo escolar para niños y adolescentes.
La empresa de inserción Retexsol, encargada de gestionar la ropa depositada en cerca de 150 contenedores de reciclaje distribuidos por la isla, recogió 377.215,30 kilos de prendas y residuos textiles —un 20% más que el ejercicio anterior— y vendió 9.000 prendas en su tienda Moda Re por un valor de unos 70.000 euros, reinvertidos en la propia empresa de inserción.
El programa de empleo formó y acompañó a cerca de 500 personas, ofreciendo herramientas de intermediación laboral, orientación y formación. Cáritas también mantuvo su labor de atención penitenciaria, con más de 100 internos del centro penitenciario de Ibiza atendidos a lo largo del año, entre ellos la entrega de casi 11.000 euros en concepto de peculio a reclusos sin apoyo económico externo, además del acompañamiento a 29 personas que cumplieron trabajos en beneficio de la comunidad como medida judicial alternativa por delitos leves.
Cooperación internacional y nueva sede
La acción de Cáritas de Ibiza y Formentera trasciende además las fronteras de las islas. A través del Fons Pitiús de Cooperació y en colaboración con Cáritas Española, la entidad mantiene un proyecto de promoción social en la diócesis marroquí de Rabat, del que se beneficiaron cerca de 4.000 personas atendidas desde 15 puntos de atención, con un trabajo centrado especialmente en migrantes subsaharianos, mujeres y menores.
Más allá de los datos de actividad ordinaria, 2025 quedará marcado en la historia reciente de Cáritas Diocesana por el inicio de la reorganización de sus instalaciones, con la puesta en marcha de la nueva nave de Can Pep Xico. El edificio, inaugurado durante las festividades del Corpus Christi con la bendición del obispo Ribas y la presencia del presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón, acogerá la empresa de inserción, el área de empleo y formación laboral, y los servicios administrativos y directivos de la entidad, lo que permitirá remodelar y ampliar las actuales dependencias de la calle Felipe II para reforzar el centro de día y mejorar la atención a los usuarios.











