El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia confirmó este martes el desalojo de una fiesta ilegal en Casa Paola, la villa de lujo de es Cubells que, según pudo saber La Voz de Ibiza, se había cifrado en un principio en más de 600 personas en su interior. La nota de prensa municipal fija finalmente la cifra en más de 250 asistentes y explica que la Policía Local levantó varias actas por carecer del título habilitante correspondiente.
La Policía Local recurrió a un dron para sobrevolar la finca durante el desalojo, mientras los asistentes salían vestidos de fiesta y con copas en la mano. Varias furgonetas de transporte VTC se encargaron de evacuar a los asistentes, y solo cuatro personas se resistieron a abandonar la vivienda ante la presencia de periodistas en el exterior.
Dos puntos de encuentro para acceder
Según el relato municipal, la intervención se inició después de que los agentes detectaran dos puntos de encuentro (meeting points) utilizados para organizar el acceso de los asistentes: uno junto al CEIP L’Urgell y otro en la carretera de Sant Josep, a la altura del kilómetro 7.
Controles de tráfico y accesos cortados
Cuando los agentes llegaron al inmueble comprobaron que más de un centenar de personas esperaban para entrar. Ante esa situación, la Policía Local estableció controles de seguridad ciudadana y de tráfico, restringió el acceso de vehículos y prohibió el paso de personas por el vial de acceso para evitar el colapso de la zona.
Un patrón que se repite este verano
Como ya adelantó esta redacción la semana pasada, el mismo patrón se repitió el 23 de julio en dos fiestas simultáneas: una en Villa Candelas, entre Jondal e Ibiza Sur, con unas 600 personas a las 4.30 de la madrugada, y otra en Villa Da Noi Due, en Santa Eulària des Riu, con unas 400 personas a las 3.30, en una propiedad valorada en 25 millones de euros que se alquila entre 60.000 y 80.000 euros semanales. Ambos eventos estaban organizados por el mismo promotor y contaban con un despliegue millonario.
Casa Paola, una propiedad ya señalada
La villa pertenece a Paquita Sánchez Marsán, la misma propietaria de Casa Lola, cuya demolición completó el Ayuntamiento de Sant Josep en 2022 tras años de conflicto urbanístico.
Varias actas y un conductor denunciado por drogas
Como resultado del operativo, los agentes levantaron varias actas por el desarrollo de una actividad sin el preceptivo título habilitante y por alteración de la convivencia ciudadana. Durante el dispositivo también se denunció a un conductor que dio positivo en el control de detección de drogas.
El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia no ha detallado el importe de las posibles sanciones, aunque las actas levantadas podrían derivar en expedientes sancionadores.










