Ibiza prepara refuerzos en su red de autobuses para el próximo invierno después de cerrar la primera temporada alta de la nueva concesión con 5.957.216 viajes entre abril y septiembre, 1.219.748 más que durante el mismo periodo de 2025. El Consell Insular de Ibiza trabaja ahora en definir qué líneas, frecuencias y horarios mantendrá o reforzará una vez terminada la temporada turística, aprovechando la posibilidad que ofrece el nuevo contrato de adaptar el servicio a la demanda real.
Alsa ya había anticipado que negociaba con el Consell la posibilidad de mantener durante el invierno las frecuencias estivales en algunas de las principales líneas troncales y admitió que el crecimiento de viajeros podía llevar a aumentar la flota inicialmente prevista.
Ahora es el propio Consell el que confirma que está terminando de diseñar una oferta reforzada para el invierno. La intención es que el final de la temporada turística no implique regresar automáticamente al servicio invernal inicialmente previsto, sino analizar el comportamiento de cada línea y conservar o aumentar aquellos servicios donde la demanda lo justifique. Los horarios definitivos todavía no están cerrados y serán comunicados antes de su entrada en vigor.
Casi seis millones de viajes en seis meses
La nueva red, estrenada el pasado 1 de abril, contabilizó 5.957.216 desplazamientos durante sus primeros seis meses completos de funcionamiento, frente a 4.737.468 en el mismo periodo de 2025. La diferencia es de 1.219.748 viajes, un incremento aproximado del 25,8%.
El crecimiento supone una media aproximada de 6.665 viajes adicionales cada día respecto al año pasado. El Consell utiliza una ocupación media de 1,5 personas por vehículo para dimensionar ese aumento y calcula que equivale en capacidad de movilidad a unos 4.440 desplazamientos diarios en coche. La propia institución advierte, sin embargo, de que no puede concluirse que cada nuevo viaje en autobús haya sustituido directamente a un trayecto en vehículo privado.
La evolución fue acelerándose conforme avanzó la temporada. Junio superó por primera vez el millón de viajes mensuales, julio marcó después un nuevo máximo y agosto terminó con 1.251.534 desplazamientos, un 40,2% más que en agosto de 2025 y el mayor registro mensual conocido hasta ahora. La Voz de Ibiza contó entonces cómo el crecimiento interanual había pasado de alrededor del 2% en los primeros compases de la nueva concesión al 40% registrado en agosto.
Septiembre mantuvo la demanda cerca del millón incluso después del principal pico turístico. Los datos todavía provisionales sitúan el mes en 998.385 viajes, casi 253.000 menos que el récord de agosto pero todavía en niveles que el Consell considera suficientes para revisar la oferta prevista inicialmente para los meses de menor actividad.
Seis de cada diez viajes, con tarjeta o abono frecuente
El balance aporta además un dato nuevo sobre el tipo de uso que está teniendo la red. Entre abril y julio —el periodo para el que el Consell facilita este desglose— se registraron 2.177.782 viajes con tarjeta o abono de usuario frecuente, el 58,75% del total, frente a 1.529.333 desplazamientos con billete sencillo, el 41,25%.
Esto significa que casi seis de cada diez viajes contabilizados durante esos cuatro meses se realizaron mediante títulos asociados al uso frecuente del transporte público. El dato no permite identificar a todos esos pasajeros como residentes ni establecer si ese porcentaje ha aumentado respecto a 2025, pero sí muestra que una parte mayoritaria de los desplazamientos analizados no se realizó con billete sencillo.
Mariano Juan, vicepresidente primero y consejero de Movilidad del Consell, relaciona este comportamiento con el crecimiento de la población que vive y trabaja todo el año en Ibiza. La institución sostiene que ese cambio demográfico obliga a adaptar servicios que históricamente reducían de forma pronunciada su oferta una vez concluida la temporada turística.
Invierno deja de decidirse solo por calendario
El nuevo contrato permite modificar expediciones, frecuencias y horarios durante la vigencia de la concesión, una flexibilidad que el Consell ya utilizó durante los primeros meses para corregir y reforzar diferentes líneas. Esa capacidad será ahora utilizada también para elaborar la primera programación completa de invierno de la nueva red.
“Una de las principales ventajas del nuevo contrato es que podemos ajustar el servicio a cómo se mueve realmente Ibiza. Lo hemos hecho durante la temporada y utilizaremos también estas herramientas para mejorar el servicio durante el invierno”, ha señalado Juan en el comunicado difundido este lunes.
La red llega a ese primer invierno después de un estreno complejo. Su puesta en funcionamiento el 1 de abril estuvo acompañada por quejas por recorridos, frecuencias, transbordos e información al usuario, que obligaron al Consell y a Alsa a realizar ajustes durante las primeras semanas.
Desde aquel arranque, la red fue incorporando más frecuencias, conexiones con el aeropuerto, servicios nocturnos y líneas hacia playas y principales núcleos de población. El fuerte crecimiento de viajeros durante el verano abre ahora una segunda fase: decidir cuánto de esa mayor oferta debe sobrevivir a la caída estacional de visitantes y convertirse en servicio estable durante los meses de invierno.
El Consell todavía no ha detallado qué líneas tendrán más expediciones ni cuántos autobuses adicionales podrían ser necesarios. Ese último punto continúa en estudio junto con la concesionaria, que ya había reconocido a La Voz de Ibiza que una demanda superior a las previsiones podría obligar a ampliar la flota. La definición concreta de frecuencias y horarios será el próximo paso antes de la entrada en vigor de la programación invernal.











