La inversión extranjera vinculada a promociones de vivienda en Ibiza muestra señales de enfriamiento, según el presidente de la Delegación de Ibiza y Formentera del Colegio Oficial de Arquitectos de Baleares (COAIB), Lluís Oliva, que atribuye este menor interés a los largos plazos necesarios para desarrollar los proyectos. La advertencia llega en un momento en el que la obra residencial privada pierde fuerza en las Pitiusas, mientras los precios de la vivienda se mantienen en niveles excepcionalmente altos.
Oliva sostiene que sigue existiendo demanda inversora, aunque es menor que en los últimos años, marcados por un fuerte interés por el mercado inmobiliario ibicenco. En declaraciones a Radio Ibiza, el arquitecto señala como factores los retrasos para obtener licencias municipales y el alargamiento de las obras, especialmente en edificios plurifamiliares, debido a la falta de mano de obra especializada. Ese incremento de los plazos puede llevar al capital a buscar inversiones con una rentabilidad más inmediata fuera de la isla. La situación coincide con una reducción de la actividad inmobiliaria que ya convive con precios elevados.
La afirmación de Oliva se refiere al capital situado detrás de promociones inmobiliarias y no equivale a una caída general del comprador extranjero. Esa distinción resulta especialmente importante en un mercado como el ibicenco, donde la presencia internacional continúa siendo estructural. La Voz de Ibiza ya informó de que la titularidad extranjera tiene un peso muy elevado en el parque residencial de Ibiza y Formentera, tanto a través de particulares como de sociedades y otras personas jurídicas.
De hecho, los últimos datos de los Registradores muestran que los extranjeros siguen protagonizando casi una de cada tres compras de vivienda en Baleares. En el segundo trimestre de 2026 representaron el 32,27% de las operaciones del archipiélago, frente al 15,98% del conjunto de España. Por tanto, los datos disponibles no permiten hablar de una retirada general del comprador extranjero, sino de una posible pérdida de atractivo de determinadas inversiones destinadas a promover nueva vivienda en Ibiza. La importancia histórica de este comprador en las islas ya se reflejaba en los elevados porcentajes de operaciones protagonizadas por extranjeros.
Menos pisos nuevos de promoción libre
Los últimos datos del propio Colegio de Arquitectos aportan contexto a esa advertencia. Durante el primer semestre de 2026 se visaron 805 viviendas de nueva creación en Ibiza y Formentera, un 0,7% menos que un año antes, pese al fuerte incremento registrado en el número total de expedientes. Ese aumento estuvo condicionado por las legalizaciones extraordinarias de edificaciones existentes, que representaron alrededor del 42% de las obras visadas. Ibiza y Formentera fueron precisamente las islas con mayor peso de esas legalizaciones.
La señal más clara aparece en la vivienda colectiva privada. Los arquitectos visaron 376 viviendas plurifamiliares libres durante los seis primeros meses del año, un 26,6% menos, mientras en el conjunto de Baleares este tipo de proyectos aumentó un 12,1%. El retroceso contrasta con la aparición de 129 viviendas protegidas o de precio limitado en las Pitiusas, un segmento que llevaba años prácticamente paralizado y que el propio sector considera un primer “brote verde” dentro de la crisis de vivienda.
El enfriamiento de parte de la promoción privada tampoco ha provocado hasta ahora una corrección clara de los precios. El Observatorio de la Vivienda de Baleares sitúa el precio medio efectivo de compraventa en Ibiza en 5.611 euros por metro cuadrado durante 2025, frente a los 3.782 euros del conjunto del archipiélago. En los precios anunciados de vivienda usada, la tensión es todavía mayor: cuatro municipios de Ibiza superaron en agosto los 7.000 euros por metro cuadrado.
El escenario dibuja así una nueva tensión dentro del mercado inmobiliario ibicenco: promover vivienda puede estar perdiendo atractivo para determinados inversores por el tiempo necesario para completar los proyectos, mientras la escasez de oferta mantiene los precios en cotas muy elevadas. La evolución de los próximos visados permitirá comprobar si la advertencia de los arquitectos se consolida como tendencia o se limita a un ajuste después de varios años de intensa actividad inversora. Por ahora, menos operaciones y precios elevados continúan conviviendo en Ibiza.










