La Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis sobre el incendio de Casa Lola, el asentamiento de infraviviendas de Sant Josep donde murió un hombre de 48 años el domingo 27 de septiembre. Los investigadores no descartan la vía criminal, ante indicios de que el fuego pudo haber sido provocado de forma intencionada, según informó el cuerpo armado este martes.
Así empezó el incendio de Casa Lola
El fuego se originó sobre las 7.10 horas del domingo en una construcción precaria del asentamiento, levantado en la finca de Casa Lola, en el término municipal de Sant Josep. Hasta el lugar se desplazaron seis efectivos de los Bomberos de Ibiza, con un camión nodriza y una bomba rural pesada, mientras las llamas afectaban a la chabola y a otros elementos del recinto, entre ellos toldos, sillas y bombonas de butano.
La víctima murió horas después
El hombre que se encontraba dentro de la vivienda sufrió quemaduras en alrededor del 90% del cuerpo. El SAMU 061 lo trasladó con diagnóstico de gran quemado y activó el Código Trauma Grave antes de ingresarlo en la UCI del Hospital Can Misses. Falleció pasadas las 17.00 horas del domingo, pese a los esfuerzos del personal sanitario, según informó el Área de Salud de Ibiza y Formentera.
Indicios de que el fuego fue provocado
Tras hacerse cargo de la investigación, la Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis sobre el origen de las llamas. La Benemérita no descarta la vía criminal, a la vista de indicios que apuntan a que el incendio pudo ser intencionado, y trabaja para determinar quién o qué lo provocó.
Un asentamiento con conflictos previos
Casa Lola, la villa de lujo que el Ayuntamiento derribó en 2022 por haberse construido sin licencia, quedó ocupada la pasada primavera tras los desalojos de otros asentamientos ejecutados en el municipio de Ibiza. Desde entonces se ha convertido en uno de los principales focos de infravivienda de la isla. En julio, la finca ya había vivido un episodio de violencia extrema, cuando un inquilino roció con gasolina a otro y le prendió fuego durante una disputa, lo que terminó con un detenido por lesiones y violencia de género.
El desalojo sigue sin resolver
La propietaria, Paquita Marsan, solicitó hace unos tres meses el desalojo cautelar de la finca mediante una denuncia por usurpación, según explicó su abogado, Juan Carlos Rodríguez Tur, en declaraciones a este medio. El letrado asegura que el juzgado aún no ha resuelto la petición y acusa al alcalde de Sant Josep, Vicent Roig, de «usar políticamente» el caso, después de que el regidor reprochara a la propiedad que bloqueara una inspección municipal. Si recupera la posesión, la propiedad prevé retirar las chabolas y contratar seguridad para impedir una nueva ocupación.









