El nuevo Estatuto de la Profesión Médica se ha convertido en el eje del conflicto sanitario que atraviesa España y que en Ibiza y Formentera tiene un impacto directo. Lejos de ser solo una reivindicación laboral, los médicos lo plantean como una reforma estructural necesaria para garantizar el futuro del sistema.
El actual marco, el Estatuto Marco de 2005, es considerado por el colectivo como “obsoleto” y alejado de la realidad actual, especialmente en territorios con dificultades añadidas como la insularidad y el coste de vida.
Menos horas y guardias voluntarias
Uno de los principales cambios que plantea el nuevo estatuto es la reducción de la jornada laboral. Los médicos reclaman equipararse al resto de trabajadores con una jornada de 35 horas semanales y que las guardias dejen de ser obligatorias.
“Queremos una jornada como el resto y que las guardias sean voluntarias”, explica David Fernández, médico del 061 y portavoz de Simebal en Ibiza, quien insiste en que el modelo actual, con semanas que pueden alcanzar las 48 horas, no es sostenible .
Más médicos para sostener el sistema
La aplicación de este cambio implicaría necesariamente la incorporación de más profesionales para cubrir la actividad asistencial.
“Para dar el mismo servicio necesitamos más médicos en el sistema”, señala Fernández .
En Ibiza, donde trabajan en torno a 300 médicos en la sanidad pública, esta medida podría suponer un refuerzo clave en un contexto de alta presión asistencial.
Impacto directo en las listas de espera
Uno de los efectos más visibles del nuevo estatuto sería la mejora en la atención a los pacientes. Más profesionales permitirían aumentar la actividad ordinaria, que es la que actualmente acumula retrasos.
“Si hay más médicos, se puede sacar más trabajo y reducir listas de espera”, explica el portavoz sindical .
El contexto actual ya refleja la tensión del sistema. Durante la semana pasada, en Ibiza y Formentera, se suspendieron 41 intervenciones quirúrgicas, 473 consultas hospitalarias y pruebas y 804 consultas de Atención Primaria, en el marco de la huelga.
El reto de atraer y retener médicos en Ibiza
Más allá de la organización del trabajo, el estatuto también busca mejorar las condiciones para frenar la salida de profesionales.
“España forma médicos muy bien, pero luego se van porque no tienen buenas condiciones”, advierte Fernández .
En Ibiza, el problema se agrava por el alto coste de la vivienda. Con sueldos que rondan los 2.700 euros netos, muchos profesionales deben destinar gran parte de sus ingresos a alquileres que pueden alcanzar los 1.500 euros, lo que dificulta la permanencia en la isla.
Un conflicto que seguirá hasta junio
El debate sobre el nuevo estatuto llega en plena huelga. Las movilizaciones continuarán en las próximas semanas si no hay avances en la negociación con el Ministerio de Sanidad.
La hoja de ruta del colectivo pasa por mantener paros intermitentes hasta junio, con la posibilidad de intensificar las protestas si la situación no cambia.












