Al menos 68 personas han muerto y más de un centenar han resultado heridas en la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo ocurrida el miércoles, a las 8.53 horas, cerca de la antigua estación de Urda, en Toledo. El AVE, que viajaba de Madrid a Sevilla, alcanzó por detrás al Iryo, que permanecía detenido en la misma vía tras una incidencia informática.
Las causas y posibles responsabilidades siguen bajo investigación, mientras los equipos de emergencia intensifican este jueves la búsqueda y la retirada de los vagones siniestrados.
El balance de víctimas sigue siendo provisional. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó 68 fallecidos y advirtió de que podrían localizarse más cuerpos al levantar los coches dañados.
Según el último balance sanitario difundido por el Gobierno regional, 53 heridos continuaban hospitalizados y 56 habían recibido el alta. Entre los atendidos había 15 pacientes clasificados inicialmente con código rojo, cuatro de ellos especialmente graves.
¿Dónde y cómo ocurrió el accidente?
La colisión ocurrió en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, cerca de Urda, entre Mora y Orgaz. Los dos trenes circulaban hacia Andalucía: el AVE 2080 de Renfe seguía al Iryo 6076, detenido en la vía.
El choque provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales acabaron en un terraplén. La retirada de los convoyes dañados requiere maquinaria pesada y equipos especializados de rescate.
En los dos trenes viajaban más de 500 personas, aunque el recuento definitivo de viajeros no está aclarado.
¿Qué pasó antes del choque?
A las 8.30 horas falló el sistema de protección ferroviaria LZB debido a una incidencia informática en un tramo de unos 63 kilómetros. El mecanismo respondió deteniendo automáticamente seis trenes que se encontraban en esa zona, según la explicación facilitada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Seis minutos después, a las 8.36, el centro de control de Adif en Atocha autorizó la reanudación de la circulación. El AVE retomó la marcha, pero el Iryo permaneció detenido delante. Según el relato ofrecido por el ministro de Transportes, Óscar Puente, el tren de Renfe recorrió aproximadamente 25 kilómetros antes de alcanzar al otro convoy, a las 8.53.
La velocidad autorizada es clave en la investigación. Transportes sostiene que, sin LZB, debía circularse con «marcha a la vista», a un máximo de 40 kilómetros por hora. El AVE pudo alcanzar 200 kilómetros por hora, aunque la velocidad de impacto deberá verificarse mediante los registros.
Puente calificó de «inexplicable» la decisión adoptada desde el centro de control, porque, según su versión, existía un aviso rojo que indicaba la ocupación de la vía por el Iryo. La autorización y las comunicaciones previas al choque están siendo examinadas.
¿Por qué no funcionó el sistema de seguridad?
El LZB controla la circulación y las distancias de seguridad, con capacidad para detener automáticamente los trenes. Según Transportes, respondió correctamente al ordenar la parada inicial; después, la circulación quedó sujeta a los protocolos aplicables durante una avería.
Queda por aclarar por qué el Iryo siguió detenido, qué instrucciones recibió cada maquinista y qué información tenía Adif sobre la posición de los convoyes. También se investiga cuándo se detectó el riesgo.
Los ingenieros consultados públicamente han planteado críticas a los protocolos de seguridad. José María Goicolea Ruigómez, vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, apuntó a un posible «fallo humano». El presidente de la entidad, José Trigueros, responsabilizó políticamente a Puente y afirmó: «si ese fallo se basa en el posible error humano, ese protocolo está mal hecho».
¿Cómo avanzan las tareas de rescate e identificación?
Los equipos de emergencia han trabajado durante toda la noche en el entorno de la antigua estación de Urda. Más de 500 profesionales y efectivos participaron durante la madrugada en las labores, entre bomberos, sanitarios, Guardia Civil, otros cuerpos de seguridad y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Con la llegada del día se intensifican los trabajos para mover los vagones y comprobar si permanecen víctimas entre sus restos. El dispositivo incluye grúas y equipos especializados. García-Page había señalado que cuatro de los cadáveres contabilizados seguían atrapados, por lo que el balance oficial puede modificarse conforme avancen las operaciones.
El Instituto de Medicina Legal de Toledo recibió 52 cuerpos hasta la noche del miércoles, mientras que otros dos fueron trasladados al de Ciudad Real. Los forenses habían practicado ocho autopsias y este jueves prosiguen las tareas de identificación. El operativo previsto en Toledo puede movilizar hasta 25 médicos forenses, según la información facilitada.
La Guardia Civil recopila muestras de ADN de familiares para facilitar las identificaciones, y la autoridad judicial ha acordado preservar la zona del siniestro y restringir el acceso a quienes no participen en la investigación o los trabajos autorizados. La recogida de pruebas y el levantamiento de los restos se realizan bajo control judicial.
La investigación judicial corresponde al partido judicial de Orgaz, mientras que los especialistas examinan los datos de circulación y las comunicaciones del centro de control. La causa permanece bajo secreto de sumario. El examen técnico y el judicial avanzan en paralelo al dispositivo de emergencia y no han fijado todavía una explicación definitiva sobre el origen del choque.
¿Cuándo volverán a circular los trenes?
La alta velocidad entre Madrid y Andalucía continúa interrumpida a consecuencia del accidente. Renfe suspendió las circulaciones entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía y bloqueó temporalmente la venta de billetes para el corredor hasta diciembre, aunque podría restablecer el servicio antes si Adif autoriza la reapertura de la infraestructura.
Adif no ha comunicado una fecha definitiva para recuperar la circulación. Ouigo, por su parte, anunció la suspensión de sus servicios al menos hasta el lunes 2 de noviembre, incluido. Los viajeros con billete deben consultar directamente con su operadora las alternativas, cambios o devoluciones disponibles.
La tragedia también ha tenido repercusión en Ibiza. Tal como informó La Voz de Ibiza, el Consell de Ibiza aplazó una jornada de vivienda y se convocaron minutos de silencio. El Gobierno declaró tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre.
El accidente llega nueve meses después del de Adamuz (Córdoba), que causó 46 muertes. En 2013, el descarrilamiento de un Alvia en Angrois, junto a Santiago de Compostela, dejó 80 fallecidos. No hay ninguna relación causal acreditada entre esos siniestros.












