El nuevo jefe de la Guardia Civil en Baleares, el general de brigada Alejandro Hernández Mosquera, ha situado el acceso a la vivienda y el elevado coste de vida entre los principales desafíos para garantizar la estabilidad de los agentes destinados en el archipiélago. Durante su toma de posesión, celebrada este viernes 23 de octubre en Palma, ha anunciado su compromiso de buscar soluciones habitacionales que permitan a los guardias civiles permanecer en las islas junto a sus familias.
«No basta con cubrir las plantillas; necesitamos que los guardias civiles quieran venir a las islas, que puedan desarrollar aquí su carrera profesional y que encuentren condiciones óptimas para permanecer con sus familias», ha señalado durante su intervención.
La vivienda, un obstáculo para permanecer en Baleares
Hernández Mosquera ha reconocido que el elevado coste de vida y de la vivienda constituye uno de los principales obstáculos para conseguir que los agentes establezcan su residencia de manera estable en Baleares.
Ante esta situación, se ha comprometido a continuar trabajando con las administraciones públicas y el sector privado para encontrar soluciones habitacionales destinadas a los miembros del cuerpo.
El general también ha anunciado que seguirá solicitando a la cadena de mando medidas para hacer más atractivo el destino en las islas, entre ellas una valoración adecuada en los baremos profesionales, el reconocimiento del derecho preferente cuando corresponda y mejores oportunidades de desarrollo profesional.
«Detrás de cada guardia civil hay una persona y, casi siempre, una familia que comparte los sacrificios del servicio», ha recordado.
El complemento de insularidad y las plantillas
Durante su discurso, el nuevo responsable de la Guardia Civil ha valorado el avance que supone el nuevo complemento de insularidad, destinado a compensar de manera diferenciada las dificultades específicas de las islas.
Asimismo, ha destacado los avances realizados durante los últimos años en la mejora de las plantillas, los catálogos de puestos de trabajo y la modernización de las instalaciones.
Estas actuaciones, según ha explicado, buscan reforzar la capacidad operativa de la Guardia Civil en un territorio que multiplica su población durante buena parte del año y desempeña un papel fundamental en la seguridad de fronteras, puertos y aeropuertos.
Una nueva etapa al frente de la Guardia Civil
La toma de posesión se ha celebrado en el salón de actos de la Fundación Sa Nostra de Palma, en una ceremonia presidida por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, junto al delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, y el teniente general del Mando de Fronteras y Policía Marítima, Javier Moscoso.
Hernández Mosquera, que ascendió a general de brigada el pasado 26 de septiembre, ya ejercía como máximo responsable de la Guardia Civil en Baleares desde diciembre de 2018, entonces con el rango de coronel.
Su nombramiento se enmarca en la nueva estructura de la 17ª Zona de la Guardia Civil, que ha elevado su nivel de mando a oficial general para reforzar la dirección y coordinación del cuerpo en el archipiélago.
«El rango cambia, pero el compromiso permanece», ha concluido el nuevo general, que ha reiterado su voluntad de mantener una colaboración estrecha con las instituciones y mejorar las condiciones de los agentes destinados en Baleares.











