FIESTA EN SA PEDRERA

El agua de fiesta egipcia en Ibiza, en perspectiva: equivale al consumo diario de entre 160 y 460 turistas

En pleno agosto, con más de 316.000 personas en Ibiza, el volumen atribuido al lago equivale al consumo diario de apenas entre el 0,05% y el 0,15% de quienes se encuentran en la isla. El elevado gasto por persona tampoco es un fenómeno exclusivamente turístico.
Lago en la fiesta egipcia (interención con IA).

Entre 160 y 460 turistas durante un día. Esa es una forma de poner en perspectiva el volumen de agua atribuido al lago ornamental de la fiesta egipcia celebrada el 13 de agosto en sa Pedrera, en Sant Antoni. La equivalencia parte de las dos cifras que han protagonizado la polémica —unos 60.000 y 170.000 litros— y de una estimación específica para Ibiza que sitúa en 370 litros por turista y día el consumo de agua asociado a su estancia.

Con esa referencia, 60.000 litros equivalen al consumo diario estimado de 162 turistas y 170.000 litros al de 459. La organización ha defendido una cantidad cercana al primero de esos valores, mientras que la estimación superior se ha situado en 170.000 litros. El Ayuntamiento continúa sin disponer de una medición propia que permita cerrar definitivamente el volumen, una de las incógnitas que siguen abiertas sobre el agua utilizada en sa Pedrera.

La comparación adquiere otra dimensión al mirar cuántas personas hay en Ibiza en esas fechas. El último Índice de Presión Humana disponible para un 13 de agosto contabilizó 316.843 personas simultáneamente en la isla, el máximo registrado aquel mes. El indicador engloba a residentes y población flotante, pero retrata la escala que alcanza Ibiza en pleno verano.

Ibiza supera así ampliamente las 300.000 personas en las jornadas de mayor presión del año. El dato de 316.843 corresponde exactamente al mismo día del calendario en el que un año después se celebró la fiesta, mientras el Índice de Presión Humana de agosto de este año todavía no está disponible.

Sant Antoni, casi lleno en agosto

La escala se vuelve todavía más clara en Sant Antoni. Una resolución del Govern contabiliza 18.486 plazas turísticas regladas en el municipio, junto a 28.609 residentes censados. Los 459 turistas correspondientes a la estimación máxima del lago equivaldrían aproximadamente al 2,5% de esas plazas; los 162 del escenario inferior, a menos del 1%.

Además, Sant Antoni y su bahía suelen situarse entre las zonas con mayor ocupación de Ibiza en agosto. En la última referencia disponible para ese mes alcanzaron una ocupación hotelera media del 93,5%, mientras en la primera quincena el conjunto de las Pitiusas se situó en el 92,65%. Sant Antoni fue entonces la zona turística con mayor ocupación.

Así, incluso los 170.000 litros de la estimación más alta equivaldrían al gasto diario estimado de unos 460 turistas en un municipio con casi 18.500 plazas turísticas regladas y una ocupación próxima al lleno en pleno agosto. La cifra de unos 60.000 litros defendida por la organización rebajaría la equivalencia a unos 160 visitantes.

Cuánto consume un turista

La referencia utilizada para la comparación procede de una investigación publicada en 2020 sobre el abastecimiento de agua ligado específicamente al turismo en Ibiza. El estudio estimó unos 350 litros diarios por turista relacionados con el alojamiento y otros 20 litros asociados a las actividades realizadas durante la estancia, hasta alcanzar los 370 litros por jornada.

Ese orden de magnitud aparece también en la propia isla. En 2025, una campaña de Aqualia y el Ayuntamiento de Ibiza dirigida a los hoteles manejaba unos 350 litros diarios por turista y pedía a los visitantes reducir la duración de las duchas. La iniciativa proponía ducharse durante el tiempo que dura una canción.

La llegada masiva de visitantes eleva el consumo total, pero el elevado gasto de agua por persona no es exclusivamente turístico. El Informe de Sostenibilidad de Ibiza 2019 de IbizaPreservation calculó una ratio de 196 litros por persona y día en temporada baja y 201 en temporada alta. La escasa diferencia llevó al Observatorio a atribuir el fuerte aumento del volumen consumido en verano principalmente a la presión humana, es decir, al enorme incremento de personas presentes en la isla.

IbizaPreservation ha insistido además en que el consumo per cápita de Ibiza supera ampliamente la referencia de 100 litros diarios que utiliza como umbral de sostenibilidad, y apunta tanto a las pérdidas de las redes como a los hábitos individuales. El dato amplía el foco: el ahorro no depende únicamente del comportamiento del turista, sino también del consumo cotidiano de quienes viven o pasan temporadas en la isla.

En Sant Antoni, aquel informe calculaba que el 65,4% de todo el consumo anual se concentraba durante la temporada alta, el segundo porcentaje más elevado de Ibiza después de Sant Joan. El incremento coincide precisamente con los meses en los que el municipio multiplica su población efectiva.

Una referencia más reciente coloca a Sant Antoni en una escala algo superior. El Balance Hídrico publicado por Ibiza Observatorio estima 300 litros por persona y día en verano y 230 en invierno. El cálculo utiliza una metodología propia de población equivalente —con una ponderación específica del visitante— que no aparece desarrollada por completo en la ficha, por lo que funciona como una aproximación y no como una medición directa del consumo de cada turista.

Con esos 300 litros estimados para Sant Antoni en verano, los 60.000 litros representarían unas 200 jornadas individuales de consumo y los 170.000, unas 567. También con esa aproximación, el volumen queda situado en el terreno de unos pocos cientos de personas.

Sector turístico reclama más agua y ahorro

El propio sector hotelero reconoce que garantizar el agua es uno de los retos estructurales de Ibiza. La Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera reclamó este verano acelerar la construcción de una nueva desaladora ante una red de producción con poco margen durante los meses de mayor demanda. Los hoteleros pitiusos pidieron acelerar la nueva desaladora para garantizar el suministro.

A la vez, hoteles y administraciones han impulsado medidas para reducir el gasto individual, desde campañas para acortar las duchas hasta sistemas de telelectura, reutilización de aguas grises y detección temprana de fugas. Aqualia llegó a detectar mediante telelectura escapes superiores a dos metros cúbicos por hora.

Problema hídrico más amplio

El reto del agua en Ibiza tampoco termina en el consumo de turistas y residentes. Durante 2025 las principales depuradoras de la isla trataron alrededor de 14,3 millones de metros cúbicos, pero únicamente se reutilizaron 351.648,6, alrededor del 2,5%. Problemas de salinidad, tratamientos insuficientes y falta de redes e infraestructuras impiden aprovechar buena parte de ese recurso. IbizaPreservation ha planteado una hoja de ruta para elevar la reutilización del agua depurada.

La polémica de sa Pedrera queda así situada dentro de la escala de un agosto ibicenco. Incluso tomando como válida la estimación superior de 170.000 litros, el lago equivaldría al consumo estimado de un día de unos 460 turistas. Con los alrededor de 60.000 litros defendidos por la organización, serían unos 160. En las mismas fechas del verano anterior había más de 316.000 personas simultáneamente en Ibiza y Sant Antoni afrontaba agosto con cerca de 18.500 plazas turísticas regladas.

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