DETALLES DE LA CEREMONIA

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez dan el paso definitivo: el acuerdo que protege su fortuna tras la boda

La pareja celebró una boda íntima en Portugal tras firmar un acuerdo prenupcial que determina qué ocurrirá con sus respectivos patrimonios
Cristiano Ronaldo y Georgina el día de su boda
Cristiano Ronaldo y Georgina el día de su boda

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ya son marido y mujer después de una década de relación y un año después de hacer público su compromiso. La pareja contrajo matrimonio el pasado 11 de agosto en Portugal, en una ceremonia que se alejó de las grandes celebraciones que podían esperarse alrededor de dos figuras con enorme repercusión internacional.

El enlace tuvo lugar en la sala de estar de su casa de verano en Cascais, acompañado únicamente por sus cinco hijos. Sin embargo, más allá de la ceremonia, otro detalle ha adquirido especial relevancia: el régimen económico elegido para el matrimonio y el acuerdo prenupcial firmado antes de darse el “sí, quiero”.

Según informó el diario portugués Jornal de Notícias, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez acudieron el 10 de agosto, un día antes de la boda, a una notaría pública de Lisboa, donde dejaron constancia de su decisión de acogerse a la separación de bienes.

La elección resulta especialmente significativa debido al patrimonio acumulado por el futbolista. De acuerdo con la información difundida por The Sun, la fortuna de Cristiano Ronaldo alcanza los mil millones de libras, equivalentes a 1.168.355.000 euros.

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez optaron por la separación de bienes

El acuerdo prenupcial establece un régimen de separación de bienes. Esto supone que cada uno conserva la propiedad, administración y libre disposición tanto de los bienes que poseía antes de casarse como de aquellos que pueda adquirir después del matrimonio.

Por tanto, no existe automáticamente un patrimonio común entre Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez. La situación sería diferente en aquellos casos en los que ambos decidieran adquirir conjuntamente una propiedad y esta figurase a nombre de los dos.

Según la información publicada sobre el certificado matrimonial, ninguno de los dos cambió su nombre después de contraer matrimonio. Ni el futbolista ni la empresaria se han pronunciado públicamente sobre los términos del acuerdo matrimonial alcanzado antes de la ceremonia.

La fortuna millonaria de Cristiano Ronaldo tras la boda

El patrimonio de Cristiano Ronaldo constituye uno de los elementos que explican el interés generado por el régimen económico elegido por el matrimonio. Según The Sun, su fortuna asciende a 1.000 millones de libras, unos 1.168 millones de euros. Dentro de su patrimonio aparecen hoteles, gimnasios, clubes de pádel y marcas de ropa, además de propiedades de lujo, un avión privado y un yate.

La separación de bienes permite que esos activos continúen perteneciendo al futbolista después del matrimonio. Según trascendió, en caso de un eventual divorcio, y pese a la separación de bienes, Cristiano Ronaldo ingresaría mensualmente a Georgina una cantidad calculada en función de sus ingresos, destinada a garantizar su estabilidad económica y contribuir al bienestar de los hijos que tienen en común.

Una boda íntima en el salón de su casa

El enlace se celebró el 11 de agosto, fecha que coincidía con el décimo aniversario del primer encuentro entre ambos en una tienda de Gucci de Madrid, donde Georgina trabajaba. La boda llegó, además, exactamente un año después de que Georgina hiciera público el compromiso a través de Instagram. Entre ambos acumulan más de 750 millones de seguidores en esa red social.

 

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Pese a la expectación y a los rumores que habían rodeado durante semanas la celebración, el matrimonio optó por un formato reducido. Georgina explicó a Vogue: “Cuando era pequeña, soñaba con el castillo más grande, el carruaje más lujoso, el vestido más largo, una corona llena de diamantes. Y ahora digo: ‘No, quiero algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa’. Porque castillos, casas, islas, caballos, coches… todo eso lo tenemos al alcance de la mano cada día. Pero algo íntimo… eso es más inusual para nosotros”.

Los cinco hijos, protagonistas del enlace

Los únicos presentes como testigos fueron sus cinco hijos: Cristiano Ronaldo Jr., Mateo, Eva María, Alana Martina y Bella Esmeralda. Cristiano Ronaldo Jr. tiene 16 años y nació antes de que comenzara la relación de la pareja. Los mellizos Mateo y Eva María, de 9 años, nacieron en junio de 2017 por vientre de alquiler, cuando Cristiano y Georgina ya estaban juntos. Alana Martina tiene 8 años y Bella Esmeralda, 4.

En una de las imágenes del reportaje publicado por Vogue, Georgina aparece rodeada por los cinco, todos vestidos de blanco. La empresaria adelantó que esta ceremonia íntima no descarta otra celebración posterior: “En el futuro tendremos una gran boda para poder celebrarla con familiares y amigos”.

La elección de la vivienda tuvo también un componente personal. “Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: ‘Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres”, explicó Georgina. Cristiano añadió: “Probablemente no será la misma mesa. Quizás cambiemos la decoración”.

Gucci, un guiño al lugar donde comenzó su relación

Toda la familia vistió de Gucci, la misma firma en cuya tienda madrileña se conocieron Cristiano y Georgina diez años antes. Ella eligió un conjunto de dos piezas de falda y pantalón acompañado de zapatos de satén, mientras que el futbolista llevó un traje de algodón beige claro confeccionado a medida, además de mocasines. “No quería que en un día tan sencillo para nosotros fuéramos vestidos de gala”, explicó Georgina.

Demna, director artístico de Gucci, destacó el significado de la elección: “Fue increíblemente especial vestir a Georgina y Cristiano para este momento, sabiendo que su historia de amor comenzó en una tienda Gucci de Madrid. Tiene algo muy romántico, un hermoso cierre de círculo, casi como un cuento de hadas moderno”.

De la ceremonia en Cascais a una misa en Fátima

Después del enlace en casa, los recién casados se trasladaron hasta el Santuario de Fátima, concretamente a la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, donde celebraron una misa y recibieron la bendición del sacerdote. Georgina resumió posteriormente cómo había vivido la jornada: “Fue exactamente como lo había imaginado: íntima, llena de amor, y con nuestra familia como protagonista indiscutible. No pude contener las lágrimas”. “No necesitaba nada más: a mi esposo, a mis hijos, nuestro hogar, nuestra fe y nuestro amor”, añadió.

Cristiano también recordó durante la entrevista el momento en que conoció a Georgina: “Estaba de espaldas a ella y entonces me giré y la vi. Nuestras miradas se cruzaron y, a partir de ese momento fue…”. “Fue un sueño”, completó Georgina. “Sí, un sueño. Sé que ella es el amor de mi vida y creo que yo también lo soy. Creo que ella piensa que yo soy el amor de su vida”, afirmó el futbolista.

Sin luna de miel tras la boda

El matrimonio tampoco realizó una luna de miel tradicional. Al día siguiente tuvo que regresar a su residencia en Riad, Arabia Saudí, debido a los compromisos profesionales de Cristiano Ronaldo. El futbolista comenzó el 15 de agosto los entrenamientos con el Al-Nassr F. C., su actual equipo. “Cada día es una luna de miel”, resumió Cristiano.

Así, la boda que durante semanas generó rumores terminó celebrándose en la intimidad de la vivienda familiar, con los cinco hijos como únicos testigos y una posterior misa en Fátima. En el plano económico, el acuerdo firmado un día antes deja también establecida una cuestión fundamental: Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez afrontan su nueva etapa matrimonial bajo un régimen de separación de bienes.

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