Diario de Ibiza SA cerró 2025 con unas pérdidas de 174.706 euros, después de haber ganado 58.012 euros el año anterior. Y ello, a pesar de que la sociedad editora del decano de prensa matutina de Baleares, declaró ingresos por publicidad institucional de 999.277,79 euros en ese ejercicio, lo que supone más de un tercio de su facturación.
El resultado negativo supone dejar la deuda con empresas del grupo en 866.805 euros, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. Otras consecuencias de su mal año es que su patrimonio neto cayó casi un 40% y que Informa D&B, empresa que usan los bancos a la hora de valorar la calidad crediticia de los clientes que solicitan financiación, rebajó su calificación financiera a 6 puntos sobre 20 y le atribuyó un «riesgo de cese alto», eufemismo de estar cerca de tener que cerrar las puertas ante la imposibilidad de atender los compromisos adquiridos.
Prensa Ibérica, la matriz propietaria del 100% del diario y de la rotativa que tiene en Ibiza, no pasa por su mejor momento.
Y es que el grupo cerró 2025 con unas pérdidas de 7,05 millones de euros, más del doble de los 3,29 millones registrados en 2024. El resultado de explotación también fue negativo, con pérdidas cercanas a los seis millones de euros, según publicó PRNoticias el 19 de octubre, en línea con la información adelantada por Dircomfidencial el 29 de septiembre.
Menos ingresos y más gastos de personal
Los datos proceden de dos informes de Informa D&B, fechados el 5 y el 20 de octubre, que recogen las cuentas individuales de 2023, 2024 y 2025 de la editora del periódico y de su imprenta, Artes Gráficas de Ibiza SL, de la que posee el 100%.
Los ingresos de explotación se redujeron en 135.183 euros (−3,41%), hasta los 3.826.708 euros. Las ventas cayeron un 1,88%, hasta los 3.666.477 euros, mientras que los «otros ingresos de explotación» descendieron un 28,89%.
A la caída de la facturación se sumó un aumento de los gastos. Los costes de personal crecieron 78.787 euros (+4,18%), hasta alcanzar los 1.962.691 euros, una cantidad que equivale al 53,5% de las ventas. Los otros gastos de explotación aumentaron en 137.466 euros (+11,16%), hasta los 1.369.152 euros.
El resultado fue un cambio de signo en las cuentas. De un beneficio de explotación de 90.047 euros en 2024, la empresa pasó a registrar unas pérdidas de explotación de 215.586 euros en 2025.
Dos partidas contribuyeron a reducir el resultado negativo final. Por un lado, los 41.829 euros contabilizados como «otros resultados». Por otro, un ingreso por impuesto sobre beneficios de 53.922 euros, que redujo las pérdidas antes de impuestos de 228.628 euros a los 174.706 euros definitivos.
El patrimonio cae por debajo de los dos tercios del capital
El patrimonio neto de la editora pasó de 439.808 a 264.118 euros, una disminución cercana a los 176.000 euros. La sociedad tiene un capital social de 400.000 euros, reservas por 2.022.129 euros y pérdidas de ejercicios anteriores que ascienden a 1.990.477 euros. Con el resultado negativo de 2025, las pérdidas acumuladas rozan los 2,17 millones de euros.
La evolución del patrimonio sitúa a la empresa por debajo de uno de los límites previstos en la Ley de Sociedades de Capital. La normativa establece que las sociedades anónimas deben reducir su capital cuando las pérdidas hayan dejado el patrimonio neto por debajo de las dos terceras partes del capital social y haya transcurrido un ejercicio sin recuperarse.
En el caso de Diario de Ibiza, ese umbral se sitúa en 266.667 euros. Al cierre de 2025, su patrimonio contable estaba 2.549 euros por debajo de esa cantidad.
La situación, por sí sola, no implica que exista una obligación inmediata de reducir capital. La ley exige que transcurra un ejercicio sin que se recupere el patrimonio neto y contempla criterios específicos para su cómputo a efectos mercantiles.
El periódico se mantiene, en cualquier caso, por encima de otro límite establecido por la normativa: los 200.000 euros que representan la mitad de su capital social, referencia para determinar una posible causa de disolución por pérdidas.
