El Parador de Ibiza, ubicado en el recinto histórico de Dalt Vila, ya ha abierto su oferta gastronómica en el espacio Pati d’Armes, donde la carta combina productos de la gastronomía local con bebidas y cócteles de precios propios de la hostelería de alta gama. Entre las propuestas figuran sobrasada ibicenca o tartar de lomo ibicenco, junto a cócteles clásicos que alcanzan los 21 euros.
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El establecimiento, integrado en la red estatal de Paradores de Turismo, ofrece en su terraza una carta breve centrada en bebidas, cócteles y bocados gastronómicos, con precios que reflejan el posicionamiento del hotel como establecimiento de categoría dentro de uno de los enclaves patrimoniales más visitados de la isla.

Cócteles a 21 euros y cafés a 6
En la sección de coctelería, la carta incluye clásicos como Negroni, Mojito, Daiquiri, Margarita, Pisco Sour o Moscow Mule, todos con un precio de 21 euros. Las versiones sin alcohol —mocktails— se sitúan en 19 euros.
Entre las bebidas más habituales, la cerveza de grifo cuesta 7 euros, mientras que otras referencias como Mahou tostada o Alhambra 1925 se sitúan entre 8 y 9 euros.
El apartado de cafetería también muestra tarifas elevadas respecto a la media de la isla. Un café 100% natural cuesta 6 euros, mientras que un cappuccino o café bombón alcanza los 7 euros y el café irlandés llega a los 13 euros.
Las bebidas sin alcohol incluyen refrescos por 7 euros, zumo natural de naranja por 9 euros o kombucha por el mismo precio. En el caso del agua mineral, una botella de Solán de Cabras de 500 mililitros cuesta 6 euros y la de un litro 7 euros, mientras que el agua con gas San Pellegrino se sitúa entre 7 y 8 euros.
Así, tomarse dos cafés con leche y dos cañas cuesta 26 euros, con el IVA del 10% incluido, en línea con los precios reflejados en la carta.
Aun así, algunos de los primeros clientes relativizan las tarifas. “Son como la mayoría, no son pasados de precio”, opinó uno de los visitantes que se encontraba en el bar del hotel público durante los primeros días de funcionamiento.

Productos de la gastronomía local
La oferta gastronómica incluye también algunos productos vinculados a la despensa local, un aspecto que la cadena Paradores de Turismo había destacado como parte del concepto gastronómico del establecimiento.
Entre las propuestas figuran un brioche con sobrasada ibicenca, queso Mahón y miel por 9 euros, así como pan crujiente con tartar de lomo ibicenco, dentro de la sección de bocados gastronómicos que se sirven a 10 euros.
La carta se completa con opciones sencillas como un bikini de jamón, queso Mahón y rúcula por 8 euros o un sándwich de aguacate, salmón ahumado y queso crema por 9 euros, además de pequeños bocados como blini de anchoa con huevas de trucha o erizo con salsa holandesa.
Un Parador esperado durante dos décadas
La apertura del Parador de Ibiza ha sido uno de los proyectos turísticos más esperados de la isla. El hotel, construido en el recinto del castillo de Dalt Vila, ha tardado más de veinte años en materializarse desde que se planteó la iniciativa.
El establecimiento es además el primer Parador de Turismo en Baleares y el número 99 de la red estatal, un proyecto largamente anunciado que ha pasado por distintas fases de retrasos, reformas y replanteamientos antes de abrir finalmente sus puertas.
Con su puesta en marcha, la red pública de Paradores incorpora un nuevo hotel en uno de los enclaves patrimoniales más emblemáticos del Mediterráneo, mientras que la terraza del Pati d’Armes se perfila como uno de los nuevos espacios gastronómicos y de ocio dentro del recinto histórico de Dalt Vila.












