Después de un verano de apagones que dejó a oscuras a miles de usuarios y obligó a restaurantes de Formentera a cerrar y tirar producto, y tras semanas de reclamaciones del Consell, Endesa ha puesto por fin una cifra sobre la mesa: más de 4,5 millones de euros para reforzar la red eléctrica de la isla. La compañía presentó el plan este miércoles, en la reunión con la que la institución llevaba semanas presionando a la eléctrica.
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El verano de apagones de Ibiza llega a Formentera: cortes que obligan a cerrar restaurantes y tirar producto
El programa, que ejecutará e-distribución —la filial de redes de Endesa—, contempla doce actuaciones sobre casi nueve kilómetros de red. Entre las principales, la compañía cita la ampliación de la transformación de la subestación de Formentera, un nuevo trazado de media tensión en la Savina, nuevas interconexiones en Cala Saona y otras entre Sant Ferran y Es Pujols y entre Sant Ferran y es Ca Marí. El objetivo, según la eléctrica, es reforzar el «mallado» de la red para poder alimentar una zona desde varios puntos y, ante una avería, aislar el tramo afectado y restablecer el servicio a la mayoría de clientes en menos tiempo. Las obras se ejecutarán «de forma progresiva» a medida que lleguen las autorizaciones, sin que la compañía haya fijado un calendario.
No es un detalle menor que una de esas actuaciones se sitúe en la Savina: es precisamente una de las zonas donde este verano los cortes golpearon a los negocios de la isla.
Una inversión que llega tras la presión
El anuncio no se entiende sin el verano que lo precede. Los apagones se cebaron con Formentera en plena temporada: un solo corte llegó a dejar sin suministro a unos 3.000 usuarios, y el 12 de agosto otro afectó a más de 800 en la zona de Es Cap de Barbaria. Con los negocios perdiendo género y clientes, el Consell exigió a Endesa medidas «inmediatas» y calificó de «inadmisible» que miles de personas sufrieran cortes en temporada alta. «La singularidad insular no puede significar una menor calidad del servicio», reprochó entonces el presidente, Óscar Portas, que recordó que la isla dispone desde 2023 de la conexión del tercer cable, pero que esa mejora no resuelve las carencias de la red interna de distribución.
A la reunión de este miércoles, en Sant Francesc, acudieron por el Consell el propio Portas, la vicepresidenta y consellera de Movilidad y Medio Ambiente, Verónica Castelló, y el vicepresidente y conseller de Infraestructuras, Urbanismo y Economía, Javier Serra. Por Endesa asistieron el director en Baleares, Martí Ribas; el director de Distribución en Baleares, Joseba Gámez, y el responsable técnico de Distribución en Eivissa y Formentera, Toni Ribas. La compañía atribuyó las incidencias del verano a la elevada exigencia soportada por la red a causa de las altas temperaturas sostenidas.
Ibiza, la isla grande, a la espera de un plan
La cifra de Formentera ahonda el contraste con Ibiza. La mayor y más poblada de las Pitiusas sigue sin conocer cuánto invertirá Endesa en su red: la compañía se ha limitado a decir que lo anunciará «próximamente», sin detallar cuantía ni zonas. Menorca, en cambio, ya tiene su paquete —15,2 millones y 112 actuaciones para 2027-2030—, y ahora también Formentera. El Consell de Ibiza también reclamó reunirse con la eléctrica, un encuentro que se concretará esta semana, según confirmó la institucion insular a La Voz de Ibiza.
El refuerzo llega, además, en un contexto de demanda disparada: la de Baleares creció en agosto un 15,4% interanual una vez corregidos los efectos de la temperatura, frente al 2,4% del conjunto de España. Mientras Endesa vincula los cortes al calor y al consumo, los instaladores de las Pitiusas apuntan a un problema estructural en unos transformadores dimensionados para una demanda inferior a la actual. La verdadera prueba, ahora, será que las doce actuaciones prometidas se ejecuten, y en qué plazo.









