Un perro potencialmente peligroso (PPP) atacó esta semana a otro animal durante un paseo en el nuevo pasaje de Sant Antoni, en Ibiza, sin llevar el bozal obligatorio para esta clasificación. El animal iba con correa, pero se soltó del collar y se abalanzó contra otro perro. Su propietaria, identificada en redes como Grandjean Grandjean, resultó derribada al interponerse para proteger a su mascota y ha relatado lo sucedido en el grupo de Facebook Ibiza Winter Residents.
El perro era un PPP y no llevaba bozal
Según su propio testimonio, el perro implicado era un ejemplar de raza catalogada como potencialmente peligrosa, lo que le obliga por normativa a llevar bozal en espacios públicos. Sin embargo, el animal no lo llevaba, y aunque iba sujeto con correa, consiguió zafarse del collar antes de precipitarse sobre el otro perro.

Derribada al proteger a su mascota
La propietaria del perro agredido explica que se interpuso con su cuerpo para proteger a su animal, hasta que el perro atacante la tiró al suelo. Una vez en la tierra, colocó a su perro debajo de su propio cuerpo para protegerlo mientras pedía ayuda, en una situación que describe como de riesgo extremo.
El dueño no lograba controlarlo
Según el relato, el propietario del perro potencialmente peligroso intentó «desesperadamente» controlar a su animal, sin conseguirlo hasta pasados varios segundos. Finalmente logró sujetarlo, aunque la vecina afectada asegura que el hombre quedó «profundamente afectado y en estado de shock» tras el incidente.

Dos trabajadores del Ayuntamiento acudieron a ayudar
Poco después del ataque, dos trabajadores del Ayuntamiento que se encontraban en la zona se acercaron a la escena, según el testimonio de la denunciante. No consta en el relato si intervinieron directamente en el control del animal o si se limitaron a prestar auxilio tras el incidente.
Un llamamiento a la responsabilidad, no a señalar
La propietaria insiste en que comparte su experiencia para concienciar, no para culpar a nadie en concreto. «En cuestión de segundos puede ocurrir algo muy grave», advierte, y subraya que las medidas de seguridad y prevención son fundamentales para proteger tanto a las personas como a los animales.
El relato ha generado un aluvión de reacciones entre otros usuarios del grupo, muchos de los cuales reclaman más control sobre los perros potencialmente peligrosos sin bozal en los espacios públicos de la isla. Algunos vecinos han recomendado a la afectada presentar denuncia formal y solicitar un parte de lesiones, aunque no hay constancia de que lo haya hecho hasta el momento.










