La entrada de maquinaria pesada este martes por la mañana en el asentamiento situado en Ses Feixes, junto a Es Pratet, ha provocado que numerosos ocupantes comenzaran a recoger sus pertenencias y abandonar el lugar. Sin embargo, los testimonios recabados sobre el terreno muestran situaciones muy diferentes entre las cerca de 80 personas que viven en esta zona.
«Hay gente que me ha dicho que les han avisado y les han dicho: ‘En dos horas, fuera’», relata un testigo que estuvo recorriendo el asentamiento durante la actuación.
La operación se desarrolla en una parcela de titularidad privada y ha sido su propietario quien ha reclamado la limpieza del terreno. Según pudo comprobar este periódico sobre el terreno, los trabajos se centran por el momento en la retirada de vegetación y la limpieza de la parcela y sus accesos.
Este periódico no ha constatado el derribo de las construcciones utilizadas como viviendas, aunque la presencia y el avance de la maquinaria han llevado a numerosos residentes a comenzar a recoger sus pertenencias y marcharse.
«No puede desalojar hoy porque está haciendo diálisis»
Entre las situaciones relatadas se encuentra la de un hombre marroquí cuya vivienda permanecía en pie durante la actuación de las máquinas. Según el testimonio recogido en el lugar, el hombre no se encontraba allí porque debe acudir al hospital para someterse a diálisis.
«Hay un chico marroquí que no estaba, pero su casa está ahí y no la puede desalojar hoy porque está haciendo diálisis cada día. Va al hospital a hacerse diálisis», explicaron sus vecinos. Otros ocupantes, siempre según los testimonios recogidos, aseguraron que tampoco podían retirar inmediatamente sus pertenencias porque tenían que acudir a sus puestos de trabajo.
«Hay otras personas que han dicho que ellos no desalojan hoy porque se están yendo a trabajar», añadieron.
Trabajadores, familias y menores
El asentamiento es mucho más amplio de lo que puede apreciarse desde el exterior. Según la información recopilada sobre el terreno, en esta zona viven o vivían hasta el comienzo de la limpieza alrededor de 80 personas, entre ellas familias con menores.
La mayoría serían trabajadores marroquíes vinculados al sector de la construcción y ciudadanos argelinos, aunque también hay personas procedentes de otros países.
«Hay familias, hay menores, hay europeos, hay gente con trabajo y hay gente en paro. La mayoría son trabajadores marroquíes de la construcción y argelinos, pero también había familias ecuatorianas y de Perú», describieron algunos ocupantes.

Las imágenes obtenidas antes de que las máquinas avanzaran sobre buena parte del terreno permiten observar cómo se había organizado la vida cotidiana en el asentamiento. En las construcciones y sus alrededores pueden verse cocinas, electrodomésticos, muebles y utensilios domésticos.
«Son casas, son sus casas», resumió otra persona que recorrió el asentamiento antes de que comenzaran los trabajos en esa parte de la parcela.
La maquinaria no derriba las casas
La actuación observada este lunes presenta un matiz importante. Aunque numerosos residentes están retirando sus pertenencias y abandonando la zona, este periódico no ha presenciado que la excavadora derribase ninguna de las construcciones utilizadas como vivienda.
«Están limpiando el terreno sin tirar las casas. No es el desalojo de las personas, pero las personas, al ver lo que está pasando, se están yendo», explicaron operarios a La Voz de Ibiza.
La maquinaria está retirando principalmente vegetación y otros elementos del terreno, una actuación que está modificando las condiciones del asentamiento y dificultando la permanencia de quienes continúan allí.
«Está habiendo una revolución de ratas y de bichos»
La retirada de maleza también ha provocado la aparición de numerosos animales e insectos que permanecían entre la vegetación.
«La gente está recogiendo y yéndose porque está habiendo una revolución de ratas, de bichos», relata una testigo, que decidió abandonar el lugar debido a la cantidad de animales que comenzaron a aparecer durante los trabajos.
La actuación de las máquinas también ha ido alterando los accesos al asentamiento. «Yo he podido entrar y por donde yo he entrado ya no podía salir», explica.
Semanas de denuncias de los vecinos de Es Pratet
La actuación llega después de semanas de quejas de los vecinos de Es Pratet por el crecimiento del asentamiento. Carmen Cárcel, presidenta de la Asociación de Vecinos de Es Pratet, había denunciado a este periódico que nuevos grupos de entre 13 y 15 hombres llegaban a la zona cargados con grava, sacos de cemento y carretillas y conseguían levantar construcciones improvisadas en apenas 24 horas.
La representante vecinal también había relatado peleas en la zona, amenazas a vecinas que paseaban con sus perros y una acumulación constante de suciedad, una situación que, según denunciaban los residentes del barrio, se había agravado durante los meses de calor.
Otra de las preocupaciones trasladadas por los vecinos era la presencia de bombonas de butano en las construcciones y el uso de motosierras para cortar árboles y ganar espacio. El temor a un incendio había aumentado después de que ya se registrara fuego junto a otro asentamiento de Ses Feixes.
Policía en la zona, pero sin presencia del Ayuntamiento
Durante los trabajos de este lunes había agentes de Policía en el lugar, pero este periódico no constató la presencia de ningún representante del Ayuntamiento de Ibiza durante la actuación.
La limpieza de la parcela se produce, además, después de que La Voz de Ibiza trasladara al Consistorio preguntas sobre la situación de Es Pratet y las medidas previstas ante el crecimiento del asentamiento.
Hasta el momento de publicación de esta información, el Ayuntamiento no había respondido a esas preguntas ni se había pronunciado sobre la actuación desarrollada este lunes en la parcela privada.











