El Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany ha cerrado el expediente por la fiesta ilegal que se realizó el 10 de junio en una vivienda cercana al Camí Vell de Sant Mateu, a la que asistieron unas 1.000 personas. Los promotores han reconocido los hechos y pagado 180.000 euros, tras acogerse a una rebaja del 40% sobre la sanción máxima de 300.000 euros que había planteado el Consistorio.
Suelo protegido y alto riesgo de incendio
Según informó el Ayuntamiento en una nota de prensa, el Consistorio inició el procedimiento tras la celebración del evento y, según informó entonces este medio, formuló una propuesta de sanción de 300.000 euros, la cantidad máxima prevista por la Ley 7/2013 de régimen jurídico de instalación, acceso y ejercicio de actividades en las Illes Balears, al calificar los hechos como infracción muy grave.
La gravedad se debía a varios factores. La fiesta se celebró en un terreno de suelo rústico protegido, catalogado como SRP-ARIP (Es Amunts) y afectado por un Área de Prevención de Riesgos de Incendio. Además, no contaba con medidas de seguridad, control acústico ni prevención de riesgos, y se instalaron infraestructuras temporales y un sistema organizado de transporte para facilitar el acceso masivo de público.
Una fiesta sin entrada, pagada por un solo cliente
La fiesta, bautizada The Cube – Everlife Motel, se prolongó durante más de veinte horas sin cobrar entrada a los asistentes: la costeó un único cliente, según informó entonces La Voz de Ibiza. El cartel incluyó a DJs internacionales como Seth Troxler y Bedouin, habituales de los grandes clubes de la isla que ahora actuaban al margen del circuito comercial regulado.
Guardia Civil halló una organización profesional
La Policía Local de Sant Antoni y la Guardia Civil intervinieron conjuntamente el mismo 10 de junio. En el interior de la finca localizaron a un millar de personas, todas con pulseras identificativas de acceso, repartidas en distintos espacios con varios ambientes musicales.
Los agentes constataron una logística propia de un evento multitudinario: personal para regular los estacionamientos en las inmediaciones, aseos portátiles y grupos electrógenos para el suministro eléctrico. El técnico municipal de Actividades levantó acta por las presuntas infracciones, lo que dio origen al expediente sancionador.
Primero negaron los hechos, después pagaron
Los promotores presentaron en un primer momento un escrito de alegaciones en el que negaban los hechos, y el expediente siguió su tramitación habitual. Finalmente, optaron por presentar un nuevo escrito en el que reconocían su responsabilidad, renunciaban a recurrir la resolución por vía administrativa y afrontaban el pago anticipado de la sanción.
La rebaja legal que redujo la multa
El reconocimiento de responsabilidad permitió aplicar el artículo 29.3 de la Ley 40/2015, de Régimen Jurídico del Sector Público, que contempla una reducción del 40% sobre el importe de la sanción cuando el infractor acepta los hechos y renuncia a recurrir. Con ese descuento, la multa final quedó fijada en 180.000 euros, frente a los 300.000 euros iniciales.
El Consistorio declarará ahora la conclusión del expediente, abierto a raíz de la intervención policial del pasado 10 de junio y cerrado finalmente sin necesidad de acudir a los tribunales, tras el reconocimiento de responsabilidad y el pago de la sanción por parte de los promotores de esta fiesta ilegal.










