Una de las víctimas de la explosión de Can Cantó, ocurrida el pasado 21 de abril en una promoción de vivienda pública de Ibiza y que dejó cuatro heridos graves, asegura que su familia ha emprendido acciones contra el operario que intervino en las instalaciones, la empresa encargada de los trabajos y el IBAVI. La persona afectada sostiene además que el trabajador habría dejado tres viviendas con fugas de gas y que previamente había reconocido que no sabía manipular este tipo de instalaciones.
La víctima, que ha pedido expresamente mantener su identidad en el anonimato, ha relatado a La Voz de Ibiza su versión de lo sucedido cuando están a punto de cumplirse cinco meses de la explosión y comienza a acercarse el regreso de las familias a las viviendas afectadas. Según la Consellería de Vivienda, las dos últimas viviendas más dañadas podrán ocuparse este mismo mes de septiembre; pero la persona afectada sostiene que el Ibavi les ha trasladado un plazo distinto, que podría extenderse hasta octubre. Según explica, todavía no han declarado ante el juez ni conocen cuándo avanzará el procedimiento.
«Dijo que no sabía tocar el gas»
La víctima sitúa el origen de lo sucedido en las obras que se estaban realizando en el edificio. Según su relato, un operario acudió a las viviendas para realizar trabajos relacionados con la sustitución del gas por vitrocerámicas.
La víctima sostiene que se trataba de un electricista que no estaba habilitado para manipular las instalaciones de gas y asegura que el propio trabajador llegó a reconocerlo.
«El chico le dijo a mi pareja que él no sabía tocar el gas y, aun así, al día siguiente vino y lo tocó», afirma.
Según su versión, el operario retiró el gas e instaló la vitrocerámica, pero habría dejado la conducción sin sellar correctamente. «Quitó el gas y puso la vitro, pero no selló el gas, dejó abierto el gas», asegura.

«Fueron tres casas»
El testimonio incorpora además un dato que, según la víctima, extiende lo sucedido más allá de su propia vivienda.
«La mía no fue la primera que dejó con una fuga de gas. Fueron tres casas», sostiene.
En un momento de la entrevista, la víctima utiliza términos especialmente duros para valorar la actuación del trabajador y afirma que considera que «ha ido directamente a matar gente» al haber dejado, según su versión, tres viviendas con fugas pese a no saber manipular el gas.
La víctima señala también a la empresa
La persona afectada sostiene que la responsabilidad no debería limitarse al trabajador. Según su versión, el propio operario habría explicado que intervino en la instalación siguiendo órdenes de la empresa.
«Es la empresa quien ha mandado al chico, porque el chico ha dicho que le han mandado y le han obligado a tocar el gas», afirma.
El operario fue detenido por la Policía Nacional en el marco de la investigación abierta tras la explosión. Ahora, la familia asegura que las acciones emprendidas alcanzan también a la empresa y al organismo público responsable de las viviendas.
«La hemos puesto para el señor este que no tenía permiso para tocar gas, a la empresa y al IBAVI», explica la víctima sobre la denuncia.
Por el momento, la persona afectada asegura que todavía no conocen una fecha para el juicio ni han sido llamados a declarar. Será la investigación judicial la que deberá esclarecer cómo se realizaron los trabajos previos a la explosión y determinar las eventuales responsabilidades del operario, de la empresa y del resto de partes implicadas.











