La llegada del verano trae consigo millones de desplazamientos por carretera, pero también un aumento del riesgo de incendios forestales. En este contexto, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha reforzado una de las sanciones más severas relacionadas con la protección del entorno y la seguridad durante la época estival.
Desde este verano, arrojar una colilla por la ventanilla del vehículo puede suponer una multa de 500 euros y la pérdida de hasta seis puntos del carné de conducir. La medida no busca únicamente sancionar una conducta incívica, sino reducir las posibilidades de que un descuido desencadene un incendio forestal en plena temporada de altas temperaturas.
La decisión coincide con las advertencias emitidas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sobre un verano marcado por varias olas de calor y una reducción significativa de la humedad en distintas zonas de España, condiciones que favorecen la rápida propagación del fuego.
Una sanción que va más allá de la seguridad vial
Aunque muchas infracciones de tráfico tienen como finalidad reducir los accidentes en carretera, esta medida responde principalmente a un objetivo diferente: la prevención de incendios forestales. La DGT considera que lanzar una colilla desde un vehículo representa un riesgo importante durante los meses de verano, cuando las elevadas temperaturas y la vegetación seca incrementan la posibilidad de que se origine un fuego.
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Por ese motivo, el organismo ha endurecido las consecuencias para quienes incurran en este comportamiento. La sanción prevista contempla 500 euros de multa, además de la retirada de seis puntos del permiso de conducir, una de las penalizaciones más elevadas previstas para este tipo de conductas.
El verano, el momento de mayor riesgo
El refuerzo de estas medidas llega en un momento especialmente delicado. Según los avisos de la AEMET, durante este verano se esperan varias olas de calor, acompañadas por una disminución de la humedad en numerosas zonas del país. Estas condiciones incrementan considerablemente el riesgo de incendios forestales.
Por ello, la DGT ha decidido intensificar tanto la vigilancia como las sanciones durante los meses de julio y agosto, cuando tradicionalmente se registra el mayor número de desplazamientos y también el mayor peligro de incendios. El objetivo es minimizar cualquier conducta que pueda favorecer el inicio de un fuego, incluso cuando no exista una intención deliberada de provocarlo.
La medida afecta a las colillas, pero no solo a ellas
Aunque el ejemplo más conocido es el de las colillas, la normativa no se limita exclusivamente a quienes fuman. La DGT especifica que las sanciones también podrán aplicarse a quienes arrojen por la ventanilla cualquier objeto susceptible de provocar un incendio.

De este modo, el organismo amplía el alcance de la medida para evitar cualquier comportamiento que pueda generar un riesgo para el medio ambiente durante la temporada estival. La intención es reducir al máximo las posibilidades de que un objeto lanzado desde un vehículo termine originando un incendio, especialmente en zonas próximas a vegetación o espacios rurales.
Carteles luminosos para alertar del peligro
Como parte del dispositivo especial de verano, la DGT también instalará carteles luminosos en distintos puntos de la red viaria. En ellos aparecerá el aviso de «riesgo alto de incendios» en aquellas zonas donde las condiciones meteorológicas incrementen el peligro de propagación del fuego.
No obstante, la existencia o no de esta señalización no condiciona la aplicación de la sanción. La Dirección General de Tráfico deja claro que podrá penalizar a quienes arrojen colillas u otros objetos en cualquier área, incluso aunque no esté específicamente señalizada como zona de riesgo.
Los vehículos actuales ya ofrecen alternativas
Otro de los argumentos que respaldan el endurecimiento de estas sanciones es la evolución del propio parque automovilístico. Muchos vehículos actuales incorporan ceniceros específicos destinados a depositar las colillas durante la conducción.
Por ello, la DGT considera que lanzar una colilla por la ventanilla constituye una conducta todavía más injustificable, al existir alternativas dentro del propio vehículo para desecharla sin poner en peligro el entorno. El organismo entiende que esta posibilidad reduce cualquier excusa para mantener un comportamiento que puede tener consecuencias muy graves.
Una medida orientada a evitar incendios forestales
La Dirección General de Tráfico insiste en que esta normativa debe entenderse dentro del contexto de la campaña de prevención de incendios que se desarrolla cada verano. Aunque arrojar una colilla no implique necesariamente provocar un incendio de forma intencionada, el riesgo existe y aumenta considerablemente durante los episodios de calor extremo.
Precisamente por ello, el endurecimiento de las sanciones pretende actuar como elemento disuasorio para evitar conductas que puedan derivar en situaciones de emergencia. Los incendios forestales no solo afectan al patrimonio natural, sino que también ponen en riesgo viviendas, infraestructuras y vidas humanas, especialmente cuando se producen cerca de núcleos habitados.
Multa económica y pérdida de puntos
La sanción prevista por la DGT combina dos consecuencias para quienes incumplan la normativa. Por un lado, el infractor deberá hacer frente a una multa de 500 euros.
Por otro, la infracción puede conllevar la retirada de hasta seis puntos del permiso de conducir, una penalización que puede tener importantes consecuencias para quienes ya acumulen otras pérdidas de puntos.
Esta combinación de sanción económica y administrativa convierte la infracción en una de las más severas aplicadas durante la campaña especial de verano.











