Las viviendas en venta que se anuncian en las pitiusas salen al mercado con un sobreprecio que llega al 49% en Formentera y al 31% en Ibiza respecto del precio real de las compraventas, según los datos del Colegio de Registradores de la Propiedad recogidos por el nuevo Observatorio de la Vivienda de las Islas Baleares (OHIB), presentado este jueves por el conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo, y el director general de Vivienda y Arquitectura, José Francisco Reynés.
A escala balear, la diferencia entre el precio de oferta de los portales inmobiliarios y el precio real de venta se sitúa en más del 38% si la comparación se hace con datos de la Agencia Tributaria de las Islas Baleares (ATIB), y en más del 31% si se toma como referencia la estadística del Colegio de Registradores de la Propiedad —el mismo indicador que, desglosado por islas, deja a Formentera como el mercado con mayor brecha entre oferta y precio real de todo el archipiélago.
El aviso del propio Govern sobre los portales inmobiliarios
Reynés fue explícito sobre el alcance de esta cifra: hay que ser «muy prudentes» al divulgar datos de portales inmobiliarios, «dado que son precios de oferta, en muchas ocasiones de anuncios no profesionales», y no deben confundirse con los precios reales de las compraventas efectuadas.
Comprador extranjero, un 80% más caro que el residente
El Observatorio también desglosa el precio medio de compra según la nacionalidad del comprador. En 2025, un ciudadano nacional pagó de media 304.120 euros por un piso, frente a los 548.662 euros que pagó un comprador extranjero, un 80% más. Esa brecha empuja la media global hasta los 396.165 euros.
El Govern vincula estos datos a su plan de choque de vivienda asequible, centrado en facilitar el acceso a los residentes: entre otras medidas, las viviendas de precio limitado se venden en torno a un 30% por debajo del precio real de mercado, y exigen un mínimo de cinco años de residencia en las islas.
Ayudas: más de 34.000 beneficiarios desde 2023
En materia de ayudas —al alquiler, a la compra, a la rehabilitación energética, además de bonificaciones fiscales y el programa «Nueva Hipoteca Joven»—, el Govern contabiliza más de 34.000 personas beneficiarias desde 2023, cifra que espera seguir creciendo con nuevas convocatorias y con la línea de ayudas directas de 10.000 euros para la compra de vivienda, también reservada a residentes de al menos cinco años.
Casi la mitad de los demandantes de vivienda pública quiere comprar
Entre quienes se inscriben en el IBAVI para acceder a vivienda protegida, un 48,7% pide alguna modalidad de compra (22,8% compra exclusiva y 25,9% alquiler con opción a compra), frente a un 36,8% que opta solo por el alquiler y un 14,5% que no muestra preferencia.










