CRISIS EN LA APICULTURA

Los apicultores de Ibiza piden ayudas urgentes para alimentar a las colmenas ante la falta de flor

La asociación del sector reclama al Consell y al Govern una línea extraordinaria que cubra el coste de la alimentación suplementaria, después de que el calor y la falta de lluvia hayan agotado el néctar y el polen disponibles en el campo.
Apicultores de Ibiza.

La Associació d’Apicultors d’Eivissa ha reclamado a las administraciones una ayuda económica extraordinaria para hacer frente al gasto de alimentar de forma artificial a las colmenas de la isla, en un verano en el que el campo apenas ofrece néctar y polen. Su presidente, Vicent Marí, confirmó a La Voz de Ibiza que ha solicitaod «ayuda simultánea» al Consell de Ibiza y al Govern balear.

El motivo, según el sector, es una combinación de floraciones agotadas, temperaturas altas y precipitaciones insuficientes en las semanas clave del verano. Sin recursos que recolectar, las abejas empiezan a tirar de las reservas que guardan dentro de la colmena; y cuando esas reservas bajan demasiado, dependen del alimento que les aporte el propio apicultor para no morir.

La prioridad ya no es la miel

El planteamiento del sector ha cambiado respecto a un año normal. La cuestión este verano no pasa por calcular cuánta miel se va a cosechar, sino por sostener con vida a las colonias. Dejar de alimentar a una colmena una vez agotadas sus reservas, advierten los apicultores, puede derivar en pérdidas que ya no tienen marcha atrás.

La alimentación de emergencia no se limita al aporte energético: en determinados casos exige también alimento proteico. A ese coste directo la asociación suma los desplazamientos añadidos hasta los apiarios, unas revisiones mucho más frecuentes de lo habitual y las horas de trabajo necesarias para controlar las reservas colmena por colmena y repartir el alimento.

Para justificar la excepcionalidad de la campaña, la entidad ha adjuntado a su solicitud un análisis de la meteorología registrada entre 2022 y 2026, en el que subraya la acumulación de episodios de calor y de sequía en momentos decisivos para la vegetación. Según sus datos, junio de 2026 fue extremadamente cálido en Ibiza, con una media de 24,7 grados y una desviación de 2,4 grados por encima de lo normal. El argumento del sector es que ese calor reseca antes el suelo y acorta las floraciones, de modo que ni siquiera las lluvias de primavera bastaron para dejar reservas suficientes de cara al verano.

Una ayuda por colmena registrada

La propuesta concreta de los apicultores es que la ayuda se calcule según el número de colmenas dadas de alta en los registros oficiales, asignando una cantidad por cada una para compensar parte del sobrecoste. La asociación pide además que el Consell de Ibiza, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medi Natural y el Fogaiba se coordinen para que las ayudas se tramiten rápido, antes de que las pérdidas sean irreversibles.

El sector recuerda, por último, que una mortalidad elevada de abejas no afectaría solo a la producción de miel: por su papel polinizador, las colonias son determinantes para numerosas especies vegetales, para los ecosistemas y para el propio paisaje rural de la isla. Mantener vivas las colmenas actuales, defienden, sale más barato —en términos económicos y ambientales— que tener que reconstruir después toda la cabaña apícola.

El sector apícola de Ibiza viene de un año complicado: en abril, un robo de colmenas en Portinatx puso en jaque el proyecto de recuperación de la abeja autóctona de la isla.

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