La tensión entre Estados Unidos y España volvió a escalar este miércoles durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó uno de sus ataques más duros contra el Gobierno español al ordenar públicamente que se corte todo el comercio con España y calificar al país como «un aliado terrible» y «una causa perdida».
Las declaraciones se produjeron durante una comparecencia junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y llegan después de los desacuerdos entre ambos países sobre el gasto en defensa y la utilización de las bases militares españolas durante la ofensiva estadounidense contra Irán.
Aunque las palabras del mandatario estadounidense elevaron el tono del enfrentamiento político, desde Moncloa aseguraron que reciben las declaraciones «con tranquilidad y normalidad», recordando además que las competencias comerciales corresponden a la Unión Europea y que la relación económica entre ambos países beneficia a las dos partes.
Trump ordena cortar el comercio con España
Durante su intervención en Ankara, Donald Trump volvió a centrar buena parte de sus críticas en España. El presidente estadounidense aseguró que no había mantenido conversaciones con el Gobierno español sobre la situación en Irán y aprovechó ese momento para anunciar una medida que calificó como inmediata. «España es un socio terrible en la OTAN. No participan, no pagan, no quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con ellos, por favor, incluyendo las visitas», afirmó.
Además, pidió expresamente a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, que redactara la orden correspondiente. En otro momento de su intervención insistió en su rechazo hacia España. «España es una causa perdida», sostuvo antes de asegurar que ya no quiere seguir haciendo negocios con el país.
Las críticas por el gasto en defensa
El origen del nuevo enfrentamiento vuelve a situarse en el debate sobre el gasto militar dentro de la OTAN. Trump reprochó a España su posición respecto al incremento de la inversión en defensa. El mandatario estadounidense criticó que el Gobierno español haya aceptado elevar el gasto hasta el 2,1% del PIB, lejos del 5% que él defiende para el horizonte de 2035.
Según Trump, esa actitud convierte a España en uno de los aliados más problemáticos de la organización. Durante su intervención también afirmó que España mantiene una posición «abierta» y «hostil» respecto a este asunto.
La advertencia económica de Trump
El presidente estadounidense fue más allá de las críticas políticas y aseguró que España terminará sufriendo las consecuencias económicas de esa decisión. Según explicó, espera que el país acabe solicitando recuperar la relación comercial con Estados Unidos. «Veremos si siguen siendo tan hostiles cuando llamen diciendo: ‘Por favor, por favor, queremos comerciar con ustedes, señor. Queremos comerciar con ustedes, señor'», afirmó.
También añadió: «Ganan muchísimo dinero con nosotros, y vamos a hacer que ganen mucho menos. No quiero hacer ningún negocio con ellos».
No es la primera vez que amenaza a España
El enfrentamiento entre Trump y España no es nuevo. Según la información disponible, el presidente estadounidense ya había planteado anteriormente romper los lazos comerciales con España.

Lo hizo tras la negativa del Gobierno español a permitir que el ejército estadounidense utilizara las bases de Morón y Rota durante la ofensiva en Oriente Próximo. En aquella ocasión las advertencias no llegaron a traducirse en consecuencias comerciales, aunque sí marcaron el inicio de una sucesión de críticas dirigidas al Ejecutivo español.
Mark Rutte sale en defensa de España
Las declaraciones de Trump se produjeron en presencia del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Tras escuchar las críticas, el dirigente neerlandés quiso destacar el esfuerzo realizado por España en materia de defensa. «Ha mencionado a España, usted incluso logró que España gastara el 2%. Dieron un enorme paso el año pasado. Hay algunos asuntos que tenemos que resolver, pero incluso España llegó al 2%», señaló.
En otra intervención recordó igualmente que España «ha dado un gran paso» respecto a la situación existente durante la anterior cumbre celebrada en La Haya. Aunque reconoció que todavía existen cuestiones pendientes, puso en valor el incremento del gasto militar español.
La respuesta de Moncloa
Las declaraciones de Trump obtuvieron una rápida respuesta desde el Gobierno español. Fuentes de Moncloa aseguraron que reciben las palabras del presidente estadounidense «con tranquilidad y normalidad».
Además, defendieron el estado actual de las relaciones entre ambos países. «España mantiene una magnífica relación social, cultural y económica con EEUU y no es nuestra intención que eso cambie«, señalaron. El Ejecutivo también recordó que la relación comercial beneficia a ambas economías.
El comercio depende de la Unión Europea
Desde el Gobierno español también subrayaron un aspecto jurídico relevante. Moncloa recordó que las competencias en materia comercial corresponden exclusivamente a la Unión Europea, por lo que no pueden dirigirse de manera individual contra un Estado miembro.
En ese sentido insistieron en que Estados Unidos mantiene superávit comercial con España y recalcaron que «los vínculos económicos los tejen las empresas privadas, no los gobiernos». Asimismo, señalaron que la relación bilateral entre ambos países resulta beneficiosa tanto desde el punto de vista económico como en el ámbito de la defensa.
Un nuevo episodio de tensión en la OTAN
El enfrentamiento verbal se produjo apenas antes de la participación de Donald Trump en la cumbre de la OTAN, donde coincidió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La controversia vuelve a poner de manifiesto las diferencias existentes entre ambos gobiernos respecto al compromiso presupuestario dentro de la Alianza Atlántica.
El presidente estadounidense considera insuficiente el esfuerzo realizado por España y mantiene la presión para que los aliados incrementen significativamente su inversión militar.
Una escalada de declaraciones
Las palabras pronunciadas en Ankara representan uno de los ataques más contundentes de Trump hacia España desde su regreso a la Casa Blanca. El presidente estadounidense combinó críticas al gasto en defensa, reproches sobre la posición española durante el conflicto con Irán y amenazas relacionadas con el comercio bilateral.
Mientras tanto, el Gobierno español optó por rebajar el tono de la confrontación y reiteró que las relaciones entre ambos países continúan siendo beneficiosas, además de recordar que cualquier decisión comercial corresponde al marco comunitario europeo.
Por el momento, las declaraciones de Trump incrementan la tensión diplomática entre Washington y Madrid, aunque queda por comprobar si esas amenazas terminan traduciéndose en alguna medida concreta o permanecen, como ocurrió en anteriores ocasiones, en el terreno de las declaraciones políticas.