El balance incluye además 314.187 euros en activos por impuesto diferido, cuya recuperación depende, en buena medida, de que la sociedad genere beneficios fiscales en el futuro. El importe de estos créditos fiscales supera al propio patrimonio neto del periódico.
Una deuda de 866.805 euros con empresas del grupo
El balance no refleja deuda bancaria a largo plazo. Los 866.805 euros pendientes figuran como deudas con empresas del grupo y asociadas, una partida que aumentó 203.679 euros en 2025, un 30,71% más que el año anterior.
La cifra lleva tres ejercicios consecutivos creciendo. En 2023 ascendía a 629.817 euros y en 2024 alcanzó los 663.126 euros.
Si se añaden los 5.156 euros de deuda a corto plazo, el endeudamiento representa el 49,55% del activo, frente a una mediana del 15,60% entre las empresas de su sector, según Informa. Los gastos financieros de 2025 ascendieron a 18.639 euros, con un coste medio del 2% calculado por la firma.
La tesorería también sufrió un importante retroceso. El dinero disponible pasó de 127.663 a 54.193 euros, un descenso del 57,55%. Esa cantidad apenas cubre el 8,65% del pasivo corriente.
Al mismo tiempo, los saldos pendientes de cobro a clientes aumentaron un 10,61%, hasta los 827.066 euros, casi la mitad del activo, pese a la caída de las ventas.
El plazo medio de cobro se alargó de 72 a 81 días. Pese a estos indicadores, el fondo de maniobra se mantiene en positivo, con 273.518 euros.
Informa advierte de una «situación muy desfavorable»
Informa rebajó la calificación de Diario de Ibiza de 9 a 6 puntos sobre 20 el 10 de agosto de 2026, fecha en la que incorporó las cuentas de 2025. La firma mantiene su opinión de crédito en «se sugiere prudencia», sin recomendar un importe concreto.
La editora se sitúa en el percentil 16 de la clasificación, lo que significa que el 84% de las empresas evaluadas obtiene una mejor calificación de riesgo de cese. La conclusión del informe es contundente: «La situación financiera de la compañía es muy desfavorable».
Sin embargo, hay indicadores favorables. Informa no registra incidencias de pago, demandas judiciales ni procedimientos concursales en sus propias bases de datos, aunque precisa que no ha consultado los ficheros de morosidad.
En cuanto al comportamiento de pago a proveedores, la sociedad figura en el percentil 85, entre las compañías para las que se prevén menos retrasos. También mantiene la presentación regular de sus cuentas anuales.
Diario de Ibiza, por debajo de la media de su sector
Informa compara los resultados del periódico con los de otras 40 empresas editoras de prensa que facturan entre 2 y 10 millones de euros. En 2025, Diario de Ibiza queda por debajo del percentil 25 en rentabilidad, solidez y cobertura de la deuda, mientras que supera el percentil 75 en endeudamiento.
Su rentabilidad económica (ROA) se sitúa en el −12,25%, frente a una mediana sectorial positiva del 2,04%. La rentabilidad financiera alcanza el −88,98%.
Las diferencias también aparecen en los gastos. El peso de los aprovisionamientos es menor que en el conjunto del sector, un 18,83% de los ingresos frente al 26,23%. Sin embargo, el gasto de personal representa el 51,29%, frente al 41,89% de las empresas comparables, una diferencia de 9,4 puntos porcentuales.
Los otros gastos de explotación también superan la referencia sectorial en 6,3 puntos. El indicador de punto muerto se sitúa en 0,94, lo que refleja que la actividad no alcanza a cubrir sus costes.
En materia de empleo, Informa recoge 40 trabajadores como último dato disponible, correspondiente a 2026, frente a los 48 de 2025. Aunque las series de personal presentan algunas incoherencias, la firma considera negativa su evolución.
La publicidad constituye la principal fuente de ingresos del periódico: representa el 66,73% de las ventas, mientras que la venta de ejemplares aporta el 33,05%.
La rotativa resiste sin deuda financiera
La situación de Artes Gráficas de Ibiza SL, sociedad participada íntegramente por Diario de Ibiza, es diferente. La imprenta cerró 2025 con un beneficio de 5.597 euros, un 29,13% menos que el año anterior, y unas ventas de 890.887 euros, que crecieron un 0,80%.
