El verano de 2026 será cálido en Ibiza y Formentera, con temperaturas por encima de la media histórica, y mantendrá un volumen de precipitaciones dentro de lo normal. Así lo pronostica la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la nota de previsión estacional difundida desde su delegación territorial en Baleares, que sitúa el trimestre de julio a septiembre por encima de los valores de referencia del periodo 1991-2020.
Arranca el 21 de junio
El verano astronómico comenzará el domingo 21 de junio a las 10.24 horas y se prolongará hasta el miércoles 23 de septiembre a las 02.05 horas, momento en que dará paso al otoño. La estación tendrá una duración total de 93 días, 15 horas y 41 minutos, según los cálculos remitidos por Aemet a los medios.
Por encima de los 25ºC de media
En un verano considerado normal, la temperatura media en las Pitiusas se sitúa en torno a los 25ºC. La previsión apunta a que ese listón se superará durante el próximo trimestre. Las temperaturas tienden a subir en valor medio hasta mediados de agosto, momento en el que empiezan a descender, de acuerdo con el patrón habitual.
Olas de calor de origen africano
El periodo más sofocante se concentrará, previsiblemente, entre mediados de julio y mediados de agosto, cuando se registran las máximas y mínimas más altas del año. Aemet recuerda que esos picos suelen estar asociados a olas de calor provocadas por entradas de aire de origen africano, que traen consigo días cálidos o muy cálidos y noches tropicales o tórridas.
Lluvias dentro de lo habitual
En cuanto a las precipitaciones, el organismo prevé un trimestre dentro de la normalidad. En un verano típico se acumulan 104 litros por metro cuadrado en Ibiza y 59 en Formentera, y los modelos apuntan a cifras parecidas. Hasta la primera quincena de agosto, las lluvias suelen ser débiles, acompañadas de barro y alguna tormenta seca.
Tormentas y tornados en agosto
A partir de la segunda quincena de agosto, el patrón cambia. Aemet advierte de jornadas de inestabilidad con chubascos y tormentas intensas que pueden venir con rachas de viento fuerte, posibles tornados (cap de fibló) y trombas marinas. Es la antesala meteorológica del otoño en las islas.
Una primavera más cálida de lo normal
El balance de la estación que ahora termina confirma la tendencia al alza. La primavera ha sido cálida en ambas islas, con una temperatura media de 15,8ºC en Ibiza y 16,7ºC en Formentera, y anomalías de 0,4ºC y 0,3ºC respecto a los valores de referencia. En Ibiza, abril y mayo fueron los meses más cálidos, ambos con 1,2ºC de anomalía. En Formentera el mes más caluroso fue mayo, con 0,8ºC por encima.
35,8ºC en Sant Joan de Labritja
Los termómetros se dispararon a finales de primavera. El 29 de mayo se alcanzaron 34,2ºC en Sant Antoni de Portmany, mientras que el 27 de mayo Formentera marcó 28,5ºC. Pero el récord lo registró Sant Joan de Labritja el 2 de junio, con 35,8ºC, el valor más alto de lo que va de año en todas las Baleares. En el extremo opuesto, el mismo municipio anotó la mínima más baja de la primavera, 2ºC el 22 de marzo.
Más niebla de lo habitual
Otro dato llamativo del balance es la niebla: se identificaron seis jornadas con este fenómeno, el triple de lo normal, que se sitúa en dos. En cuanto a las lluvias de primavera, Ibiza cerró la estación un 12 % por debajo de los valores normales (90 l/m² frente a los 102 habituales), mientras que Formentera fue claramente lluviosa, con un 60 % por encima de su media. Sant Joan de Labritja volvió a destacar como el punto más húmedo, con 121 litros por metro cuadrado.
Poco viento en las Pitiusas
La primavera ha sido, además, especialmente poco ventosa. El aeropuerto de Ibiza contabilizó ocho días de viento fuerte, ocho menos que el valor normal para la estación. Las rachas máximas se quedaron en 68 km/h en Ibiza y 54 km/h en Formentera, ambas de componente este y registradas el día 29.











