Durante semanas, el lago artificial de la fiesta egipcia celebrada el 13 de agosto en Sa Pedrera quedó asociado a una cifra: 170.000 litros de agua en una Ibiza en prealerta por sequía, una cifra ya irrisoria de por sí al ser equivalente al consumo de 460 turistas en un día.
La cantidad alimentó críticas, llegó al pleno de Sant Antoni, acabó en una denuncia del PSOE ante el Govern y fue utilizada también en el Parlament. La documentación a la que ha tenido acceso La Voz de Ibiza sitúa el volumen total utilizado muy por debajo: fueron 60.000 litros.
Dos facturas obtenidas en exclusiva por este medio y contrastadas posteriormente con los proveedores recogen un suministro total de 60 metros cúbicos, equivalentes a 60.000 litros, para el evento organizado por Van Wyck & Van Wyck en la cantera de Can Coix.
Las facturas corresponden a un mismo contrato y dividen el pago en dos mitades: 30 metros cúbicos como anticipo y otros 30 en el pago final. Según información recabada por La Voz de Ibiza, Van Wyck & Van Wyck contrató los servicios de un tercero para realizar dos trabajos relacionados con el lago: el suministro de 60 metros cúbicos de agua y la construcción de un murete de contención de aproximadamente 20 centímetros de altura destinado a contenerla.
El agua costó 2.090,88 euros con IVA incluido. Cada factura ascendió a 1.045,44 euros: 864 euros de base imponible y 181,44 de IVA. El precio pactado fue de 28,80 euros por metro cúbico.
Pero los documentos permiten viajar hasta antes de que existiera siquiera la polémica. El contrato está fechado el 14 de julio, prácticamente un mes antes de la fiesta. El suministro formaba, por tanto, parte de la planificación previa del montaje y no fue una decisión improvisada cuando la celebración estaba a punto de comenzar.
La segunda factura consigna entregas los días 11 y 12 de agosto y sitúa la retirada en la mañana del 14, una vez finalizada la fiesta. La primera, emitida semanas antes, contemplaba todavía una ventana de entrega entre los días 10 y 13.
170.000 litros frente a versión de organizadores
La cifra de 170.000 litros se convirtió rápidamente en uno de los ejes de la controversia. El PSOE de Sant Antoni la llevó al debate municipal y posteriormente presentó una denuncia para que se investigaran el volumen exacto, la procedencia, la naturaleza y el destino del agua. En el Parlament, la diputada socialista Pilar Costa volvió a referirse a 170 toneladas al interpelar al Govern por el caso.
Van Wyck & Van Wyck había respondido desde el inicio con una versión muy distinta. La empresa sostuvo públicamente que se habían utilizado menos de 60 metros cúbicos y explicó que el agua se extendió sobre una superficie amplia con apenas unos centímetros de profundidad para conseguir el efecto visual del lago. También aseguró que sería retirada para su reutilización.
El Ayuntamiento, mientras tanto, no pudo poner una cifra propia sobre la mesa. La concejala de Urbanismo y Actividades, Eva María Prats, sostuvo en el pleno que el Consistorio no había facilitado el acceso al agua, calificó el suministro como una cuestión privada de los organizadores y señaló que pedirían información a los promotores. Sant Antoni no disponía entonces de datos propios que permitieran comprobar el volumen empleado.
Las facturas rompen ahora ese empate. Los 60.000 litros aparecen en documentación comercial anterior a la celebración y la cantidad ha sido contrastada posteriormente por este periódico.

Agua privada y sin conexión con red pública
Fuentes conocedoras del suministro señalan que el agua fue adquirida por vías privadas y que no procedía de ninguna red pública de abastecimiento. Las mismas fuentes aseguran que los 60 metros cúbicos fueron toda el agua comprada y utilizada durante el evento y que no existieron entregas adicionales.
Según información recabada por La Voz de Ibiza, el agua fue entregada inmediatamente antes de la celebración y retirada en su totalidad una vez concluida. Fuentes conocedoras de la operación señalan además que durante ese periodo no se produjo ningún otro suministro de agua al lago.
162 turistas durante un día
Incluso tomando como referencia los 170.000 litros que dominaron la controversia, esa cantidad equivalía aproximadamente al consumo diario asociado a 459 turistas en Ibiza. Con los 60.000 litros que ahora reflejan los documentos, la equivalencia baja hasta 162 turistas durante un día, tomando como referencia los 370 litros diarios por visitante utilizados en estudios específicos sobre el consumo turístico de la isla.
Los 60.000 litros representan también poco más de siete minutos de las pérdidas medias de agua de las redes de distribución de Ibiza. Alianza por el Agua cifra esas pérdidas en unos 4.470 millones de litros al año, alrededor de 12,25 millones diarios. Es decir, las canalizaciones pierden en un día un volumen equivalente a más de 200 veces toda el agua utilizada en el lago de Sa Pedrera.
El Govern mantiene abiertas diligencias previas para aclarar la procedencia, naturaleza y régimen aplicable al agua, además de determinar si se produjo alguna infracción. La investigación fue anunciada el 9 de septiembre por el conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, después de la denuncia socialista.
Sobre la cantidad, en cambio, ya hay facturas y una verificación del suministro: fueron 60.000 litros. Costaron 2.090,88 euros y no procedían de la red pública.










