Comisiones Obreras (CCOO) ha denunciado una práctica patronal que se repite de forma sistemática en Ibiza y Formentera al cierre de la temporada turística: una avalancha de sanciones exprés que las empresas utilizarían para construir despidos disciplinarios y evitar pagar indemnizaciones. El sindicato calcula una media de entre dos y tres amonestaciones diarias desde mediados de agosto.
Dos o tres sanciones al día
Según denuncia CCOO, el goteo de expedientes disciplinarios arrancó a mediados de agosto, coincidiendo con el inicio del repliegue de la campaña turística en las islas. Los servicios jurídicos del sindicato sostienen que la ofensiva empresarial, aunque empieza a extenderse a trabajadores de otros sectores, golpea con especial dureza en las Pitiusas.
El objetivo, según CCOO, es desmantelar plantillas sin abonar ni un euro en indemnizaciones, recurriendo a la vía disciplinaria en lugar de tramitar despidos objetivos, que por ley obligan a compensar económicamente al trabajador.
Así funciona el «despido exprés»
El sindicato describe un modus operandi concreto para forzar el despido disciplinario, que deja al trabajador sin indemnización y sin protección legal. El proceso se ejecuta en pocas semanas y se apoya en tres elementos:
Las sanciones en ráfaga son el primer paso: amonestaciones consecutivas por motivos que CCOO califica de absurdos o desproporcionados, como retrasos de escasos minutos, quejas de clientes no contrastadas, pequeñas discrepancias organizativas o una supuesta pérdida de confianza por parte del empresario.
El segundo elemento es el aprovechamiento de la indefensión del trabajador. Muchas de esas sanciones iniciales no se impugnan, bien por miedo al conflicto, bien por falta de tiempo en plena temporada alta. Esa pasividad permite a la empresa acumular amonestaciones con rapidez y fabricar lo que el sindicato llama un «historial» que después sirve para justificar el despido.
El tercer paso es el abaratamiento ilícito de costes. CCOO insiste en que no existe una bajada real del rendimiento de las plantillas, sino una voluntad empresarial de reducir personal tras los meses fuertes del verano, trasladando el coste económico a las familias trabajadoras.
El sector hostelero, el más golpeado
Aunque la práctica se está extendiendo de forma generalizada a trabajadores de otros sectores en las islas, CCOO señala que el impacto es especialmente devastador en la hostelería, el sector que concentra buena parte del empleo estacional en Ibiza y Formentera al final de la temporada alta.
«No estamos ante casos aislados de mala conducta, estamos ante una estrategia patronal masiva para limpiar plantillas gratis en Ibiza y Formentera al acabar el verano. Recibir dos o tres sanciones al día demuestra que se están persiguiendo objetivos de recorte económico criminalizando a los trabajadores», denuncian desde el sindicato.
Qué hacer si te sancionan
CCOO ha difundido una serie de recomendaciones para los trabajadores que reciban una carta de sanción. La principal: firmar no significa estar de acuerdo, sino solo acreditar que se ha recibido el documento. Para dejarlo claro, el sindicato aconseja escribir junto a la firma la frase «NO CONFORME», añadir la fecha y hora exactas de la entrega y firmar justo al lado.
El sindicato también recomienda exigir una copia firmada y sellada por la empresa en el mismo momento, antes de salir del despacho. Si la empresa se niega a firmar como «no conforme», la recomendación es no firmar el documento y llamar a dos testigos —preferiblemente compañeros ajenos a la dirección— para que acrediten lo ocurrido, además de hacerse una foto con el móvil.
CCOO subraya una idea central en todas sus recomendaciones: las sanciones siempre hay que impugnarlas, para evitar que la acumulación de amonestaciones acabe justificando un despido disciplinario. El sindicato ha habilitado un contacto para atender consultas de los trabajadores afectados: Consuelo López, en el teléfono 650 586 590.
La denuncia de CCOO llega en un momento en que miles de contratos de temporada en Ibiza y Formentera empiezan a extinguirse con el fin del verano, y sitúa el foco en cómo se gestionan esos ceses en un mercado laboral marcado por la estacionalidad.