En las instalaciones propiedad de Prensa Ibérica, también se imprimen el otro rotativo insular, en virtud de un acuerdo entre el grupo de comunicación nacional y el Grupo Serra, editor de Ultima Hora y de Periódico de Ibiza y de Formentera en colaboración con Grupo Prensa Pitiusa.
No tiene deuda financiera y financia el 79% de su activo con fondos propios. Informa le otorga una calificación de 13 puntos sobre 20, correspondiente a un riesgo de cese medio-bajo, y establece una opinión de crédito de 15.000 euros. La sociedad cuenta con 10 empleados.
Su beneficio, sin embargo, estuvo condicionado por dos partidas no recurrentes: un resultado positivo de 6.000 euros por la venta de inmovilizado y otros resultados favorables por 1.696 euros. Sin estos conceptos, la explotación ordinaria habría arrojado unas pérdidas de 234 euros.
La empresa también arrastra 165.698 euros de pérdidas de ejercicios anteriores, pese a contar con un capital social de 528.000 euros.
Otro dato llamativo aparece en sus existencias. La imprenta acumulaba mercancías y materiales por valor de 132.673 euros, una cifra superior al importe de todas las compras realizadas durante el ejercicio. Su periodo de rotación de existencias alcanza los 377 días, frente a los 11 días de referencia en su sector.
Artes Gráficas de Ibiza mantiene, además, 42.474 euros en inversiones a largo plazo en empresas del grupo, frente a los 4.411 euros de 2023 y los 52.217 de 2024.
El valor de la participación en la imprenta que aparece en el activo de Diario de Ibiza, 367.898 euros, coincide con el patrimonio neto de Artes Gráficas de Ibiza. La imprenta no repartió dividendos durante ninguno de los tres ejercicios examinados.
Prensa Ibérica pierde más de siete millones
El deterioro de las cuentas del periódico coincide con la evolución negativa de su grupo editorial. Diario de Ibiza SA pertenece íntegramente a Epigráficas SL, cuyo socio único es Prensa Ibérica Media SL, según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME).
El grupo cerró 2025 con unas pérdidas de 7,05 millones de euros, más del doble de los 3,29 millones registrados en 2024. El resultado de explotación también fue negativo, con pérdidas cercanas a los seis millones de euros, según publicó PRNoticias el 19 de octubre, en línea con la información adelantada por Dircomfidencial el 29 de septiembre.
En cuanto a la publicidad institucional, el Gobierno de España destinó unos 2,6 millones de euros a los medios de Prensa Ibérica en 2025, según el reparto recogido por El Periódico el 25 de junio de 2026 a partir de los datos oficiales del Ejecutivo.
Esta última cantidad corresponde únicamente a la inversión publicitaria de la Administración estatal destinada al conjunto del grupo y no incluye necesariamente toda la publicidad contratada por gobiernos autonómicos y ayuntamientos. Por tanto, no es directamente comparable con los 999.277,79 euros que Diario de Ibiza declara haber recibido de los distintos niveles de la Administración.
Hay, además, una diferencia entre la evolución económica del grupo y la de la cabecera ibicenca. Mientras Prensa Ibérica aumentó sus ingresos un 0,8% en 2025, Diario de Ibiza los redujo un 3,41%.
El periódico presenta también un mayor peso de la publicidad en sus ventas: el 66,73%, frente al 54% del conjunto del grupo. Su facturación equivale al 1,49% de la cifra de negocio de Prensa Ibérica.
Las cuentas consolidadas del grupo eliminan las operaciones entre sus propias sociedades, mientras que las individuales de Diario de Ibiza las mantienen, por lo que sus resultados no pueden sumarse directamente.
El balance de 2025 deja así un escenario diferente al del ejercicio anterior para la cabecera ibicenca: 174.706 euros de pérdidas, un patrimonio neto que se reduce casi un 40%, una deuda creciente con empresas del grupo y menos dinero disponible en caja. Todo ello en un ejercicio en el que el periódico declaró cerca de un millón de euros de ingresos por publicidad institucional y recibió de Informa D&B una calificación financiera de 6 puntos sobre 20, cinco por debajo de la mediana de su sector.










