Criar a los hijos, trabajar y afrontar el coste de una vivienda con un único sueldo se ha convertido en un desafío especialmente complejo en Ibiza y Formentera. En las Pitiusas hay 4.028 núcleos familiares formados por madres que viven solas con sus hijos, una cifra que representa el 83,8% de las 4.805 familias monoparentales contabilizadas conjuntamente en ambas islas, según los últimos datos oficiales disponibles del Instituto de Estadística de las Islas Baleares (IBESTAT).
Detrás de estas cifras aparece una realidad marcada por las dificultades para acceder a una vivienda, los horarios laborales y la falta de alternativas para conciliar. La Fundación Adecco advierte, en declaraciones a La Voz de Ibiza, de que las barreras que afectan a las madres en solitario en toda España pueden alcanzar una intensidad especialmente grave en Ibiza y Formentera.
La entidad señala que acompaña a mujeres en situaciones de extrema vulnerabilidad residencial, algunas de las cuales no consiguen encontrar un alojamiento estable y deben recurrir a soluciones precarias, como dormir temporalmente en un vehículo.
También advierte de que hay personas trabajadoras que se plantean abandonar las islas porque sus ingresos resultan insuficientes para afrontar el coste de la vivienda y los gastos cotidianos.
Una vivienda de casi 850.000 euros y familias con un único sueldo
La vivienda constituye uno de los principales obstáculos para las familias monoparentales de las Pitiusas. Según los datos facilitados por la Fundación Adecco, el precio medio de compraventa de una vivienda en Ibiza alcanzó los 848.491 euros en 2025, una cantidad que supera en un 48% la media de Baleares.
A estos precios se suman la escasez de oferta residencial, la elevada demanda externa y las importantes diferencias entre municipios, factores que dificultan encontrar una vivienda asequible.
Para una madre que mantiene a sus hijos con un único salario, el problema va mucho más allá de la posibilidad de comprar una casa. El alquiler puede absorber una parte muy elevada de los ingresos familiares y comprometer la capacidad para cubrir otros gastos esenciales.
La Fundación Adecco subraya que tener un empleo ya no garantiza poder acceder a una vivienda estable. Esta situación convierte el alojamiento en un condicionante para aceptar una oferta laboral o conservar un puesto de trabajo.
En otras palabras, encontrar trabajo puede no ser suficiente si el sueldo no permite vivir cerca del lugar donde se desarrolla la actividad profesional.
El verano, cuando más trabajo hay y más difícil resulta conciliar
La estructura económica de Ibiza y Formentera añade otra dificultad para las madres que crían solas a sus hijos: la fuerte dependencia del turismo y la concentración de la actividad laboral durante los meses de verano.
Según los datos del Consejo Económico y Social de las Islas Baleares aportados por Adecco, Formentera presenta el índice de estacionalidad laboral más elevado de Baleares, con una variación del 153,8% entre julio y diciembre. Ibiza ocupa el segundo lugar, con un 78,6%.
Esta situación genera una contradicción para las familias monoparentales. La mayor oferta de empleo coincide con el periodo en el que finalizan las clases y los menores necesitan más atención y cuidados.
La hostelería y los servicios turísticos, dos de los principales motores económicos de las Pitiusas, requieren con frecuencia turnos rotatorios, jornadas prolongadas, trabajo durante los fines de semana y horarios variables.
Para una madre sola, que no cuenta con otra persona adulta en el hogar con quien repartirse las responsabilidades familiares, aceptar un empleo puede resultar imposible si no dispone de una alternativa para el cuidado de sus hijos.
De este modo, la estacionalidad no solo condiciona la estabilidad laboral, sino también las posibilidades reales de acceder al mercado de trabajo.

La mitad de las familias monoparentales de Baleares, en riesgo de pobreza
El problema adquiere una dimensión todavía mayor al observar los indicadores de vulnerabilidad económica del conjunto de Baleares.
Según el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, el 50,6% de los hogares monoparentales se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, una proporción que prácticamente duplica la media nacional.
Además, el 76,2% de las madres en solitario depende de algún tipo de ayuda familiar, institucional o social, lo que evidencia las dificultades para sostener un hogar con un único ingreso.
La Fundación Adecco ha aclarado a La Voz de Ibiza que no dispone de un desglose específico de estos indicadores para Ibiza y Formentera, por lo que los porcentajes corresponden al conjunto de Baleares.
No obstante, considera que las dificultades generales identificadas en su estudio pueden verse agravadas en las Pitiusas por el elevado coste de la vida y las particularidades de su mercado laboral.
Una doble barrera para las madres de Ibiza y Formentera
La combinación de vivienda cara y empleo estacional configura un escenario especialmente complicado para las familias que dependen de una sola persona adulta.
Por un lado, las madres necesitan trabajar para garantizar los ingresos del hogar. Por otro, las condiciones de buena parte de las ofertas laborales pueden resultar incompatibles con el cuidado de los hijos, especialmente durante los meses de mayor actividad turística.
La Fundación Adecco identifica así una doble barrera: un coste de vida muy elevado y un mercado laboral cuyos horarios dificultan la conciliación familiar.
Esta realidad afecta especialmente a las mujeres, que representan casi ocho de cada diez hogares monoparentales en Baleares y más de ocho de cada diez en Ibiza y Formentera.
En las Pitiusas, donde 4.028 madres encabezan solas sus núcleos familiares, el acceso al empleo, la vivienda y los recursos de conciliación se convierte en una cuestión fundamental para evitar que la responsabilidad de criar a los hijos en solitario se traduzca también en una mayor vulnerabilidad económica.










