El Consell de Formentera ha fijado el año 2026 como el plazo de vigencia del nuevo esquema de horarios en la residencia de mayores, tras la crisis laboral que se ha prolongado durante más de un año. Además, la institucipon insular ha anunciado la incorporación de una nueva figura de coordinación en la estructura sociosanitaria.
Las medidas llegan después del acuerdo alcanzado con la plantilla y los sindicatos, que supuso la vuelta al sistema de turnos previo al conflicto, tal como ya informó La Voz de Ibiza.
En cuanto al contenido del acuerdo, el Consell recuerda que el nuevo esquema recupera los turnos de 12 horas, con una distribución fija de tres trabajadoras en el turno de mañana y dos en el de noche, un modelo que ya estaba en vigor antes de la crisis y que fue reinstaurado tras el fracaso del horario denominado “anti estrés”. La institución sostiene que esta organización permite reforzar la atención en los momentos de mayor actividad y garantizar la continuidad del servicio.
Según ha confirmado la Conselleria de Bienestar Social, el sistema acordado se mantendrá durante todo 2026 y será revisado una vez finalizado ese periodo, un compromiso temporal que no se había explicitado hasta ahora y que marca un horizonte cerrado para evaluar el funcionamiento del modelo. El Consell asegura que la revisión se ha llevado a cabo “desde el diálogo y la voluntad de consenso”, un relato institucional que contrasta con el balance de “desgaste innecesario” descrito por UGT.
Una nueva figura
La principal novedad anunciada por la institución es la creación de la figura de la coordinadora de las trabajadoras sociosanitarias, una nueva responsabilidad destinada a mejorar la planificación, la comunicación interna y el seguimiento del servicio, además de actuar como enlace entre la plantilla y la administración. La introducción de este puesto supone, de forma implícita, el reconocimiento de problemas de organización que han marcado la residencia durante los últimos meses de conflicto.
El comunicado oficial también subraya el compromiso de las trabajadoras para estar disponibles en sus días libres a fin de cubrir refuerzos puntuales o bajas imprevistas, una medida que el Consell presenta como una garantía de respuesta rápida ante incidencias, aunque desde el ámbito sindical se ha advertido del impacto que este tipo de fórmulas tiene sobre la carga laboral acumulada.
Diálogo y tensión
Con este anuncio, el Consell de Formentera defiende que refuerza su compromiso con unos servicios sociales de calidad, basados en el diálogo y la mejora continua, mientras deja abierta la puerta a una nueva revisión del sistema una vez concluido 2026. El resultado de ese periodo será clave para determinar si las medidas adoptadas logran estabilizar definitivamente la residencia de mayores o si el conflicto vuelve a reabrirse.
Frente al relato institucional de “corresponsabilidad y escucha activa”, UGT ha insistido en que el acuerdo supone volver al punto de partida tras 15 meses de tensiones, una etapa que, según el sindicato, se saldó con un importante desgaste humano y organizativo y con la salida de trabajadoras del centro. Este contraste de versiones ha marcado el cierre de una de las crisis laborales más prolongadas en la gestión sociosanitaria insular.













