Tres patrullas de la Guardia Civil se han desplazado esta mañana hasta Casa Lola, en Sant Josep, en el marco de la investigación por la muerte del hombre de 48 años que falleció tras el incendio registrado la semana pasada en el asentamiento. Un vecino ha grabado el despliegue y el estado del lugar, con decenas de caravanas e infraviviendas rodeadas de basura.
Las imágenes, captadas por un residente de la zona, muestran a los agentes recorriendo el asentamiento y dejan ver el estado en el que se encuentra la finca: construcciones precarias, caravanas apiladas y acumulación de residuos en todo el entorno.
La Guardia Civil no descarta un crimen
La visita de hoy se suma a una investigación que la Guardia Civil mantiene abierta por la vía criminal, ante indicios de que el incendio del pasado 27 de septiembre pudo ser provocado. El fuego se originó sobre las 7.10 horas de aquel domingo en una infravivienda del asentamiento y dejó a un hombre de 48 años con quemaduras en alrededor del 90% del cuerpo. La víctima falleció esa misma tarde en la UCI del Hospital Can Misses, pese a los esfuerzos del personal sanitario.
El desalojo, ya autorizado por la Justicia
La presencia de los agentes coincide además con la resolución judicial que, conocida este mismo jueves, ordena el desalojo inmediato de Casa Lola. El Juzgado de Instrucción número 2 de Ibiza estimó la medida cautelar solicitada por la empresa propietaria, Inversiones Hoteleras Faro, que presentó denuncia por usurpación el pasado 2 de julio. La propiedad ha manifestado su disposición a colaborar con la Guardia Civil y la Policía Local de Sant Josep para ejecutar el desalojo cuanto antes.
El pulso entre la propiedad y el Ayuntamiento
El caso ha generado además un cruce de acusaciones entre la propiedad y el alcalde de Sant Josep, Vicent Roig. El abogado de Paquita Marsan, Juan Carlos Rodríguez Tur, acusó al regidor de «usar políticamente» Casa Lola después de que el Ayuntamiento reprochara a la propiedad que bloqueara una inspección municipal en la finca.
Casa Lola sigue así en el centro de la actualidad en Ibiza, con dos frentes abiertos en paralelo: la investigación sobre el origen del incendio mortal y la inminente ejecución del desalojo de la finca.









