El puerto de Ibiza amaneció este viernes con un fuerte hedor a aguas residuales que ha alarmado a quienes se encuentran amarrados en la zona vieja de la dársena. Según las imágenes grabadas junto a los atraques, el vertido sale directamente de las alcantarillas, a escasos metros de donde permanecen fondeados varios megayates y embarcaciones de recreo. La Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Ibiza se encuentran al tanto de la situación y el origen del vertido se situaría en una instalación de bombeo gestionada por Abaqua.
El hedor sale de las alcantarillas
Las imágenes muestran el agua junto al muro de piedra del puerto viejo con manchas oscuras y restos de espuma a la altura de los desagües, justo en el tramo donde se concentran las embarcaciones de mayor eslora. El olor, descrito como similar al de una cloaca, se percibe con intensidad en todo el entorno del muelle.
Quien grabó las imágenes y las remitió a este periódico asegura que el vertido «sale a donde están los barcos, los megayates, los yates», en pleno casco antiguo del puerto, en uno de los puntos de mayor tránsito náutico de la isla en estas fechas.
Capitanes de megayates, en alerta
El episodio se produce en plena temporada alta, cuando el puerto de Ibiza concentra a diario decenas de embarcaciones de lujo y un intenso movimiento de pasajeros y tripulaciones. La presencia de un vertido junto a los cascos de las naves ha bastado para que los capitanes de varios barcos se pongan en alerta ante el posible impacto sanitario y de imagen que supone para la zona de amarre.
El origen: una instalación de bombeo de Abaqua
Fuentes municipales sitúan el origen del vertido en una instalación de bombeo del puerto gestionada por Abaqua, la empresa pública que se encarga de las infraestructuras hidráulicas en las Illes Balears. Tanto la Autoridad Portuaria como el Ayuntamiento de Ibiza ya están al tanto de la incidencia, aunque hasta el momento ninguna de las dos administraciones ha emitido un comunicado oficial ni ha detallado los trabajos previstos para solucionarla.
La persona que ha alertado del suceso apunta, además, a la presión que soporta la red de saneamiento por el elevado número de personas que hay ahora mismo en la isla, aunque esa valoración corresponde a un testigo y no a una causa técnica confirmada.









