Una vivienda situada en las inmediaciones de IKEA, en la ciudad de Ibiza, ha vuelto a inundarse durante las lluvias de la DANA Adam, por segundo año consecutivo. Sus residentes denuncian que, pese a solicitar ayuda en reiteradas ocasiones al 112 y a los servicios de emergencia, nadie acudió a asistirlos y tuvieron que retirar el agua por sus propios medios. La inundación afectó también a varios vehículos, entre ellos un coche amarillo que quedó parcialmente sumergido, según muestran las imágenes facilitadas a La Voz de Ibiza.
«Se nos inundó dos veces, con agua hasta las rodillas. Yo he perdido casi todas mis cosas y nadie vino», relata uno de los afectados, que ha solicitado mantener su identidad en el anonimato.
Según su testimonio, el problema se repite desde el temporal del año pasado en esta zona de Can Misses, cuando la propiedad ya sufrió importantes daños. Los residentes aseguran que las autoridades conocen la situación, pero sostienen que no se han realizado las actuaciones necesarias para impedir que vuelva a ocurrir.
«Llamamos al 112 y a los bomberos y nos ignoraron»
Los afectados explican que durante las últimas lluvias tuvieron que afrontar dos episodios de inundación y que el agua llegó a alcanzar una altura considerable en la planta baja de la vivienda. «Afortunadamente hay un primer piso donde nos pudimos subir, pero si no, no teníamos ni cómo salir de aquí», relata uno de los residentes.
Según su versión, realizaron varias llamadas para solicitar asistencia, tanto al 112 como a los bomberos, pero no recibieron la ayuda que esperaban. «Hemos llamado a bomberos varias veces, no solo yo, mis vecinos. Nadie ha venido», asegura.
Los residentes afirman que el año pasado sí recibieron ayuda de efectivos de emergencias, pero que en esta ocasión tuvieron que organizarse para achicar el agua.
Para ello utilizaron dos bombas de extracción, con las que consiguieron reducir la inundación en el interior del inmueble.

Un coche amarillo, parcialmente sumergido
Las imágenes facilitadas a este periódico muestran un vehículo amarillo de tipo Volkswagen Escarabajo parcialmente sumergido en agua turbia, con el nivel del agua por encima de parte de las ruedas.
Según explican los afectados, el coche se encontraba en la zona de acceso y estacionamiento de la propiedad, que está situada a una cota inferior respecto a los terrenos próximos. Los residentes temen que los vehículos hayan sufrido daños mecánicos como consecuencia de la inundación.
También denuncian pérdidas materiales dentro de la vivienda. «Yo he perdido casi todas mis cosas», lamenta uno de ellos.

Señalan un canal de drenaje de la carretera
Los residentes atribuyen las inundaciones a un problema de evacuación de aguas procedentes de una carretera situada entre la rotonda de IKEA y la del gimnasio Bfit, en el entorno de la avenida de la Pau.
Según su relato, el agua llega desde esa vía hasta los terrenos donde se encuentra la vivienda, que están situados a un nivel inferior. «Todo viene del canal de la carretera», aseguran en los mensajes enviados a este periódico.
Una segunda persona consultada, conocedora de la propiedad, sostiene que el sistema de evacuación de aguas de la carretera presenta problemas desde su construcción. «Se ve que no hicieron bien la evacuación del agua», afirma.
También asegura que los conductos estaban obstruidos por distintos residuos. «Hay colchones, botellas, plástico, barro… Está todo tapado y, en el momento en que el agua no da más de sí, vuelve para atrás», explica.
Esta persona sostiene que la situación se agrava porque la propiedad se encuentra a un nivel inferior al de la carretera, lo que dificulta la evacuación del agua acumulada. No obstante, el origen exacto de la inundación y el estado del sistema de drenaje no han sido verificados mediante un informe técnico.

Denuncian que la Policía acudió por el agua que estaban achicando
Uno de los episodios que más indignación ha generado entre los residentes se produjo cuando intentaban retirar el agua de la vivienda. Según explican, al no poder bombearla hacia el exterior de la propiedad porque el terreno ya estaba inundado, tuvieron que dirigir parte del agua hacia un pasillo de acceso.
Los afectados creen que esa agua pudo alcanzar una obra situada junto a la vivienda, cuyos responsables habrían avisado a la Policía. «No han venido a rescatarnos, pero sí han venido a reclamar que tiremos el agua ahí», denuncia uno de los residentes.
Según su testimonio, los agentes acudieron cuando los afectados todavía estaban trabajando para retirar el agua, aunque la persona entrevistada reconoce que no habló directamente con ellos.
El mismo problema que el año pasado
Los residentes insisten en que esta situación no es nueva. Según explican, durante las inundaciones del año pasado ya sufrieron daños materiales y necesitaron ayuda para retirar el agua acumulada.
Desde entonces, aseguran haber comunicado el problema a las autoridades sin que se haya solucionado. «El año pasado esto ya se inundó. Las autoridades ya tienen conocimiento de lo que pasó aquí y no se ha hecho durante el año nada por arreglar ese torrente», sostiene uno de los afectados.











