El Consell Insular de Ibiza ha revocado la licencia de albergue juvenil al establecimiento Amistat Hostel, ubicado en el municipio de Sant Antoni, y ha decretado la desinscripción del Registro de Albergues ante una serie de irregularidades que habían sido avanzadas por La Voz de Ibiza el año pasado.
A partir de una investigación de este medio, se desveló que en 2016 el hostal Las Hurdes de Sant Antoni se transformó en un albergue juvenil cuadruplicando las plazas que tenía autorizadas y a pesar de varias irregularidades flagrantes e incumpliendo la normativa de aparcamiento a través de un cambio de uso aprobado por el Ayuntamiento de Sant Antoni, entonces gobernado por PSOE, Reinicia y El Pi.
Esto se convirtió en un verdadero pelotazo para una empresa con sede en Barcelona que gracias a la treta pasó de tener 86 plazas turísticas a 360 bajo la apariencia de una instalación juvenil que en realidad no es tal. Esto le había significado a la empresa un ahorro de 1,6 millones de euros aproximadamente únicamente en el coste de las plazas.
Además, la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF) había denunciado que funcionaba como un “hotel encubierto”, situado en Santa Rosalía número 25.
“Se supone que es un centro educativo, cuando en realidad es un negocio turístico más”, había apuntado el gerente de FEHIF, Manuel Sendino.
A partir de esto, el Consell llevó adelante en octubre pasado una inspección. La consellera ejecutiva del Departamento del Parque Insular de Servicios, Juventud y Participación Ciudadana, Marilina Ribas, ha detallado a La Voz de Ibiza que “se detectaron varias irregularidades y varios incumplimientos de la Ley 10/2022”.
“Entonces, se levanta un acta de inspección y de ahí instruimos un expediente para ver qué decisión había que tomar. Y la decisión que hemos tomado es desinscribirlo del Registro de Infraestructuras Infantojuveniles, es decir, desinscribirlo del registro de albergues. Ahora, según la ley, directamente pasa a estar ordenado por la ley de turismo”, contó.
Esta decisión ya ha sido notificada y comunicada a la empresa.
Un sinfín de irregularidades
El contundente informe técnico de 14 páginas no deja lugar a dudas. Allí se han documentado un cúmulo de irregularidades que justifican la decisión del Consell.
Una de las más graves –según calificó la consellera- que se ha detectado fue “la venta de todo tipo de alcohol en el bar”.
Tampoco contaba con personal calificado. “Las instalaciones infantojuveniles como los albergues son infraestructuras que están destinadas a que los niños y jóvenes vayan a realizar un proyecto educativo. Entonces, tiene que haber un director de tiempo libre y no lo había”.
“Además, se negaron a entregarnos el registro de usuarios que había ahí. Ellos le llaman clientes, pero en una instalación infantojuvenil son usuarios. Porque, claro, la mayor parte de los usuarios han de ser jóvenes, no pueden ser adultos”, dijo.
Ribas explicó a este medio que, en casos puntuales o cuando el albergue no está lleno, se pueden alojar adultos de más de 30 años con carnet de alberguista. “Pero ha de ser la excepción, no la regla”, dijo.
Por otra parte, se promocionaba también el consumo de tabaco ya que “había ceniceros por todas partes usados” y “no había señalética en catalán, todo estaba en inglés”.
Tampoco había socorrista en la piscina, ni un sitio donde se pudiesen consultar los precios a la vista del público.
“Luego, en la entrada había una pizarra con todas las fiestas en discotecas. Eso contraviene la filosofía de lo que tiene que ser una instalación de este tipo, de no promocionar fiestas o hábitos impropios que no son de ocio saludable”, detalló la responsable de Juventud del Consell.
Con todo esto, el Consell concluyó que “la instalación no opera propiamente como albergue infantil. El albergue, como le decimos ahora, es de ocio educativo. No es un albergue de ocio educativo y, por tanto, lo que se propone, tanto técnico como jurídicamente, es la desinscripción”. Esta resolución fue firmada por Ribas el lunes.
¿Qué va a pasar con el establecimiento?
El establecimiento ahora mismo se encuentra cerrado. Para reabrir, deberá acogerse a la regulación de la ley turística, por lo que deberá reducir la cantidad de plazas.
Para eso, deberá realizar una serie de declaraciones responsables y unos trámites administrativos, y adecuarse a la limitación de plazas.
“En Ibiza esa limitación de plazas son 80 ahora mismo, tanto para albergues turísticos como para albergues juveniles. Ellos están comercializando más de 350. Eso sí que lo van a tener que cumplir la regulación que está vigente”, sostuvo Ribas.