TRANSPORTE

El récord de viajeros lleva a Alsa a estudiar más autobuses para Ibiza y mantener frecuencias de verano en invierno

La compañía negocia con el Consell conservar en invierno la oferta de las principales líneas troncales y admite que el crecimiento de la demanda puede obligar a ampliar la flota prevista.
Autobús de Ibiza.

Alsa afronta el primer invierno de la nueva concesión de autobuses de Ibiza con la posibilidad de mantener las frecuencias de verano en las principales conexiones de la isla y aumentar en el futuro el número de vehículos inicialmente previsto, después de que la demanda haya crecido por encima de las previsiones durante los primeros cinco meses del servicio. Así lo ha explicado este martes José María Cardona, delegado de Alsa en Ibiza, quien ha asegurado que la compañía y el Consell están analizando cómo adaptar la red tras una temporada marcada por cifras récord de viajeros.

La compañía dispone actualmente de 70 autobuses, 36 de ellos eléctricos, y espera la llegada de otros 30 vehículos para completar el despliegue previsto de la nueva flota. Sin embargo, Cardona ha abierto ya la puerta a que ese número pueda resultar insuficiente si continúa creciendo el uso del transporte público. “Estamos también en conversaciones con el Consell para ver si la flota está dimensionada de acuerdo a la demanda que realmente hay”, ha señalado.

El responsable de Alsa ha destacado en una entrevista con Radio Ibiza que el número de viajeros está aumentando a ritmos de dos dígitos en términos interanuales y ha reconocido que esa evolución puede llevar a revisar la planificación inicial. “La demanda está siendo muy mayor. Está respondiendo la gente de Ibiza muy bien al nuevo sistema de transporte público y estamos incrementando la demanda en más de dos dígitos todos los meses. Con lo cual, quizá tengamos que plantearnos aumentar todavía más la flota”, ha afirmado.

La reflexión llega después de que la nueva red rozara los cinco millones de viajes entre abril y agosto, un 26,4% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que agosto terminó con 1.251.534 pasajeros y un crecimiento interanual del 40,2%. El aumento de usuarios llevó también a Alsa a elevar hasta unos 350 conductores su plantilla durante la temporada alta.

Frecuencias de verano durante invierno

El primer banco de pruebas llegará precisamente con el cambio de temporada. Alsa y el Consell están analizando qué parte del incremento de oferta desplegado durante los meses de mayor actividad puede conservarse durante el invierno, especialmente en las tres grandes líneas troncales que unen los principales núcleos urbanos de Ibiza.

Cardona ha concretado que el análisis se centra en la T1 entre Sant Antoni e Ibiza pasando por Sant Rafel; la T2 entre Sant Antoni e Ibiza pasando por Sant Josep; y la T3 entre Santa Eulària e Ibiza. “Estamos en conversaciones con el Consell para incluso hasta mantener la frecuencia de verano durante los meses de invierno”, ha explicado.

La revisión no se limita a esas tres conexiones. Alsa, el Consell y los ayuntamientos están estudiando los niveles de ocupación y el número de viajeros por expedición en aquellas zonas donde la planificación original contemplaba una reducción del servicio al terminar la temporada. El objetivo es determinar si esas rebajas deben aplicarse como estaban previstas o pueden ser menores cuando exista suficiente demanda.

Sí disminuirá, previsiblemente, la oferta específicamente vinculada a las playas. Las conexiones con zonas como Cala Comte, Cala Bassa o ses Salines no necesitan durante el invierno las mismas frecuencias que en plena temporada, según ha explicado Cardona, que ha diferenciado esas rutas de las conexiones utilizadas durante todo el año por residentes.

La red entra así en una nueva fase tras los ajustes realizados desde que la nueva concesión comenzó a funcionar el pasado 1 de abril. Cardona considera que el mapa de líneas está ya prácticamente consolidado, aunque todavía se estudian modificaciones concretas de recorridos para atender zonas que han quedado peor conectadas.

Entre esos cambios figura la posibilidad de modificar la V8, que sube a Dalt Vila, para facilitar también el acceso a la zona universitaria. La compañía ya ha realizado ajustes similares en la V3, que conecta el dique de Botafoc con Cas Serres y que ha incorporado el paso por el Hospital Can Misses tras las demandas planteadas desde el barrio.

La plantilla también se adaptará al invierno. Frente a los alrededor de 350 conductores empleados durante los meses de mayor demanda, Cardona calcula que el servicio necesitará entre 200 y 220 cuando termine la temporada a finales de octubre. Parte del personal que Alsa desplazó temporalmente desde otras zonas regresará además a sus bases de origen.

El coste de vivienda abre debate sobre equilibrio económico de concesión

Uno de los principales problemas que ha encontrado Alsa desde su llegada a Ibiza no está directamente relacionado con los autobuses. La dificultad para alojar a los trabajadores desplazados ha obligado a la empresa a asumir un coste que, según Cardona, no estaba contemplado en los pliegos ni en la planificación financiera inicial de la concesión.

Durante la temporada alta, la compañía ha llegado a disponer de más de 90 viviendas y unas 270 habitaciones alquiladas para alojar a conductores y otros trabajadores. Preguntado por el coste de ese dispositivo, Cardona lo ha resumido como “una barbaridad” y ha reconocido que se trata de un gasto que deberán analizar de cara a los próximos ejercicios.

No estaba prevista tampoco. No estaba en ninguna parte de los pliegos ni en ningún plan financiero. Es un tema que tendremos que estudiar. Habrá que hacer números y que esto salga”, ha afirmado el delegado de Alsa en Ibiza.

La nueva concesión del transporte regular fue adjudicada por 88,8 millones de euros para un periodo de diez años, dentro de un nuevo modelo que contempla la renovación completa de la flota, nuevas frecuencias, digitalización y cambios en el sistema de pago. El proyecto inicial fijó en 100 los nuevos autobuses previstos.

Cardona ha evitado anticipar si esos costes adicionales acabarán obligando a modificar económicamente la concesión, pero ha reconocido que si el problema de la vivienda se mantiene durante los próximos años habrá que estudiar fórmulas para reequilibrarla. “Si no cambia y tenemos que seguir haciendo ese desembolso durante toda la concesión, tendremos que buscar la fórmula para poder reequilibrarla”, ha asegurado.

Según el responsable de Alsa, el Consell conoce ya esta situación y está estudiando las cifras junto a la concesionaria. Cardona ha remarcado que ambas partes mantienen un contacto continuo para revisar la evolución de un servicio que, después de los problemas registrados durante las primeras semanas, afronta ahora un escenario diferente: absorber una demanda que ha crecido muy por encima de la registrada antes del cambio de concesión.

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