El aumento del gasto turístico no equivale necesariamente a una mayor generación de valor para la economía. Es la cautela que introduce CAEB en su último informe Evolución económica, elaborado por la Fundació Impulsa Balears, después de que el gasto medio por turista y día creciera un 4,8% durante el segundo trimestre de 2026 en Baleares. La patronal contrapone ese avance con la evolución de los precios: en junio, la inflación de los servicios alcanzó el 4,1% y la de hostelería y restauración se situó en el 7,6%.
El matiz resulta especialmente relevante para Ibiza y Formentera, donde los últimos meses han dejado sucesivos máximos de gasto turístico pese al estancamiento de las llegadas. CAEB considera que el aumento del desembolso por visitante abre una vía para depender menos del crecimiento continuo del volumen turístico, pero advierte de que, en un contexto inflacionista, es necesario determinar qué parte corresponde realmente a una mayor creación de valor y cuál se explica simplemente porque los servicios cuestan más.
La propia patronal lo formula de manera explícita: el incremento nominal del gasto “no demuestra por sí solo que se esté generando más valor real”. Una parte puede responder al aumento de los precios. El informe sitúa así una cautela sobre uno de los indicadores que con mayor frecuencia se utiliza para medir la evolución de la temporada turística.
Junio: menos turistas y gasto diario récord
Los datos de Ibiza y Formentera correspondientes a junio permiten aterrizar ese debate. Las Pitiusas recibieron 560.121 turistas, un 4,75% menos que un año antes, pero el gasto turístico total creció un 5,94%, hasta los 690,07 millones de euros. Cada visitante desembolsó una media de 249,51 euros por jornada, un 7,7% más y el mayor registro para un mes de junio desde que existe la serie desglosada por islas.
Ese récord convivió, sin embargo, con un fuerte encarecimiento de la oferta turística. Como ya publicó La Voz de Ibiza, el índice de precios hoteleros aumentó en junio un 9,2% en el conjunto de Baleares, por encima incluso del incremento del gasto diario registrado en Ibiza y Formentera.
La explicación ofrecida entonces desde el propio sector apuntaba en la misma dirección. El incremento de las tarifas de alojamiento, vuelos y restauración constituye una parte importante del crecimiento del gasto expresado en euros, al tiempo que las empresas afrontan también mayores costes. El dato bruto, por tanto, permite saber cuánto dinero desembolsa un turista, pero no cuánto más está consumiendo realmente respecto al año anterior.
El fenómeno tampoco afecta por igual a todas las actividades. Una mayor factura turística agregada no implica que ese dinero se distribuya de forma homogénea entre hoteles, restaurantes, comercio, ocio y el resto de la economía pitiusa. La Voz de Ibiza ya había analizado esa distancia entre los máximos estadísticos de gasto y la percepción de una temporada más plana por parte de determinados negocios, con una mayor concentración del presupuesto del visitante en transporte y alojamiento.
Julio prolonga récordes, pero cambia explicación
Julio queda fuera del segundo trimestre analizado por CAEB, que comprende abril, mayo y junio, pero los datos publicados posteriormente permiten observar cómo evolucionó la tendencia. Ibiza y Formentera alcanzaron ese mes un nuevo máximo de gasto turístico total, con 1.059,74 millones de euros, un 6,43% más que en julio de 2025, mientras las llegadas apenas aumentaron un 0,65%.
La mecánica fue, sin embargo, diferente a la de junio. El gasto diario no aumentó: permaneció exactamente en 271,36 euros por visitante, mientras que la estancia media pasó a 5,49 noches y las pernoctaciones crecieron un 6,43%. El visitante no desembolsó más cada jornada que un año antes, sino que permaneció algo más de tiempo y, por ello, acabó gastando más durante el conjunto de sus vacaciones.
El dato de julio no forma parte de las conclusiones de CAEB ni permite atribuir el récord posterior a la inflación, pero sí refuerza la necesidad de mirar más allá del volumen total de euros. En junio, el incremento procedió fundamentalmente de un mayor gasto por jornada; un mes después, ese desembolso diario quedó plano y el récord se explicó por unas estancias más largas.









