La denuncia de Comisiones Obreras (CCOO) sobre una supuesta utilización de expedientes disciplinarios para reducir plantillas al final de la temporada en Ibiza comienza a tener algunas cifras, aunque mantiene una incógnita central: qué empresas están detrás de estas prácticas.
El sindicato asegura que desde hace algo más de tres semanas recibe en sus dependencias entre dos y tres trabajadores al día afectados por sanciones. Sin embargo, consultada por La Voz de Ibiza, Consuelo López, secretaria general de CCOO en Ibiza, no ha precisado cuántas compañías distintas están implicadas y ha rechazado hacer públicos sus nombres, pese a confirmar que el sindicato las tiene identificadas.
«Claro que los tenemos, porque cuando se ponen las demandas identificamos a las empresas a través de los documentos que nos traen los afiliados, los contratos, las nóminas», explicó López.
Dos o tres casos diarios desde hace más de tres semanas
La cifra permite dimensionar parcialmente una denuncia que CCOO había realizado inicialmente mediante una nota de prensa. En ella, el sindicato alertaba de un «goteo incesante de expedientes disciplinarios» desde mediados de agosto y situaba la frecuencia en dos o tres sanciones diarias.
López ratificó ahora esa frecuencia: «Aquí están viniendo dos, tres al día». No obstante, aclaró que eso no equivale al número de empresas, ya que existen compañías de las que han acudido varios empleados.
Preguntada expresamente por cuántas compañías diferentes ha detectado CCOO, respondió: «Muchas». Ante la insistencia para obtener una cifra concreta, añadió: «No sé decirte el número de empresas, tampoco me interesa saber el número de empresas».
Hoteles, barcos, comercio y montajes industriales
Otro de los puntos que el sindicato quiere aclarar es que la denuncia no se circunscribe a los hoteles. Según López, CCOO ha atendido a empleados procedentes de diferentes actividades.
«Han venido del mar, capitanes de barcos, varias marineras; ha venido gente de montajes industriales, de empresas que se dedican a los montajes industriales; ha venido gente de comercio», enumeró.
También existen numerosos expedientes procedentes de hoteles, aunque López atribuye ese volumen al peso que tiene la actividad turística en Ibiza y Formentera: «De hoteles han venido muchos trabajadores con sanciones, pero el motivo es porque es la industria más extendida en nuestras islas».
La representante sindical insistió en que CCOO no pretende señalar específicamente al sector hotelero, después de la reacción de la Federación Hotelera a la denuncia.
CCOO conoce los nombres, pero no los hará públicos
La principal información que el sindicato mantiene bajo reserva es la identidad de las compañías.
López confirmó que CCOO dispone de esos datos porque necesita identificar a las empresas para tramitar las reclamaciones de sus afiliados.
Preguntada por qué no hace públicos esos nombres, respondió: «¿Por qué voy a dar yo el nombre de las empresas? Yo hablo con las empresas, no me parece normal tener que hacerlo público».
Por tanto, con la información facilitada por el sindicato no es posible determinar qué compañías concretas están aplicando las prácticas denunciadas ni cuántas son.
«Casi todos» terminan como despidos improcedentes en el TAMIB
CCOO aporta, sin embargo, otro dato relevante para sostener su denuncia. Según López, muchos de los casos terminan en procedimientos de conciliación ante el Tribunal de Arbitraje y Mediación de Baleares (TAMIB).
«Curiosamente, ahí casi todos se convierten en despidos improcedentes», afirmó.
El sindicato interpreta este resultado como un indicio de que parte de los expedientes inicialmente planteados como disciplinarios no terminan sosteniéndose en esos términos. CCOO no aportó durante la entrevista una cifra absoluta de conciliaciones ni documentación individual de esos procedimientos, por lo que el alcance exacto de ese «casi todos» no puede cuantificarse con los datos facilitados.
La tesis de CCOO: una «ingeniería empresarial»
La interpretación sindical es que existe un patrón coincidente con el final de la temporada turística. López habla de una posible «ingeniería empresarial» destinada a desprenderse de trabajadores mediante el régimen disciplinario.
Según relata, algunos afectados reciben directamente una propuesta por falta muy grave, con un breve periodo para presentar alegaciones, que posteriormente desemboca en un despido disciplinario.
CCOO sostiene que también ha detectado encadenamientos de sanciones menores que posteriormente pueden utilizarse para fundamentar medidas más graves. La nota de prensa mencionaba retrasos de pocos minutos, quejas de clientes, discrepancias organizativas o supuestas bajadas de rendimiento entre los motivos alegados.
López introduce, no obstante, un matiz: no sostiene que todas las sanciones carezcan de fundamento. «Yo no digo que alguna de estas sanciones no lleve razón el empresario», reconoce. Lo que cuestiona el sindicato es el volumen de casos y su concentración al final de la temporada.











